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lunes, 16 de septiembre de 2013

Toy Dolls libro


The Toy Dolls. From Fulwell to Fukuoka. Ronan Fitzsimons. Ardra Press (2004). 254 págs. Inglés.

Cuando me pillé el libro sobre Decca Wadde (ver reseña aquí), descubrí que el autor tenía otro publicado sobre los Toy Dolls, por lo que me hice también con él y paso a reseñarlo ahora. La obra tiene dos partes bien diferenciadas. Una sería los capítulos en los que nos viene relatada la historia de la banda, y la otra los capítulos dedicados a explicarnos detalladamente las canciones que escribe Olga y en quién o en qué se inspira. Y es que una cosa a tener muy en cuenta es que Ronan Fitzsimons parte de la base de que para él las letras de los Toy Dolls son la ostia. Ingeniosas son sin duda, pero creo que si los Toy Dolls no cuentan en Inglaterra con el mismo reconocimiento que tienen fuera es precisamente por el formato del grupo en sí y sus letras, las cuales para mucha gente son demasiado chorras (aquí ya sabemos que no las entendemos y el que sabe inglés incluso puede que tampoco capte del todo el sentido de las mismas debido a la multitud de referencias locales que hay en ellas). Toy Dolls son una banda divertida aunque el mismo Olga reniegue de la etiqueta de “fun punk”. En sus canciones no hay tacos mal sonantes, violencia o política, pues Toy Dolls son un grupo apto para todos los públicos. Yo los oí antes incluso que los Sex Pistols y me engancharon desde la primera escucha (fue con el genial Bare faced cheek, del que curiosamente Olga reniega un poco por la pésima producción que tiene el disco). Toy Dolls fueron casi siempre Olga más un puñado de músicos que lo han ido acompañado en diferentes épocas a lo largo de los más de 30 años de vida con los que cuenta la banda. Es curioso, pero Olga en principio se interesó por ser bajista y si no se compró al final un bajo fue porque el día en que fue a pillárselo, se encontró con que los de la tienda lo habían subido de precio. Una libra más barata estaba una guitarra y ahí comenzó todo para él… Empezó utilizando gafas porque le daba vergüenza cantar frente al público y en 1981 hizo una audición que al final no prosperó con los Splodgenessabounds. Poco a poco el grupo se va haciendo un hueco en el panorama musical británico a fuerza de tocar allá donde les dejan. A Olga no le acabó de convencer el salir en el recopilatorio Strength thru Oi por no identificarse mucho con la temática violenta que había alrededor de las bandas de Oi del momento y más tras la polémica que se originó con la portada del LP y el nazi que salía en ella. No sé si por ello o por las giras que en su día hicieron también con los Angelic Upstarts, pero lo cierto es que a los Toy Dolls desde siempre les han seguido un montón de pelaos y no han sido pocos los problemas que la banda ha llegado a tener con bones en sus conciertos (Barcelona, Madrid o Brasil por ejemplo). Pero no esperes encontrar nada acerca de movidas con nazis o violencia en el libro, el autor se ciñe escrupulosamente a la filosofía del grupo que ya comenté anteriormente. Referente por ejemplo a su primera actuación en Barcelona en 1986, donde hubo un follón bastante serio con los fachas, en el libro simplemente se puede leer: “Tocamos en la sala Zeleste de Barcelona con aforo para unas 500 personas (nde: se refiere al antiguo Zeleste) […] Recuerdo a la muchedumbre volcando máquinas de tabaco, destrozando cosas fuera y volviéndose totalmente locos. Fue increíble” (la foto de la contraportada y otra en el interior corresponden a la que fue su primera gira estatal). Hay algunas referencias más acerca de los conciertos por el estado pues ya se sabe la buena recepción con la que cuentan los Toy Dolls por estos lares. Volviendo a la historia de la banda, el éxito les llega de la mano de la versión punk que hacen del tema infantil “Nellye the elephant”. La paradoja es que mientras fuera de Inglaterra arrasan allá por donde tocan, en el Reino Unido no paran de recibir “mala prensa” y esto hace que tras una actuación de la banda en Londres en 1993, acaben por dejar de tocar en el Reino Unido (aunque este noviembre que viene, tras 20 años desde ese último concierto, volverán a girar por Uk y según he podido observar, prácticamente todas las salas donde estarán actuando se están quedando sin entradas). La parte biográfica de la obra es la que más me ha gustado, pues aborda toda la carrera del grupo hasta el 2005. Como Olga es el eje central de los Toy Dolls, encontramos también el relato de su paso por los Dickies y los Adicts, así como numerosas pinceladas de su vida privada (novias japonesas incluidas). La parte de las canciones y la influencia de sus letras tampoco me ha matado mucho y eso que a priori está para hacer ver a l@s lectores la gracia de ellas. Sin problema, pues no va a cambiar para nada mi parecer y me van a seguir igualmente gustando mucho los Toy Dolls. Recuerdo con nostalgia los interminables debates de antaño cuando unos nos acusaban de escuchar solo punk radical y luego flipar con los Toy Dolls, mientras que nosotros les decíamos a ellos que si pasaban de política porqué después se desvivían por los Dead Kennedys y otros grupos del palo. En fin, interesad@s en el libro, no se os ocurra mirar páginas tipo Amazon pues el precio está disparado, pedirlo directamente en la web de la editorial que os saldrá más económico.  

