Mostrando entradas con la etiqueta SterileDog. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SterileDog. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de enero de 2020

Crónica Arturo Bassick Punkry-Extravaganza! (25-1-2020)


Arthur Lurker- The Birkenhead Poet- Sterile Dog. Molly’s Chamber (Birkenhead del Vallès). Gratix. 

Mi primer concierto de 2020 ha sido éste de Arturo Bassick en formato acústico. Aparte de cantar en los Lurkers y tocar con los 999, Arturo tiene este otro proyecto con el que toca tanto en unplugged como con banda y en el que despacha material de su época post-Lurkers, o sea, cuando le daba al punk-western, al rock’n’roll y al rockabilly con los Blubbery Hellbellies. Me imagino que esa noche, al tocar en solitario, se presentó como Arthur Punkry-Extravaganza, pero creo que el proyecto en realidad se llama Big Art Peters e incluso tiene algún que otro disco editado, como el Quit Horsing Around (según los créditos, en la grabación de dicho trabajo le acompañaron algunos ex miembros de los Mad Sin). 



Llegué al Molly’s con el concierto ya empezado y me sorprendió mucho ver el garito petado de gente, pero claro, es que la entrada era gratuita y se mezcló el público del concierto con el de salir de fiesta. Sterile Dog era quien estaba en esos momentos actuando. Es un cantautor que calentó muy bien el ambiente con temas propios y alguna que otra versión, como la que creo que hizo del “Another Girl, Another Planet” de los Only Ones (si hizo alguna más, no lo sé). Tras él apareció en escena El poeta de Birkenhead, quien se hizo un par de composiciones que también gustaron bastante al respetable, pero que yo pillé más bien poco de la temática, por lo que no me enteré de mucho. Cantautores, poesía y/o Spoken World son bastante comunes en eventos punk aquí en Inglaterra, aunque no tanto en el estado, y es que nos gusta demasiado el ruido… 


Arturo Lurker tomó entonces el escenario y nos entretuvo a tod@s a base de bien con su espectáculo de country-punk. El comienzo fue muy prometedor con una excelente versión de los Lurkers, la de “Punk Rock Brought Us Together”. A destacar que en su guitarra Arturo lucía una divertida pegata con la leyenda “This Guitar Kills Fattists”, en referencia clara a Woody Guthrie y su This Guitar Kills Fascists. A pesar de ser en acústico, el show de Arturo estuvo muy entretenido y movido. El gran Arturo (en ambos sentidos de la palabra, porque se podría haber dedicado tranquilamente al baloncesto), hacía que el público colaboraba con él todo el rato haciendo coros. Aunque apenas conocía los temas, me encantó su actuación. No cayeron más covers de los Lurkers como me esperaba, pero en su lugar, Arturo Lurkers nos regaló el “I Wanna Be Sedated” de los Ramones y el “Ring Of Fire” de Johnny Cash, canción con la que dio por terminado el show. Hasta la próxima Arturo!!

lunes, 31 de diciembre de 2018

Últimas crónicas punk del año...



Despediremos el año con una pequeña crónica de dos conciertos de “ámbito local” a los que asistí recientemente. El Annual XMas Punk Bash es un clásico entre los clásicos y para mí significó la primera vez que pisaba el Mollys Chambers, que es el nuevo garito que ha tomado el relevo de los conciertos tras el cierre del Hotel California. Mis impresiones sobre el mismo no son muy positivas, la verdad, pero espero que con el tiempo lo empiece a apreciar como es debido, ya que no hay otra cosa. Escenario pequeño, la típica columna justo en todo el medio y, lo peor de todo, sin apenas espacio para mover el esqueleto, pues no apartan las mesas ni las sillas y para más inri, hay hasta una mesa de billar en un lado (yo me quejo pero mi trasero se pasó todo el concierto apalancado en ella). Pero como decía, es lo que hay…

Bite Back

The Webb

Bite Back siempre están detrás de casi todos los eventos punk que se organizan en Wirral, y es por ello que esa noche se permitieron el lujo de abrir y cerrar la velada. Tocaron un par de temas nuevos, uno que era bastante rockanrolero y el otro, muy guapo, que iba para l@s aficionados a tatuarse el pellejo. Tras ellos, The Webb aparecieron con su impactante puesta en escena y facturando un  electro-punk gótico que no te deja indiferente. Además hacen versiones de punk clásico adaptadas a su estilo, por lo que perfecto. La chica y sus trajes me recuerdan a las Gosuroris pero eso sí, con más colorido. 

