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martes, 20 de septiembre de 2022

Crónica del Festival Homenaje a Josu Ostiada Oi! (3-09-2022)



HOMENAJE A JOSU OSTIADA OI! 

En octubre de 2021 fallecía en accidente de tráfico Josu, bajista de Ostiada Oi! y Porrón & Kuentanueba. A fin de rendirle homenaje, sus amigos organizaron un festival, celebrado el pasado 3 de septiembre al aire libre en Elgeta, en el que se reunieron una docena de bandas (finalmente Orreaga 778 se cayó del cartel), representativas todas ellas de aquel movimiento conocido como Bardulia. Buena parte de estas bandas están inactivas o actúan muy puntualmente. 

Empezando a las 3 de la tarde, el festival se desarrolló con una puntualidad exquisita; es más, con adelanto sobre lo previsto. Dado que cada grupo tenía asignados 40 minutos, todos ellos fueron al grano, cosa que es de agradecer en un festi con tanta banda. 


Empezaron Material Rechazado. A destacar su cantante, dándolo todo en el escenario… y debajo de él, pues bajó a cantar con el público alguna canción. Tan a gusto estaba que permanecería a un lado del escenario durante los siguientes dos bolos, haciendo coros, etc… Antes de eso, el grupo nos regaló “Bakarrik”. ¿Sabes esa sensación de reencuentro con un temazo, cuando tu cerebro cree haber olvidado algo y, de repente e inesperadamente, te lo pone de nuevo en los morros? Pues eso, semana posterior al bolo y todavía oyendo el tema en bucle en el puto Youtube


Siguieron Never Surrender, primer plato fuerte. ¿Por qué? En su día ya demostraron un gran directo, con un sonido arrollador, velocidad no exenta de melodía y buenas guitarras, y letras excelentes, bien al tratar temas sociales/políticos, bien al tocar asuntos más introspectivos. Empezaron con “Latorrizko dominak” y siguieron con “Panpinak eta metrailetak”. En alguna ocasión el cantante no llegaba, algo lógico por la inactividad, pero el grupo sonó compacto y verles en directo de nuevo fue una gozada. Como sorpresa, subieron algunos miembros de Enboskada, banda con la que iniciaron andadura en forma de Split, a hacerse un par de temas, entre ellos “Amayur gaztelu beltza”. 


Turno para Des-Kontrol/Arkada Social, que se dividieron el minutaje y actuaron al alimón. DSK han recuperado viejos temas para el directo, como “Altxa gaitezen”, y ambos grupos, como otros tantos del festi, mezclaron temas de sus inicios con otros más postreros de su discografía. Así, Arkada Social tocó temas como “Esos del barrio” o “Miles de cadáveres”, contundente himno anti-policial. A continuación fue el turno de Sindy Berbenas, a quienes nos perdimos (sorry). 


Jonny Gerriwelt, por su parte, andan tocando de tanto en tanto. Mientras, alguno de sus componentes formó Gatz, que ya cuentan con un par de discos en la calle, por si alguien quiere seguirles la pista. En cualquier caso, los de Ondarru repasaron su viejo repertorio, con canciones mayormente en inglés. No obstante, el público se entregó más con dos temas en euskera: “Haritzaren semeak” y “Ostikoka”, esta última contra los violadores. 


Pero si con una banda se entregó el público sobremanera, esa fue Hell Beer Boys. Algo tendrán sus canciones llenas de coros y ese sonido característico de guitarra para obtener tamaña respuesta. Todas y cada una de las canciones fueron bailadas, coreadas e, incluso, acompañadas de bengaleos; una constante, la de las bengalas, presente en más de un momento durante la tarde-noche, así como el recuerdo, cómo no, a Josu, en boca de todos los grupos. 



Los chicos cerveceros salieron por la puerta grande y les llegó el turno a Fridays Crew. Canciones en favor de los presos políticos, alguna más nostálgica sobre las noches en el Txarrantxa, un histórico bar de Azpeiti que sirvió de punto de encuentro y catalizador (otro más) de Bardulia, y momento álgido al versionear a Apunta, “Kaleko doinua”, junto a su cantante. Todo un himno de la movida Oi! local, como “Lagunen artean” de los Fridays, ya lo dijo Markexa por el micro y no le faltaba razón. 