- http://www.ardrapress.co.uk/ 

martes, 2 de julio de 2013

Decca Wade: I'm an Upstart


I’m an Upstart. The Decca Wade story. Ronan Fitzsimons. Ardra Press (2013). 215 págs. Inglés.

Aquí tenemos el libro que nos cuenta la vida y milagros de Decca Wade, conocido por haber sido durante muchos años el mítico batería de los Angelic Upstarts. Pero su currículo musical va más allá de los Upstarts y es extensísimo, al igual que su colección de anécdotas, muchas de las cuales nos las explica Ronan Fitzsimons, quien también tiene publicada una biografía sobre los Toy Dolls. Desde sus comienzos, inspirados por los Clash, la carrera de los Angelic Upstarts nunca estuvo exenta de follones y problemas diversos. Uno de los más conocidos fue el que tuvieron con el que fuera su primer mánager, Keith Bell, un gánster que estuvo tangando al grupo constantemente y que tras ser despedido por tal motivo, se tiró un tiempo amenazando y atacando a familiares tanto de Mensi como de Decca (precisamente nuestro protagonista abandonó el grupo por primera vez al no estar de acuerdo con las “maneras” del mafioso en cuestión). El inevitable enfrentamiento terminó con algunos heridos de bala e incendios de por medio, quedando inmortalizado en la canción “Shotgun solution” del álbum We gotta get out of this place del año 1980. Aunque el mánager acabó en la cárcel, un cuñado de Mensi y el padre de Decca tampoco se libraron de pasar un tiempo entre rejas. A todo este affaire el autor le dedica merecidamente todo un capítulo en este I’m an Upstart. Con los preparativos del disco 2,000,000 voices el inquieto Decca se reincorpora a la banda y se asienta en Londres, donde Mensi y el resto del grupo hacía ya tiempo que andaban afincados. Dicho trabajo, editado por la multinacional EMI, lleva a los Upstarts al pico de su popularidad y es en estos tiempos cuando Decca se va descubriendo como un extraordinario músico y un juerguista de mucho cuidado. Decca compagina las baquetas en los Angelic Upstarts con su faceta de músico de alquiler, grabando anuncios y sintonías varias, o colaborando con un sinfín de artistas que lo requerían en el estudio. Todo el libro es un anecdotario constante sobre sus correrías por la capital con sus innumerables colegas de farra, destacando por encima de todos Max Splodge de los Splodgenessabounds. Pero la lista de músicos y “celebrities” con la que Decca compartió juergas o trabajo profesional en aquellos tiempos es larguísima, con gente no solo pertenecientes al mundillo de la música, sino también actores, deportistas, etc. Tras su segunda salida de los Upstarts nuestro protagonista continúa con su trabajo en la batería para numerosos y diferentes proyectos que iban desde el heavy metal hasta el pop más comercial. Lo intentó también en solitario grabando un single que no obtuvo la repercusión que esperaba. Decca también tuvo sus momentos de flaqueza y otra biografía hubiera salido si no se hubiera rajado en el último momento de hacer una audición para nada menos que los ACDC… Pero de tocar el cielo fue a caer directamente en el infierno al igual que uno de sus más famosos colegas de farra: Paul Gascoigne. Tras años y años de abuso de alcohol y cocaína, Decca acabaría en una residencia intentando limpiarse al igual que lo hizo su amigo Gazza. Poco tiempo antes se había reincorporado al punk de la mano de los Crashed Out, y es ahí cuando regresa de nuevo también con los Angelic Upstarts. Pero tocar con las dos bandas a la vez estaba empezando a ser demasiado para un Decca que no paraba de forzar la máquina con el vodka y la farlopa (el tema “Decca’s drinkin’ dilema" de sus paisanos y colegas de Toy Dolls va de eso...). Medio recuperado vuelve a enrolarse con un grupo punk, esta vez con los Hooligan de Dublín (las raíces de Decca son irlandesas), con los que llegó a grabar un EP e incluso giró con ellos (un servidor los pudo ver precisamente teloneando a los Upstarts). Y ahí más o menos termina la cosa. Divertida y buenrollista la obra pese a los episodios sobre el alcohol, sus problemas maritales o el mánager gánster. Me ha gustado en líneas generales, pero me he quedado con las ganas de saber más sobre la vida y milagros de los Angelic Upstarts, a ver si alguien se ocupa de ellos algún día…
 

