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martes, 2 de agosto de 2022

Reseña de las memorias de Stuart Meadows (Conflict, R77, Lurkers, 999, English Dogs...)


All Or Nothing. The Memoirs Of A Punk Drummer. Stuart meadows. Brown Dogs Books (2021). 359 págs. Inglés. 

Este All Or Nothing ha tenido el hándicap de que me lo leí tras la biografía del Animal de los ANWL (comentada aquí), un libro que me gustó y con el que disfruté mucho. Así pues, el listón lo tenía bastante alto. La obra de Stuart Meadows no es que sea mala, todo lo contrario, simplemente difiere en el tono y mucho. Y es que durante muchos capítulos del libro, el autor nos relata los problemas que tuvo con las drogas y, particularmente, con la heroína. Por tanto, el enfoque de la obra es bastante duro y obscuro a lo largo de muchas páginas. Su adición y los problemas derivados de ella (paso por la cárcel, sobredosis, mono, movidas familiares…), ocupan mucho espacio en el libro y es por ello que, en algunos momentos, la lectura me resultó un tanto tediosa. All Or Nothing se pone interesante cuando el autor nos habla de las bandas por las que pasó y de las situaciones que vivió con cada una de ellas. He dicho con cada una de ellas? Curiosamente, creo que Stuart se explaya más de sus experiencias con los 999, los Conflict (sobre todo estos), o los English Dogs que con los Resistance 77, o al menos, no las comenta con el mismo nivel de detalle y eso que estuvo bastante tiempo con R77. Hoy en día ya no toca con ellos, pero me hubiera gustado que nos hubiera hablado del contraste, por ejemplo, entre el público que sigue a los Conflict o el que sigue a los R77, en fin, cosas así… Y eso que Stuart no rehuye tampoco de las polémicas en las que se ha visto envuelto (tanto a nivel personal como de grupo), y salen todas: desde las de R77 y el “patriotismo” que se gastan, hasta los ataques que sufrió en su día por parte del cantante de los English Dogs quien lo acusó de nazi, o los problemas de los Conflict con cierto promotor escocés… En definitiva, no está mal el libro aunque en mi opinión, le sobra algo de metraje. 

lunes, 28 de enero de 2019

Crónica 999 (26-1-2019)


999 - Bite Back - Sonic Rednecks. Molly's Chambers (Birkenhead). £ 5

El 2019 lo he estrenado a nivel de conciertos con nada más y nada menos que los 999, los cuales estos últimos años se han dejado caer con bastante frecuencia por Birkenhead del Vallès. 999 no hace falta que diga que son historia viva del punk. Se formaron en 1976 y al cantante Keith Lucas aka Nick Cash le enseñó a tocar la guitarra el mismísimo Ian Dury, con el que coincidió en el grupo Kilburn & The High Roads. Malcolm McLaren era por entonces quien les diseñaba la ropa antes incluso de que empezara con los Sex Pistols. Tras rechazar reemplazar a Wilko Johnson en los Dr. Feelgood, Nick Cash formó los 999, quienes tras el éxito de sus primeros trabajos lograron hacerse un merecido hueco entre las bandas más notorias de la primera ola del punk británico. 


Y 43 años después aún continúan en la brecha sin perder un ápice de energía y con dos miembros originales en la formación: Nick Cash y su hermano Guy Days. Junto a ellos, Arturo Bassick de los Lurkers (quien se unió al grupo en 1993), y Stuart Meadows a las baquetas. Stuart toca habitualmente con los Resistance 77, pero a su vez ha estado en otras muchas bandas como los English Dogs, los Lurkers o los Conflict. Sí, los anarco punk de los Conflict. Esto lo digo porque hace unos años, cuando estaba con los English Dogs, por una “estúpida provocación” se le atacó muchísimo por la red y fue tachado de medio nazi. Nunca es tarde para reparar un daño, pues incluso yo tuve mis dudas sobre él (era sobre todo porque nunca me ha gustado el rollo patriótico que llevan los R 77, quienes por entonces tocaban con grupos bastante chungos en mi opinión). Bueno, pues como decía, ahí estaban los 999 más “alive” que nunca… 