Turno para cenar, por lo que pillamos por los pelos a Porrón & Kuentanueba versioneando a The Crack (“My World”). Si la vista y el oído no nos engañan, cedieron los instrumentos a unos chavales haciendo punk o, más bien, hardcore. 


Después, Neallta Fola. Quizás sus composiciones sean demasiado largas y les falte un poco de contundencia para el gusto de este inútil musical que escribe, pero es indudable que 1) el sonido de guitarra es de quitarse el puto sombrero y 2) fueron un soplo de aire fresco en la escena. Versionearon a Stiff Little Fingers y, ojo, “Spirit of Keith Moon” de los Peter & The Test Tube Babies. Y esto último, amigos, son palabras mayores. Recordad si no cómo se arrodillaba Peter ante su guitarrista en el pasado Mondra&Roll. 


Penúltimos fueron Kaleko Urdangak, una de las pocas bandas en activo-activo del festival. Están en un gran momento de forma, han completado un repertorio lleno de buenos temas, incluso han traspasado esa frontera de, digamos, la escena para ganar seguidores más allá de las calvas y las crestas. Buen bolo, y aparición de su primer cantante en el escenario, para sumarse en “Iratiko basoan”. Tampoco podía faltar “Asimilar”, una canción original de Ostiada Oi!, con quienes comparten guitarrista. 



Cerraron Ostiada Oi!, con una mujer al bajo que portara Josu. Si la memoria no me falla, abrieron con “Momentu onak” (y más tarde la repitieron), todo un jodido temazo que habla de sacar fuerzas para tirar adelante con la ayuda de los tuyos y pasar de la falsedad de la peña. Cómo no, repasaron sus viejos temas, valga “Behin betiko” como ejemplo, se hicieron “Ultrasubnormales” de Zakarrak y nos regalaron un viejo tema inédito titulado, creemos, “Ostiada Oi!”. Dicha canción es otro puto himno en su sencillez y relata una escena costumbrista cuya letra puede recordar al “Entre paredes de ladrillos rojos” de La Resistencia vía Delincuencia Sonora. Traducción aproximada del euskara al castellano: “Aún recuerdo los juegos de nuestra niñez, cómo jugábamos en las calles; (…) antaño partidos de fútbol, hoy fiestas empapadas en cerveza….”. Sería una pena que el tema se perdiera, por lo que, desde aquí, rogamos: por favor, grabadla. 

El festival terminó pasada la una y media de la madrugada. “Invasiones” de escenario, bengalas, cervezas, buen ambiente, viejos conocidos y chavalería entre el público. El Oi! no está muerto, por mucho que el festival tuviera cierto regusto “remember” (ya lo dijo Ekaitz Kaleko por el micro), aún tiene algo que decir (y probablemente, ya puestos, pulir). Sonará moñas, pero ver a chavales jóvenes abrazarse con “Momentu onak”, por ejemplo, ya es mucho. Así que el legado de una Generación, para lo bueno y lo malo, sigue ahí. 

Que la tierra te sea leve, Josu

- Texto: Automatic Lover.
- Fotos: Jon Alza. 

martes, 6 de octubre de 2009

Crónica III Oktober Fest (3-10-2009)



Cock Sparrer- One Way System- Bad co. Project- Stomper 98- Suburban Rebels- Des Kontrol. Sala La Mirona (Salt- Girona). 25/ 30 €

Un año más nos pusimos rumbo al Oktober Festival que en ésta su tercera edición nos traía un cartel de lujo con los Cock Sparrer a la cabeza. Ambientazo impresionante y lleno hasta la bandera con mucha gente de fuera del estado. Alopecia en cantidad pero también muchas crestas y pelos de pincho. Nada más entrar me crucé con Marco Balestrino de Klasse Kriminale; pero además de italianos, había también ingleses, muchos alemanes y sobre todo, muchos franceses, sin ver yo ningún tipo de mal rollo o individuos sospechosos de ser chungos (vi por contra mucha simbología antifa, numerosos skins negros e incluso me pareció ver a algunos rapados de rasgos árabes, me imagino que serían franceses).