Complete Dysfunction

Pete Bentham

Complete Dysfunction venían de Birmingham y se veía que eran veteranos del Vietnam. Si sus componentes hubieran sido más jovencitos, su música seguro habría sonado más a rollo yanqui modernete. Pero no, eran de la vieja escuela y de ahí por ejemplo la versión que se hicieron, el “Borstal Breakout” de los Sham 69. Pero nada de Oi sino punk rock clásico, a veces más rápido y otras con más melodía; a veces con más acierto y otras con menos, pero bueno, cumplieron bien, que es lo importante. Pete Bentham and The Dinner Ladies son ya toda una institución garaje-punk en la provincia. Del saxo se ocupa ahora un tío, por lo que los únicos componentes femeninos que quedan en la banda son las Dinerettes, quienes interactuando con la audiencia le dan un toque más ameno y festivo a la propuesta del grupo. Casi siempre los había visto en salas grandes, por lo que fue divertido verlos ejercer en tan reducido espacio.

Potential Victims

Potential Victims pensaba que eran otra formación de ámbito local sin mucho recorrido pero estaba equivocado. Originales de Manchester, se formaron en 1982 y son recordados sobre todo porque incluyeron una canción en uno de los recopilatorios de la serie Bullshit Detector, compilados que editaba Crass Records. Pero no sacaron mucho más en su día y lo dejaron a mitad de los 80. Se volvieron a juntar hará unos años y ahora sí que se han puesto las pilas grabando, pues se han autoeditado diferentes trabajos. Pero para ser honesto, su estilo tampoco me entró del todo. Rock punk o punk rock con muchos punteos y una muy marcada influencia de los Motorhead. Aunque no eran muy rápidos, el batería se gastaba a veces un doble pedal que se hacía notar mucho. No digo que fueran menos o más punk y no entro en el debate visto algunos títulos de los temas que se tocaron (“Punk Rock Police” y “Are We Punk Enough?” o algo así…). Está claro que sus cositas y sus movidas han tenido que tener con alguna gente del Movimiento. 

Como dije, Bite Back abrían y cerraban el evento, pero por ir de ceniciento me perdí su segundo round, aunque los iba a volver a ver pronto…


El mini festi Pesadilla Post Navidad se hacía en el pub Swinging Arms, que es el antro referente para todo roquero que se precie de Birkenhead del Vallès. Fue el 29 de diciembre y es que ya sabréis que en Uk, el circo de la navidad se termina el 26 (el 25 se dan los regalos por Santa Claus, nada de Reyes Magos). Ciencia ficción aparte, las fiestas navidades no están mal si no curras, pero si pringas como yo, por un lado ni te enteras (cosa que es bueno), pero por el otro, acabas hart@ de doblar el lomo y de tener que irte a casa siempre antes de que termine el concierto, pues hay que madrugar al día siguiente…

SterileDog

Las resacas hay que tomárselas con calma, y es por ello que fue bueno empezar con un cantautor. SterileDog substituyó a última hora a Boggy Formby y fue él quien se encargó de calentar poco a poco el ambiente. No sé si se hizo alguna versión, pero gente del público cantaron con entusiasmo alguna de las canciones que Martin Ward se hizo.

Grenades

Tras él les tocó el turno a los Grenades. Cuando los vi en su día haciéndose únicamente versiones, me parecieron muy buenos, pero esa noche me dejaron un pelín indiferente, la verdad. Su estilo me pareció demasiado tranquilo para mi gusto, ya que hacían una especie de rock indy con alguna que otra influencia de los Jam o los Buzzcocks. El cantante-guitarra se ocupaba de las voces en exclusiva y es que no había coros o segundas voces que valga. Se animaron un poco más cuando el guitarrista que no cantaba se cambió de guitarra. Fue entonces cuando me sonaron un poco mejor, con más fuerza. El “I Wanna Be Your Dog” de los Stogges no salvó su actuación.

Bite Back

Bite Back no estaban de resaca sino que aún seguían de farra, sobre todo su batería, que cumplía años. A pesar de alguna que otra gamba, ellos fueron los que de verdad animaron el cotarro esa noche. Volvieron a tocarse sus dos temas nuevos más otro que me encanta y que llevan ya un tiempo haciéndolo pero que creo que no está editado (“We Want the Truth” o algo así se llama). Su punk rock está cojonudo, pero para no pelotear tanto, pienso que si acortaran algunas canciones 30 o 45 segundos, les quedarían aún mejor. No sé si empalmarlas todas es ya mucho pedir, pero bueno, se lo curran y los nuevos temas que van sacando siguen molando. No los vi terminar pues me tuve que ir pitando a pillar el último bus a mi barrio, pero al menos acabé el año a nivel de conciertos algo mejor de lo que me esperaba.