sábado, 15 de octubre de 2022

Reseña del libro Lonely Boy: Historias de un Sex Pistol


Lonely Boy. Tales From A Sex Pistols. Steve Jones. Windmill Books (2017).

Lonely Boy - Historias de un Sex Pistol, son las memorias del que fuera - y es- guitarra de los Sex Pistols: Steve Jones. El libro salió en 2016, 22 años después del libro con las memorias de John Lydon, y 20 años después del libro con las memorias de Glen Matlock. No he leído la obra de Matlock, pero sí que tengo la del Rotten (comentada aquí), por tanto, Steve Jones ha tenido el tiempo y la perspectiva suficiente para preparar concienzudamente su historia. O, dicho de otra forma, para devolverle todos los golpes al Johnny Rotten, después de que éste lo criticara a base de bien en su No Irish, No Blacks, No Dogs. A pesar de todo, cuando le tiene que reconocer algún mérito, lo hace (por ej. cuando lo compara con Jimmy Pursey y dice que él es mejor, o cuando lleva a juicio al Malcolm McLaren), por lo que he encontrado a Steve Jones mucho menos resentido que al Rotten, el cual, tras lo visto y leído, entiendo ahora por qué es tan subnormal el hombre. Steve nos da algunos detalles más sobre la manera de ser del Rotten que hace que todo cuadre a día de hoy. Me refiero a su apoyo a Trump, a la reina y todas las demás gilipolleces que de tanto en tanto, escupe por la boca. Por ejemplo, me ha sorprendido mucho leer anécdotas tales como la del Rotten liándola en los vuelos porque, atención, no le dejaban fumar dentro del avión (en algún caso sí acabó haciéndolo sin llegar a ser expulsado/detenido!!). Y hablamos de las giras que hicieron hace unos años, no del año 77. Steve Jones deja caer algo acerca de unos posibles problemas con el alcohol que sin duda empeoran la ya de por si difícil personalidad que se gasta el coleguita. 

Volviendo a Lonely Boy, la obra tiene tres partes: antes, durante y después (de los Sex Pistols) en los que capítulo a capítulo, Steve nos desgrana toda su vida, intimidades incluidas. Porque hay que decir que Steve Jones es a su vez un personaje un tanto peculiar, por decirlo de una manera suave… Y es que Steve, aparte de ser un ladronzuelo, también reconoce alguna perversión sexual que otra, como que le gustaba hacer de mirón/voyeur. Steve a su vez comenta que sufrió abusos sexuales por parte de su padrastro, motivo por el cual, según él, años más tarde se convertiría en un adicto al sexo. Una cosa que no me ha gustado nada del libro es la arrogancia que se gasta Steve con el sexo. Se pasa media obra jactándose que se tira a todo lo que se mueve y saca pecho por ello como buen “machote” que pretende ser. Incluso se cepilló a las novias de sus colegas de grupo, Nancy Spungen y la hoy mujer del John Lydon, Nora Foster, incluidas. En fin, bastante pedante el Steve Jones en ese sentido además de ser un chorizo de mucho cuidado del que no se podía fiar nadie. 

Más o menos casi todos los aspectos más remarcables de su vida con los Sex Pistols vienen explicados y únicamente he echado en falta algo más de información acerca de los tours que hicieron cuando se volvieron a juntar (2006-2008). También me esperaba algo más de info sobre su periplo con The Professionals, pero bueno, de todo sale algo. Lo que desconocía por completo y que me ha sorprendido mucho descubrir es que Steve Jones fue tan yonki o más que el Sid Vicious entre los años 1979 y 1985 (más un par de recaídas a posteriori). Si Steve ya era mangui de por sí antes de ser heroinómano, imaginaos cuando le faltaba la pasta y tenía que hacer lo que fuera para conseguir jaco… Pero en Lonely Boy hay otras historias a su vez interesantes. Como cuando habla del fallido proyecto con Jimmy Pursey de los Sham 69 (Sham Pistols) o explica cómo en una salida con el Pursey y el séquito de skinheads que lo seguía a un concierto de los Undertones, acabaron expulsando a los de Derry del escenario y destrozándolo todo. Según Steve, esto ocurrió en su etapa oscura de yonki, en unos tiempos en los que pasó de llevar camisetas con el lema “Destroy Fascism”, a otras con la esvástica impresa (vaya, como el Sid Vicious!!). 