Pero por supuesto, antes de ellos tocaban los teloneros. Sonic Rednecks fueron los encargados de abrir el festi. Su estilo mira más a los USA que a Uk pues practican un (punk) rock alternativo muy en la línea de las bandas del sello Sub Pop. He de reconocer que no soy muy fan de este tipo de sonidos y seguramente, la culpa de ello la tuvo Kurt Cobain y su mierda de grupo. Pero volviendo a los Sonic Rednecks, recuerdo que la primera vez que los vi, en 2011, repartieron por las primeras filas algunos CD-r con me imagino su música grabada. Yo pillé uno, lo que me pasó luego fue que como eran simplemente cd’s grabados sin título alguno y sin portada ni nada, lo perdí de vista en el caos que era por entonces la habitación en donde vivía. Como me he mudado unas 4 o 5 veces, a saber dónde tengo ahora el dichoso CD… 



Bite Back, los siguientes en subir al escenario, nunca fallan cuando juegan en casa. Show vigoroso y muy dinámico, uno de los mejores que yo les he podido ver últimamente. El público por supuesto muy receptivo con ellos, ya sea por coleguismo o porque simplemente se lo curraron, pues hay que decir que el garito contó con una muy buena entrada y vino bastante gente de fuera. No es que me conozca a toda la escena punk local, pero casi, por lo que ya digo que hubieron muchas caras nuevas que disfrutaron igualmente. En fin, lo dicho, muy bien Bite Back y pienso que ya casi que podrían entrar a grabar de nuevo, si no un CD, al menos un EP o un Maxi. Terminaron con la guapa versión del “Real Wild Child (Wild one)”, que está popularizada en el mundillo punk por Iggy Pop


Llegaba el turno ahora de los 999, los cuales comenzaron a ritmo de la de “Black Flowers For the Bride”, “Inside Out” y la de “Hit Me”. El problema fue que el sonido era bastante precario. No sé qué ocurrió con el equipo de sonido, porque tanto Sonic Rednecks como Bite Back sonaron medianamente bien, pero con los 999 todo sonó de puta pena. Nick Cash y el resto de la banda intentaron mantener el tipo y la profesionalidad todo lo que pudieron, pero a menudo Cash paraba de cantar (como por ejemplo en la “Lie, Lie, Lie”), y hacia un gesto así como diciendo… “no me oigo apenas o qué mal que suena todo, joder”. Pero como él también dijo hacia la recta final de su actuación, “el sonido no es bueno pero lo que importa es el espíritu”. Amén. Menos mal que el público no paró de arroparle y corear los clásicos del grupo, sobre todo la grandiosa “Homicide”. 


Pero es que la cosa puso terminar en tragedia y todo. Debido a lo pequeño que era el escenario, Nick Cash, quien no para quieto cuando toca, pisó en falso durante uno de los temas en los que no toca la guitarra y, si no es por los bafles laterales que pararon la que iba a ser una buena caída de espalda, se nos hubiera matado ahí mismo del ostión que se hubiera dado. Poca broma que son 69 tacos los que tiene el hombre. En definitiva, debido al sonido, éste no fue el mejor concierto que les he visto a hacer a los 999, pero aun todo, con los hits que tienen disfruté mucho como no podía ser de otra manera. 999 cuentan con una extensa discografía en la que tienen muchos altibajos, para qué engañarnos, pero a pesar de todo, tienen la capacidad de hacer un repertorio de 40 o 45 minutos en el que no da tiempo alguno a aburrirse. Volved pronto!

domingo, 30 de octubre de 2016

Crónica 999 (29-10-2016)



