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jueves, 8 de agosto de 2024

2ª Crónica Rebellion Festival 2024 (Viernes)



El viernes me levanté, y ojeando los Facebook y demás, me sorprendió ver cómo mucha gente tuvo diferentes problemas con los hoteles reservados. Varias personas se quejaban de que habían llegado a su hotel y se lo habían encontrado cerrado o que su reserva había sido cancelada sin previo aviso. Pero lo más fuerte que vi que pasó fue que en un hotel concretamente, llegó la autoridad una mañana y no sé por qué motivo lo precintó y todos los huéspedes se quedaron en la calle por sorpresa. Yo, por suerte, en esta edición no tuve ningún problema con el mío. Es más, tras haber estado un par de años en auténticas mierdas de habitación, en esta ocasión por fin encontré un hotel decente y limpio en el que poder recuperarme del tute que es el Rebellion (me sentí como en el Ritz). Si vuelvo, repetiré en él fijo. Por lo demás, Blackpool todavía respiraba tranquila aun sabiendo la que nos iba a caer al día siguiente con todos los fachas provocando por la ciudad. Así que, tras acaparar algo de provisiones, me dejé caer pronto por el recinto del festival.

Brigata Vendetta

Jenny Woo

Kaleko Urdangak

El primer grupo que vi comenzó antes de la una del mediodía. Eran los americanos de nombre italiano Brigata Vendetta, que eran el nuevo proyecto de dos ex Harrington Saints. Estuvieron bien pero no tienen nada que ver con los HS, ya que el estilo que hacían era básicamente el punk cañero o punk hard core, como más os guste llamarlo. Tras un rato viendo a la simpática Jenny Woo en el escenario acústico, me fui a ver a uno de los alicientes para mí de ese viernes, los Kaleko Urdangak. Casi todas las bandas que triunfan en su estreno en el festival, vuelven y son programadas en un escenario mayor. Este fue el caso de los vascos que, otra vez, tuvieron una más que aceptable recepción en la sala Casbah. El comienzo y el repertorio fue bastante parecido al del año pasado, quitando el final. La de “Zipaio” la empezaron pero la cortaron rápido no sé por qué y en esta ocasión, terminaron si mal no recuerdo con la de “Ez dago hilda”. Entre medio, ya sabéis, los típicos himnos de “Nortasuna”, “Biolentzia 1984”, “Heriotzera arte”, etc. Kaleko Urdangak estuvieron cojonudos como no podía ser de otra manera aunque al ser mayor el escenario y el recinto, faltó algo más de calor y cercanía con las primeras filas, cosa que solucionó rápidamente Remen al irse abajo a la valla a cantar con la gente la de “Seguimos en pie”, lo que estuvo cojonudo. En definitiva, otro pedazo de concierto de los Kaleko Urdangak que sin duda ya se han hecho un nombre más allá de Euskal Herria y del puto estado. 

Police Bastard

Police Bastard pogo

La Inquisición

Newtown Neurotics

Tras el Oi de los Kaleko elegí el punk cañero de los Police Bastard para continuar con mi periplo en el festi. Este grupo se formó en Birmingham en los 90’s con miembros de los Doom, Contempt y otras bandas más en sus filas. El cantante original ya no está con ellos y ahora, quien se ocupa de las voces es PID de los Senza Yuma. Me gustaron bastante y parte de la audiencia pogueó a base de bien con ellos. La última canción estuvo muy bien y fue un tema anti racista llamado “Race Hate”. Tras ellos venían otros de mis alicientes del día, me refiero a los catalanes La Inquisición. Viviendo en Barna o en el estado es difícil no haberlos visto ya en directo pues son muy activos, pero para mí, que vivo exiliado, era la primera vez que los iba a ver en concierto. ¿Y qué puedo decir de su actuación? Pues que estuvieron de la ostia! Buen comienzo y buena puesta en escena con el cantante arrodillado de espaldas al público haciendo la cruz, para después ir soltando ese cancionero tan sobrado de himnos con el que cuentan. La sala petada de peña y decir que sonaron pero que muy bien en un escenario que no paró de recibir quejas de la gente por precisamente su mal sonido… “El himno de España” o “Falsos profetas” no faltaron y lástima que no se hicieran más que la de “Verano” del EP ese de las estaciones, porque todo él es tremendo y las tendrían que haber tocado todas. Por lo demás, se me hizo muy corto su bolo, el cual terminaron con la de “Rosa de mort”. Creo que triunfaron dada la buena recepción que tuvieron y es por ello que espero no equivocarme cuando digo que les ofrecerán una merecida vuelta el año que viene. Tras ellos, me reencontré de nuevo con mis queridos Newtown Neurotics, los cuales, para mi sorpresa, descargaron sus mejores temas al principio (“Kick Out The Tories”, “Mindless Violence”…). Los Neurotics son un grupo comprometido políticamente y no defraudan, y es por ello que con ellos escuché una de las primeras referencias directas a la mani que los fascistas tenían preparado hacer al día siguiente en la ciudad. La movida ya estaba en boca de todo el mundo y estaba claro que iba a ver una respuesta por parte de la gente que asistía al festival. 

