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jueves, 27 de junio de 2019

Crónica Azkena Rock Festival (21-6-2019)


Llegué al escenario principal del Azkena a las 19:15hs., justo cuando comenzaron puntuales los australianos The Living End. Tocar en el escenario GOD a una hora tan temprana no es tarea fácil. El público durante su actuación permaneció bastante frío. Su sonido es bastante inclasificable. Son una especie de Stray Cats, Green Day o incluso bandas con un sonido más pop. La mezcla de estilos me parece positiva, pero eso sí, cuando el cantante Chris Cheney dijo: “Ésta es nuestra canción Heavy” y efectivamente se marcaron una “jeviada”, pensé que aquello era ya como “pa cagarse”. Me gustó escuchar temas de sus discos más antiguos que son los que conozco, como “Second Solution” o “West End Riot”. Balance positivo para su actuación. 



De ahí fui a tomar algo al Trashville, una carpa cubierta con un escenario, barra y también con lugar donde sentarse. Me pareció un espació cojonudo. Vi terminar la actuación de la banda The Cheating Hearts, un dúo de guitarra y batería. Las dos canciones que escuché me parecieron muy cañeras, tengo como deberes investigar más sobre ellos. También vi probar sonido a Los Duques de Monterrey, quienes hacían una especie de corridos mexicanos. 


Se acercaba la hora y me fui rapidito a buscar buen sitio al escenario principal para ver a Stray Cats. La gente estaba on fire desde antes que comenzara la actuación. Cuando empezó a sonar la música de Eddy Cochran el público empezó a chillar porque era la señal de que ya salían. Abrieron con “Cat Fight” de su nuevo álbum, seguido de “Runaway Boys”. A partir de ahí, fueron tocando temas de sus álbumes antiguos, intercalándolos con temas del nuevo. La banda estuvo genial, aunque tienen 60 tacos, hacían las mismas cosas que cuando tenían 20. Se subían al contrabajo, saltaban desde el bombo de la batería, hacían el paso del pato a lo Chuck Berry… Hubo varias cosas que me sorprendieron: que el contrabajista Lee Rocker cantara “Bring it Back Again”, que hicieran la versión del “Miserlou”, del recientemente fallecido Dick Dale, y que incluyeran canciones en el repertorio que eran de sus discos que tuvieron menos tirón. Hicieron dos bises. En el primero tocaron “Rock This Town” y en el segundo, “Built For Speed” y “Rumble In Brighton”. Un 10 para los gatos descarriados. 


De ahí me fui a cenar algo y de nuevo para el Trashville. La siguiente actuación que vi fue la de Blind Rage & Violence. Esto es un proyecto del guitarrista americano Deke Dickerson, que en esta ocasión se hizo acompañar por el batería y el bajista del combo valenciano Els A-Phonics. Con esta banda pretende mantener el sonido de Link Wray con vida, tanto con versiones como con temas propios. Salieron al escenario vestidos con chupas de cuero, todo de negro y encapuchados. Dicen ser “la banda más violenta del mundo” y todo el show que hacen fue una parodia de esa violencia: chicas azotando al guitarrista, tocar la primera canción encerrado en una especie de jaula, golpear un bidón, simular broncas entre ellos, o anunciar: la siguiente canción se llama “a tomar por el culo la policía” mientras sacaban una Ikurriña que ponía Euskalherria y se marcaban un tema punk rock and roll titulado “No Police”. Más de la mitad del repertorio fueron versiones de Link Wray. Me encantó la de “Comanche” con el público berreando Co-man-cheeeeee. La otra mitad del repertorio fueron temas propios y versiones que algunas no reconocí. El Trashville estaba hasta arriba, alguna gente por ver el concierto, otras por resguardarse del frío que hacía y otros porque desertaron de los otros cabeza de cartel del viernes, The B-52´s, que se ve que hicieron un concierto que fue un coñazo. Remataron la faena con “Rumble” y el “Surfin Bird” de The Trashmen. Un show cojonudo tanto por lo musical como por lo divertido. 

Me hubiera gustado finiquitar la jornada viendo a los Hillbilly Moon Explosion pero el ser a una hora tan tardía y al llevar más de siete horas en el festival más otras cuantas visitando Vitoria, me hizo decantarme por ir a la cama. Para el próximo año ya está confirmada la presencia de Social Distortion y Fu Manchu. Todavía quedan muchos grupos por confirmar y quién sabe si el año que viene volveremos para disfrutar como en esta edición. 

Carlos RH

- Fotos: Carlos RH y Sugar Velasco.

domingo, 31 de marzo de 2019

La huella del gato, libro sobre Stray Cats


La huella del gato. Historia de Stray Cats. Marco Noriega. Autoedición. 480 págs. 

Aunque pueda parecer increíble, no existía hasta la llegada de este libro, ninguna biografía sobre Stray Cats. El batería de la banda, Slim Jim, ha escrito unas memorias (My life as a Rockabilly Rebel. A Stray Cat Struts), pero dedica apenas unas páginas a su época en la banda, centrándose más en su periodo angelino. 

El libro hace un recorrido cronológico. Me ha parecido muy interesante el tiempo que el trío neoyorquino estuvo en Londres. En la capital inglesa pasaron penurias, llegando a dormir en casas ocupadas y cines de sesión continua. El libro desmitifica que triunfaran sin tener ningún tipo de contacto previo en el mundo musical, ya que esto parece obedecer más a una estrategia para reforzar su imagen de “gatos descarriados”. 

Es un trabajo muy documentado con transcripciones de muchas entrevistas y que analiza el contexto social, político y musical del momento. Revisa todos los periodos: sus inicios en Nueva York, la aventura londinense, relación con las bandas de la época, su “conquista” de América, su punto álgido, separaciones y peleas entre ellos, trabajos en solitario, regresos, sus discos para cumplir contratos una vez separados, giras de reunión, etc. 

Hay muchas anécdotas que desconocía, como que The Cramps, al abandonarlos su guitarrista, estuvieron interesados en Brian Setzer aunque nunca llegó a hacer la audición; o que el batería Slim Jim, al casarse con la actriz Britt Ekland, era personaje asiduo en las revistas del corazón. Algo que los fans sospechábamos y que aquí se confirma es que el bajista y el guitarra no se llevan bien, haciendo el batería muchas veces de mediador. Hay muchas más pero no quiero destripar la historia al que se quiera comprar el libro. 

Uno de los puntos a favor de esta obra son las 70 fotografías que tiene, y otro es la reseña pormenorizada de cada uno de los discos de estudio de la banda, haciendo ver al lector detalles que por lo menos a mí, me hubieran pasado desapercibidos. 

Stray Cats después de 26 años desde su último disco, sacan material nuevo, el disco se llamará 40 (por sus 40 años de carrera). Sale a la calle el 24 de Mayo (deseando que llegue ya la fecha). Hay gira de promoción del disco siendo la única fecha en España, el concierto que darán en el Azkera Rock Festival de Vitoria. 

Carlos RH