Después de dejarme un poco de pasta por los diferentes puestos de discos y camisetas que había por fuera del recinto, entré y me encontré con la actuación de Des-kontrol llegando a su fin. La gran cantidad de vasc@s que había entre el público se dejaron la voz coreando el “Freedom for my land”. Después tocaron una especie de reprise de algún tema que no conocía y que les quedó muy guapo, con el cual se despidieron definitivamente de su audiencia. Tras acabar, por momentos se oyeron gritos de “Gora ETA militarrak” hasta que la música de ambiente empezó a sonar más fuerte. Suburban Rebels tomaron entonces el relevo en el escenario y comenzaron a ritmo de “Vacaciones en Hannover”. Los he visto en mejores ocasiones pero aún así he de decir que cumplieron de sobra. Los Suburban cuentan con una legión de fans y estos disfrutaron de lo lindo con ellos. El día que hagan un buen disco ya va a ser la reostia, porque en directo se nota que tienen muchas tablas.



Los siguientes en salir a escena fueron el señor Sucker y sus Bad co. Project (con Martí de Oi the Arrase y Frontkick en una de las guitarras). Sucker también se acordó de los vascos y les dedicó una canción. Si Oxymoron fueron un referente como grupo punk en su día, a Bad co. Project les falta aún un poco para llegar a ese nivel, pero hay que decir que en directo parten la pana y Sucker es un gran frontman. Y tras los alemanes, a prepararme para el puro y genuino sonido punk second wave de One Way System. He perdido la cuenta de los vocalistas que han pasado por este grupo pero creo que van ya tres o cuatro como mínimo... Este nuevo no se lo hizo mal del todo aunque hay que decir que iba o parecía ir bastante pasado. Su voz era potente pero tampoco me acabó de convencer mucho que digamos. Comenzaron con “One Way System” y en su repertorio no faltaron temas clásicos como “Stab the judge”, “No return”, “Reason why” y hasta cayó alguna que otra canción nueva. Terminaron si no me equivoco con la de “Give us a future”. Hubo mucho pogo en las primeras filas y a modo de anécdota, señalar que durante toda la actuación del grupo hubo un tío filmándola en video por el medio del escenario, siguiendo al cantante, al guitarra, etc, pero no a unos metros de distancia; no. El cámara estaba constantemente grabando encima de los músicos y sobre todo del cantante, cosa que a mí me pareció un poco rallante al estar todo el rato el tipo por medio.