The Baboon Show

Stalag 13

Stalag 13

The Pack

The Baboon Show son otros que si vives en el estado, es fácil que los hayas podido ver en diferentes ocasiones. Pero en Inglaterra aún no cuentan ni de lejos con la reputación y el estatus que tienen en el estado español o por diferentes países europeos, y es por ello que yo aún no los había podido catar en directo. Y tras lo visto, estoy seguro que tras su actuación de ese viernes en el Rebellion, esto poco a poco va a ir cambiando. Porque hay que decir que como era de esperar, los Baboon partieron la pana y el público quedó impactado con la puesta en escena y los temas de los suecos. The Baboon Show descargaron ese repertorio de puro rock’n’roll que tienen y Cecilia demostró, una vez más, que es una de las mejores front woman del momento. Fue un placer haberlos visto finalmente y ojalá que repitan el año que viene también (o que al menos se afiancen en el Reino Unido). El ruido volvía de la mano de los americanos Stalag 13, los cuales me dejaron flipado con el concierto que dieron. Aunque yo no los conocía de nada, decir que se formaron en el año 1981 y que son considerados una de las principales bandas de la denominada escena “Nardcore” (el nombre hace referencia a la zona de la que eran originales al sur de California) junto a Ill Repute, Dr. Know y Agression. Stalag 13 se curraron un excelente concierto de hard core “old school” que no dejó indiferente a nadie. Sí, el cantante no es el original, pero precisamente el nuevo vocalista que llevan hizo que su actuación fuera una pasada. De comenzar en el escenario, acabó primero en las vallas y después abajo cantando con toda la gente en la pista de baile. Él levanto el show sin duda y no paró de lanzar consignas anti racistas, anti fascistas y anti policía. Según me dijeron, hicieron una versión de los Minor Threat ("Filler"). En definitiva, cojonudos (Bandcamp aquí). Tras la tempestad vino la calma, pues me decidí por pillar el tramo final del concierto de los post punk The Pack. Los temas del final estuvieron muy bien pero no os puedo decir títulos porque apenas los controlo. Lo único que puedo decir es que tras verlos, al final he podido ver en directo a los tres principales proyectos en los que anda metido Kirk Brandon: The Pack, Theatre Of Hate y Spear Of Destiny (y como bonus pondré a su vez a los Dead Men Walking). 