999- Bite Back- Geoffrey OiCott. Hotel California (Birkenhead). £ 6

Bueno, pues exactamente un año y 27 días desde su anterior concierto en “Birko”, los 999 se dejaban caer otra vez por el “Cali” en la noche en que se celebraba la castañada, perdón, halloween, por lo que está claro que el disfraz que triunfó esa noche fue el de punkie. Abrieron la velada los criqueteros Geoffrey OiCott desde Yorkshire (el batera por eso se reivindicó como escocés). Punk-Oi por momentos más coreables y en otros, más cañero, pero siempre con un tono divertido debido a las letras tan cachondas que tienen. Bastante ameno su concierto, decir además que ellos fueron los que mejor sonaron de toda la noche. 

Geoffrey OiCott

Y es que tras los Geoffrey OiCott, el equipo de sonido comenzó a hacer aguas por todos lados. Por ejemplo, la bajista de los Bite Back, que fueron los siguientes en salir a escena, tuvo mogollón de problemas con el ampli o algún cable durante un buen rato. Pero es que aparte de esto, las voces no se oían apenas. A pesar de todo, Bite Back desgranaron con solvencia su habitual repertorio de potente punk rock. Siempre que los veo juegan en casa, por lo que normalmente están bien arropados por toda la punkarrada old school de la zona. Hace poco que se han autoproducido su segundo disco llamado Retrohate que está disponible (pagando) en su bandcamp. El final del show vino de la mano del tema “Strip it Down to the Bare Bones”, aunque en esta ocasión nadie se despelotó… 

Bite Back

Mientras tanto, Nick Cash de los 999 hacía ya la tira de rato que andaba para arriba y abajo del garito ocupándose como siempre en persona de atender el merchandising del grupo. Nick conversaba amablemente con todo quisqui que le requería o que simplemente le pedían hacerse una foto con él. Hay que agradecerle que en su día pasara de reemplazar a Wilco Johnson en los Dr. Feelgood y que tras ello se decidiera por formar los 999. No obstante, sin querer desearle nada malo, hay que reprocharle que no fuera heroinómano con Sida en los años en que desvirgó a Alaska, pues podría habernos "salvado" de la época acid house de Olvido, de Fangoria, de los realities… y sobre todo, de las gilipolleces que cada x tiempo nos sueltan ella y su gay “marido”. En fin, no se puede ser todo en la vida Nick

999

999 han sido durante mucho tiempo una de las bandas más longevas en activo del punk británico que han mantenido casi al 100% su formación original. Pero no sé qué le ha pasado a su mítico batería Pablo La Britain, pues en el concierto de esa noche se ocupó de las baquetas el actual batera de los Resistance 77, por lo que ya van quedando menos… Dicho batería tuvo algún que otro problema con su kit, así como también los tuvo Arturo Lurker, quien volvió a sufrir los mismos "ruidos extridentes" que la bajista de los Bite Back. Pero lo peor del equipo de sonido fueron las voces, que no se oían ni se entendían lo más mínimo. El técnico puso el volumen a tope y todo sonó súper saturado y mal. Pese a todo, el público que acudió se lo pasó en general bien y hubo momentos de más o menos buen “movimiento” por las primeras filas. Hasta el año que viene, chavales!!

999 setlist

lunes, 18 de julio de 2016

La serie B del Punk Británico (Ruta 66)

Reportaje escaneado del Ruta 66 sobre lo que su autor entendía que eran los grupos de "la segunda división" del punk británico; ejem... habría mucho que discutir sobre ello. Siento que la calidad de las fotografías no sea la mejor, pero el scan está hecho de unas fotocopias que hice hace mucho tiempo y que están algo deterioradas.

Clicar en las fotos para verlas en tamaño grande o clicar "botón derecho/guardar como" para poder leer los textos con una óptima resolución en vuestro ordenador.

Olvidados pero todavía rabiosos (Ruta 66 nº 68, diciembre 1991).