En fin, después de OWS yo me esperaba que salieran los Stomper 98, pero al ver que en la parte de atrás del escenario estaban poniendo la bandera con el logo de Cock Sparrer, pregunté si se habían caído del cartel a última hora (cosa que me extrañaba pues a Phil Templar lo había visto fuera en los puestos de merchandising). Mi sorpresa vino cuando me dijeron que no, que habían sido los primero en tocar... Así pues me los perdí (tampoco los conocía mucho, la verdad), por lo que me dispuse entonces a tomar posiciones y esperar con ansia la salida de los Cok Sparrer. Estos se hicieron derrogar un poco pero valió la pena. El comienzo fue brutal a ritmo de “Riot squad” primero, para continuar después con la de “Watch your back”. Tras estos dos temas, saludos al público con un “Bona nit Catalonia, We're Cock Sparrer from England” y acto seguido, a seguir pegando botes esta vez con “Working”. Con un comienzo así ya os podéis imaginar la locura que significaba estar en las primeras filas. En todo lo largo y ancho de la sala no cabía un alfiler; la platea parecía el gol de un campo de fútbol cualquiera en los tiempos en que aún se podía ver un partido de pié. La masa de gente no paraba de ir hacia adelante y hacia detrás todo el rato, era una auténtica avalancha humana de voces desgañitándose al ritmo de los temas de la banda. No exagero; se te ponía la piel de gallina al escuchar los coros y cánticos del público, los cuales se oían a veces más que la propia voz de Colin. Hubo una parte del concierto un poco más tranquila cuando sonaron las canciones del último disco, pero aún así, siempre por medio iba cayendo algún que otro viejo hit que hacía encender a la gente al momento como “Chip on your shoulder”, “Because you're young”, “Runnin'riot”, etc. Y así, hasta llegar al momento de la de “Take'em all”, el tema con el que se vivieron los únicos momentos tensos del festival. Ya he señalado que la gente estaba hiper entregada al grupo. Era tal la pasión y el apelotonamiento por las primeras filas que al poco de empezar “Take'em all” la valla de seguridad cedió y Colin cortó inmediatamente la canción. De repente, todo eran gestos queriendo decir “echaros para detrás por favor” y el escenario se llenó rápidamente de roadies, mánagers, seguretas, componentes de otros grupos... A mí me pilló bastante atrás y desconozco si hubo algún encontronazo con los motoras que hacían de seguridad, pero no me extrañaría nada pues iban a saco con todo el mundo aunque simlemente te subieras un poco a la valla. Esto no lo puedo confirmar pues reitero que cuando pasó todo estaba por el medio de la sala, pero me hubiera gustado ver la jeta de estos matones cuando se les vino toda la tromba punk- skin encima. Tras este corte, se consiguió por un momento reponer las vallas en su sitio y que la gente volviera donde antes, pero ello duró escasamente 30 segundos, los que tardó Colin otra vez en cortar la misma canción pues de nuevo cedieron las vallas y ya nada ni nadie podía evitar que todo el mundo se pusiera a pie de escenario a seguir el concierto. Con esta nueva parada hubo momentos de bastante nerviosismo entre la seguridad, mánagers y, por qué no decirlo, del grupo también. ¿Se pensaban que nos los íbamos a comer? ¡¡¡Pero si son nuestros putos ídolos!!! El caso es que mientras discutían qué hacer, alguien del público se las tuvo con los motards y algún que otro segureta más de los que iban uniformados (muy discretos, de negro con alguna tira roja, pero uniformados). La tensión iba en aumento y los machacas estaban muy cabreados al no haber podido contener a la muchedumbre tras la valla. Pero milagrosamente la sangre no llegó al río y la gente se contuvo, pero eso sí, ahora en primera línea de fuego y sin intención de retroceder sobre el terreno conquistado... Los Cock Sparrer decidieron acertadamente proseguir con el concierto y a la tercera fue la vencida. El grupo logró terminar sin más contratiempos la de “Take'em all” y después de ella llegó uno de los momentos más guapos de la noche. Toda la banda menos el cantante se sentaban al pie de la batería y Colin entonaba a capela el “Where are they now”. El público, y ahí sí que me quedé flipado pues yo suelo cantar medio en vikingo, se puso a cantarla con él (ya digo que también habían muchos guiris), viviéndose así uno de los momentos más emotivos del show. Tras el final de esta canción se fueron pero volvieron al poco rato a dedicar un merecido bis al entregado público. Pero con el comienzo del bis hubo otro nuevo contratiempo mucho más serio. Al poco de empezar a sonar “Sunday stripper” nuevo corte de la canción pues se estaba produciendo una monumental pelea a un lado del escenario. Duró poco, pero llegué a ver algún que otro puño impactando en alguna cara y la verdad que daba un poco de miedo y pena ver a la gente currándose así. El mánager no paraba de decirles a los del grupo que tocaran una más y que se fueran, mientras que el guitarra Daryl Smith se cagaba en todo y pedía que terminara la pelea de una vez (pasó por su lado). Pero de nuevo la cosa no fue afortunadamente a más y Cock Sparrer consiguieron hacer el tema entero sin más movidas, para después comenzar rápidamente (no fuera que se jodiera otra vez la historia), el “England belongs to me”. De nuevo la gente se puso a cantar a grito pelado, volviendo así otra vez la harmonía que entre el público y la banda había habido durante toda la actuación. Parecía que con el “England belongs to me” se iba a terminar la actuación pero no, Cock Sparrer volvieron a salir para regalarnos el “We're coming back” para terminar, en lo que fue un concierto, pese a lo ocurrido en la recta final, grandioso y con la gente totalmente entregada. Al finalizar el show sonó el Viva la Revolution de los Adicts y otros himnos punk, con lo que los pogos y la fiesta contiuaron un buen rato más. Nos vemos el año que viene!!




- Fotos, de arriba a abajo: entrada, Suburban Rebels, Bad co. Project, One Way System, público, Cock Sparrer y más público.