Toyah

Llegaba la recta final del día y yo volvía al teatro y a sentarme de nuevo en la parte alta para ver un poco a Toyah antes de que comenzaran los Stranglers. Los temas que vimos de la denominada en su día Princesa del Punk sonaron a pop nueva olero pero no estuvo mal verla un rato. Su música estuvo influenciada por el punk en sus comienzos, pero era más que nada pop new wave en mi opinión. Su participación en películas de culto como Jubilee o Quadrophenia incrementaron en su momento esa idolatría por parte de la comunidad punk. No estuvo mal verla 10-15 minutos pero para evitar problemas de entrada en la sala grande del festival (si se llenaba obviamente había que hacer cola), nos fuimos antes de lo previsto a esperar a los Stranglers. E hicimos bien, porque cuando llegamos la sala ya se encontraba absolutamente abarrotada en la recta final del concierto de los Gogol Bordello y no precisamente solo por los/as fans de los americanos/ucranianos, sino por los/as seguidores/as de los Stranglers que decidieron hacer lo mismo que nosotros y así evitarse las colas. De los Gogol recuerdo la última canción que se hicieron, que fue una versión del “Solidarity” de los Angelic Upstarts en la que el ex guitarrista de los Upstarts Neil Newton les acompañó. El logo del grupo de detrás del escenario lucía sobre una bandera ucraniana y la verdad, siendo sincero, tengo que decir que tengo algunas reticencias (por no decir muchas) en apoyar la causa ucraniana, más que nada por el doble rasero de la comunidad internacional con Palestina (básicamente, los que apoyan a Ucrania son los que apoyan a Israel y el genocidio que se está cometiendo ahí), y por la cantidad de nazis que hay en su ejército y/o que secundan dicha causa. Ya sé que en los rusos también los hay y me ando con mucho cuidado a la hora de decir nada en favor de ellos, pero para que entendáis mejor mi dilema, os pondré un ejemplo simple: en la manifestación racista y fascista del sábado en Blackpool, se pudo ver además de las Unión Jacks y las banderas de Inglaterra de turno, banderas de Israel y de Ucrania… ¿Me entendéis mejor ahora? Pues eso. 

The Stranglers

The Stranglers cerraron el viernes del festival para mí. Era la primera vez que los veía y tampoco soy un súper fan de su música, pero bueno, la verdad es que su actuación estuvo muy chula y me lo pasé bien. Sonaron acojonantes, destacando sobre todo y como no podía ser de otra manera, el sonido del bajo y del teclado, los cuales me resultaron hipnóticos y se te metían directos en el cerebro. Ya sabéis que los Stranglers lo mismo actúan para un público punk como el del Rebellion que para los wankers del Primavera Sound, y es que tuvieron periodos de mucho éxito comercial durante su carrera. Ya dije que ese viernes se agotaron todas las entradas y doy fe, tras lo visto, que los Stranglers tuvieron gran parte de la culpa de que esto sucediera. Por tener temas bastante tranquilos no creía que iba a ver mucho pogo, pero vaya que sí lo hubo con algunas canciones. Pero es que ya digo que la entrega del público con el grupo fue una locura, no te das cuenta del tirón que tienen hasta que no ves a la gente dándolo todo por las primeras filas y disfrutando con los éxitos de la banda. De hecho, por obligación, tuve que hacer un video (no suelo hacer apenas, únicamente tiro fotos) del “Always The Sun” para alguien que me lo había pedido expresamente. El final vino de la mano del himno “No More Heros” y fue otra vez una pasada ver la explosión de pogo que hubo entre la gente. En definitiva, no sé si repetiría en un futuro, pero estuvo bien verlos. 

- Medallero: Oro: Kaleko Urdangak. Plata: La Inquisición. Bronce: Stalag 13. Medalla honorífica: The Baboon Show. Hojalata: problemas con algunos hoteles. 
- También actuaron: Jawless, Steve Ignorant, Booze And Glory, Maid Of Ace, Spizz Energi, ANWL… 

lunes, 8 de julio de 2024

Crónica Mondra & Roll (5/6-7-2024)


MONDRA & ROLL 2024.

Llega el verano, aunque esto es un decir en el caso de Euskal Herria, y con él los festivales de todo tipo. Una forma de ocio (y negocio) como otra cualquiera: música y pulserita a mayor gloria del dinero. Y es que el asunto nos genera sentimientos encontrados: se agradece la oportunidad de ver bandas guapas cerca de casa, pero la gratitud se disipa en cuanto te cachean para que ni siquiera puedas meter un vaso de plástico reutilizable. Obligatorio pasar por caja para conseguir el vaso del festival (2 euros), sin el cual no te sirven en una barra donde la cerveza cotiza a 4 euros. 