- Algunos pequeños pasajes traducidos libremente:

(Episodio surrealista del juicio por la movida con el mánager mafioso)

Abogado del mánager intentando demostrar que la familia de Decca eran unos chungos: Así, señor Wade, ¿es cierto que usted tiene un hermano apodado “Toro” por familiares y amigos?

Derek (el padre de Decca). Sí señor.

Abogado. ¿Es cierto si le digo que su hermano se ganó el apodo por ser una persona temible y agresiva?

Derek. No señor.

Abogado. Entonces díganos, por favor, señor Wade, ¿cómo se explica el que tenga ese apodo?

Derek (dirigiéndose al juez). ¿He de responder a esta pregunta señoría?

Juez. Sí, señor Wade. Haga el favor de responder al señor letrado.

Derek. Bien señoría, es porque tiene la polla grande.

Hubo también una gloriosa escena surrealista cuando fuera del Palacio de Justicia de Newcastle las figuras de mayor nivel del juzgado se aproximaron a los miembros de los Angelic Upstarts para pedirles autógrafos. […]

(“Encuentro” con Jonh Lydon aka Johnny Rotten)

[…] Decca recuerda encontrarse con John Lydon en un pub de Londres un par de horas antes de que la banda tocara en una sala cercana. Él le ofreció instintivamente una bebida al ex de los Sex Pistols.

“¿Pinta o lager? La respuesta fue “No me gustan los Upstarts pero me gusta el tema vuestro de “England”.

“Muchas gracias, vamos a tocar “Pretty vacant” esta noche, ¿te hace subirte con nosotros?”

“¡Y una mierda!”

Lydon sin embargo los acompañó al concierto y fue una gran noche. Todos iban de “setas mágicas” y de pastillas azules francesas. Decca recuerda que con cuatro habría sido suficiente, pero él se tomó 16 […]

(Referencia a Spain en sus tiempos con los Crashed Out, habla su cantante sobre los habituales stripteases de Decca)

[…] Sí, estábamos tocando una vez en España y Decca salió del camerino completamente desnudo. Tocó todas las canciones en pelotas. Parte del público estaba flipando, pero al final todo el mundo reía o aplaudía. Bueno, al final del bis Decca se levantó, se “dobló” y se fue para atrás desapareciendo. No sabía nada del metro y medio que había de escenario y que no había muro tras la cortina de detrás de la batería. Así, él se fue para atrás y cayó del escenario. […] Creo que se torció un tobillo y se magulló algunas costillas, pero se puso bien tras unas cuantas cervezas […]