Al lío. Le correspondió a Larru Beltzak la tarea de abrir la jornada del viernes. Debe de ser bonito para una banda local ver su nombre en un cartel lleno de bandas de renombre, pero luego hay que hacer frente a un ambiente todavía frío, el grueso del público aún sin entrar, etc… Pese a todo, bolo serio, sonido compacto, buenas guitarras y un pistoletazo de salida bien digno. Después llegó el turno de Arene 6, cuyo nombre digamos que resignifica la ubicación de los 1312 de su pueblo. Llevan un tiempo en esto, su directo está más que trabajado y, en fin, su streetpunk guitarrero lleno de coros y melodía (por usar una etiqueta o descripción un tanto vaga) va escalando de nivel y posiciones (si esto fuera el Tour o la lista de los 40, claro). Prosiguieron dos bandas ya consolidadas, Kaleko Urdangak y Brigade Loco. Ambos grupos están a un nivel notable, sobre todo los primeros, próximos a girar por Estados Unidos. Ambas bandas cuentan con buenas canciones, muy coreables, y sus conciertos suelen ser una fiesta, con el público entregado. Esta vez no fue menos y no pecamos de localismo si decimos que fueron lo mejor de la noche, sobre todo viendo lo que vino después.


A todo esto, en algún momento de la actuación de Brigade Loco se puso a llover con ganas, lo cual provocó la estampida de muchos. No olvidemos que el festi se celebra en un parque público al aire libre, en una especie de anfiteatro natural en el que es difícil resguardarse de la lluvia. Habían pronosticado lluvia y tormenta, y así fue. Euskadi Tropikal, ven y cálate.


Madball, por su parte, ofrecieron lo que se esperaba de ellos: una contundente descarga de hardcore. Podrán gustar más o menos, pero el comentario general fue que estuvieron a la altura. Lamentablemente, no se puede decir lo mismo de Sham 69. Flojos, flojos. Aunque, paradójicamente, era eso lo que cabía esperar, y es que cualquiera que haya seguido sus andanzas durante los últimos años no podía esperar ninguna actuación mayúscula. Fue un concierto con poco gancho, frío, donde lo más llamativo fue que Pursey se dedicó a abrir un botellín de agua por cada parón, sin otro objetivo que darle un trago e inmediatamente después lanzar el resto a sus espaldas. Vale, de acuerdo, no deja de ser guapo escuchar temas como “Borstal Breakout”, “Questions And Answers”, “If The Kids Are United” o “Harry Up Harry”, con la que acabaron si mal no recuerdo, pero el conjunto en general fue pobre, insulso. Si son cabezas de cartel es por su nombre (y probablemente su caché), pero a día de hoy cualquier banda actual de nivel, Kaleko Urdangak o Brigade Loco sin ir más lejos y, en serio, sin pecar de localismo (puedes pensar en bandas extranjeras actuales), merece su lugar y su tiempo en festivales de este tipo. Claro que, si lo mejor del viernes fueron las bandas locales, bandas que los lugareños han visto ya tropecientas veces, es difícil justificar pasar por caja a según qué precios. Lo dicho: a día de hoy Sham 69 con media hora de bolo van que chutan.

Cerró Roy Ellis, ex Symarip, 75 primaveras y al frente de (o respaldado por, según se mire) Mighty Megatons. Sonidos jamaicanos para acabar la noche, pero aquello no acabó de despegar y el ambiente seguía siendo frío, salvando algún corte como “Skinheads Dem A Come”, que también incluyó alguna referencia a los punks. Así que nada, abortar misión, tomar la última en los bares y, como cantaban aquellos gallegos, “camino de la cama es el mejor camino”. 


El sábado fue el día gordo. Una vez recorrido el círculo de bares-comida-bares, tocaba acercarse al festi. A Kontralde, otra banda local para abrir fuego, se les oía desde los bares más cercanos, desde donde podían identificarse las versiones de Código Neurótico y Zakarrak. Seguidamente, tanda de tres pujantes bandas extranjeras: The Chisel, Bad Nerves y High Vis. Jóvenes, sí, pero con tirón entre el público. Veamos, ¿son The Chisel para tanto? Cuestión de gustos, claro, pero es innegable que cuentan con un buen frontman, enérgico y a ratos cachondo (bromeó a cuenta de la querencia del público local por el speed), y que sus temas ganan enteros en cuanto se acercan a ese sonido Oi! crudo ochentero, a ratos con ecos de Cockney Rejects. No siempre lo consiguen, pero cuando se acercan… uhmm… Se quedaron sin tiempo y tuvieron que bajarse del escenario pese a que tenían ganas de más. Quizás por eso no sonó “Ain´t Seen Nothing Yet”, su mejor tema a mi juicio.


Bad Nerves venían con el aval de buenos trabajos de estudio. Son un soplo de aire fresco, una vuelta de tuerca a la tradición del punk77, pero con amplitud de miras, dando como resultado un sonido bastante personal. Supieron defenderse en directo, versión de Ramones incluida (muy bien llevada a su terreno), y mucha gente coincidió en que los londinenses (¡uno de ellos con cami de las Vulpess!) fueron de lo mejorcito del día. He aquí otra banda que, al hilo de lo que decíamos arriba sobre Sham 69, merecía ser cabeza de cartel, por ejemplo el viernes. Pero, claro, ni tienen el nombre ni el tirón de otros, con que, digamos, las “razones de mercado” juegan, de momento, en contra de alterar el status quo y el modus operandi de algunos festis. Joder, parece que sé latín y todo.

High Vis también se lo hicieron guay. Otro cantante dándolo todo y una banda que combinaba temas agresivos con otros más tranquilos. Grupo a seguir.


El segundo plato fuerte de la jornada, Baboon Show, resultó arrollador, como es habitual. Sus conciertos son eso, un gran show, y a nadie sorprende ya su nivel. Es una gozada verles, claro, pero todo el tema de presentar a la banda, que Cecilia se ausente del escenario para cambiarse de vestido, alargar los temas (incluso intercalar acordes de Iron Maiden), etc… hace que uno añore la época no tan lejana (¿8 años ya?) en que, sin tanta parafernalia y yendo al grano, ponían a temblar el Edaska, un garito/sótano de Barakaldo con capacidad para apretujar a unas 200 personas. Aquello sí que era show de verdad, una descarga en tu puta cara, sudor, actitud y punk and roll a raudales.

Con todo, y para que quede constancia de que no soy tan vinagres, triunfaron. Y, qué narices, gracias a Cecilia por explicar brevemente entre canción (“Class War”) y canción (“Same Old Story”) en qué consiste la injusticia, básicamente la plusvalía de la que hablaba Marx. Necesario recordarlo, en estos tiempos de avance de la ultraderecha.


¿Y qué decir de Cock Sparrer? Otra baza ganadora, directo notable y público entregado durante la hora y poco que duró el bolo. Es sonar “Riot Squad” y ya la priva de más de uno salta por los aires. Este año han sacado otro disco excelente, “Hand On Heart”, y aprovecharon para ir intercalando algunos cortes nuevos que, salvo un repetitivo “Mind Your Own Business”, encajan a la puta perfección con sus conocidos himnos. Así que el bolo fue una buena mezcla de viejos (“I Got Your Number”, “Running Riot”) y nuevos temas (“Here We Stand”, “Take It On The Chin”). Incluso tocaron algún tema de este siglo (“Nothing Like You”, más exactamente) que, aún sin el status de clásico, lejos de desentonar, sonó increíble. El cierre fue el habitual, “England Belongs To Me” (excuse me, but FUCK the red, white and blue) y “We´re Coming Back”. Difícil que decepcionen, por no decir imposible, aunque alguno comentaba que sonaron algo lento, quizás por el batería… Minucias, son los Sparrer y hay que disfrutar de ellos mientras les quede cuerda.


Cerraron Les Testarudes, ska y demás sonidos jamaicanos desde Catalunya (y parece que una infiltrada navarra). Nueve tías jóvenes que se están haciendo un nombre gracias a unos directos divertidos y energéticos. Estas chicas sí lograron conectar con el público, a quien supieron animar con temas en catalán (una contra los macroproyectos) y muchas versiones (Millie Small, Skatalá, Maytals). La cantante dejó un apunte interesante dirigido al público femenino: “¿Sabéis lo que es pussy? ¿Lo sabéis? Sólo queremos decir que esperamos que os lo coman mucho y muy bien”. Ahí queda. Acabaron, pasadas las tres de la mañana, con “Simmer down” (Skatalites) y “Hooligan” (Marley).

Esto es lo que dio de sí la tercera edición del Mondra & Roll. A ojo de buen cubero, hubo menos afluencia que en la primera edición, en la que curiosamente también repitieron los dos nombres gordos (Baboon Show y los Sparrer) de este año. Veremos qué se ofrece el próximo año, si las bandas siguen siendo las habituales con que trabajan los organizadores y si el formato no termina de agotarse.

- Texto: Automatic Lover.
- Fotos: Jon Alza y Mondra&Roll