A Steve Jones no le gustan grupos como Exploited o GBH y por lo demás, hay tres referencias al puto estado español. Una, cuando utiliza la palabra “pesetas” al hablar de dinero en lugar de libras; la segunda es cuando lo mandan a las Islas Canarias para intentar alejarlo de la heroína (no se metió jaco, pero sí todo lo demás); y la tercera y última, cuando habla de su última actuación con los reformados Sex Pistols en 2008 en Vitoria-Gasteiz (contexto: la situación entre los miembros de la banda y el John Lydon era muy mala y Steve no quería hacer más conciertos): “Desafortunadamente, hicimos un nefasto concierto más unos días después en esta parte de España en donde no les gusta que les llamen españoles. El final de mi “cuento de hadas” me lo habían jodido los vascos… tras todo lo que había hecho por ellos! (La parte final no la acabo de entender y no sé bien a qué se refiere. Lonely Boy está editado en castellano pero esta reseña está hecha del libro original en inglés. Si alguien lo tiene en castellano, que me pase la traducción de este párrafo). 

lunes, 3 de octubre de 2022

Reseña del libro Directions To The Outskirts Of Town


Directions To The Outskirts Of Town. Punk Rock Tour Diaries. From Nineties North America. Welly Artcore. Earth Island Books (2021). 

Este libro es el diario de dos giras, una, la de los Chaos Uk por Estados Unidos en 1994; y la otra, la que dieron los galeses Four Letter Word cuatro años más tarde por los USA y Canadá. En la de los Chaos Uk, el autor del libro iba como acompañante ocupándose del merchandising de la banda además de hacer fotos, mientras que en la de Four Letter Word él era el cantante del grupo. Tod@ músico punk que haya tenido la posibilidad de haber girado alguna vez en su vida, pienso que se verá identificad@ rápidamente con las historias que Welly Artcore relata en la obra. 

La parte que más me ha gustado ha sido la de los Chaos Uk. Al ser una banda conocida dentro del circuito punk, las historias que generan sus bolos por los EEUU son más entretenidas. Si Chaos Uk encabezaban sus conciertos, Four Letter Word eran casi siempre el primer grupo en tocar en los festis. Para ellos era la primera vez que salían a tocar a Norteamérica y tenían la difícil papeleta de darse a conocer ante el público punk yanqui y canadiense. Chaos Uk a menudo hacían honor a su nombre y durante el antes y el después de sus conciertos, podía pasar de todo. Hay mucho desfase para variar, aunque las historias que más me han impactado son las de los típicos “encuentros” con esos putos engendros llamados nazis, ya sea en su vertiente bonehead, en la del KKK o en la encarnación del redneck patriota subnormal americano. 

Los capítulos sobre el tour de Four Letter Word son más tediosos (a excepción de su primer y accidentado primer bolo), sobre todo porque reflejan la dureza de girar por tan bastos territorios. Básicamente, significa recorrer cientos de kilómetros cada día para tocar ante cuatro gatos, sin a menudo cobrar o pillando lo justo para mal comer, durmiendo en un motel de carretera barato o directamente en la furgoneta, soportando los habituales problemas de convivencia, etc, etc. Muy desmitificador, sobre todo para aquell@s que aún piensan que girar es como irse de colonias… 

La citada primera actuación, resultó ser accidentada, después de que el autor del libro introdujera una canción diciendo lo siguiente: “Esto es un gueto blanco y rico, este tema va sobre donde vivís”. Pues bien, tras un “¿Quién ha llamado gueto a mi país?”, el dueño de la sala hizo un llamamiento al público asistente para que lincharan a los “ingleses”, por lo que los pobres Four Letter Word se las vieron y se las desearon para salir vivos del recinto donde tocaron. Era 1998 y el boom Green Day, Offspring, Rancid, Epitaph, etc todavía estaba en pleno auge, aunque en algunos sitios como Phoenix, el “éxito” del punk americano solo produjo monstruos… 

lunes, 26 de septiembre de 2022

Crónica concierto 50ª Aniversario Cock Sparrer (10-9-2022)



Cock Sparrer. Roundhouse (Londres). 10 de septiembre de 2022.

Tan solo un año atrás, septiembre de 2021, vivíamos con el fantasma del covid y cierto mono de conciertos, por lo que cuando Cock Sparrer anunció un bolo “especial” por su 50 aniversario no hubo que pensar mucho para sacar entrada, vuelo y hotel casi del tirón. Vista la acogida, el grupo añadió una fecha más, el viernes 9. Más tarde anunciaron conciertos en Madrid en primavera, Arrasate en julio (Mondra & Roll) y en diciembre tocarán en Barcelona. Daba igual, un bolo de Cock Sparrer, más en Londres y acompañados de amigos, es garantía de diversión. 

En fin, se acerca la fecha y dos días antes la reina Isabel II se va al otro barrio. Tras atender de reojo a la televisión, donde infraseres orgullosos de ser súbditos lloran o portan flores son amplificados, uno llega a pensar que los ingleses son capaces de cerrar el país y anular todo lo habido y por haber. Es más, hasta John Lydon, otrora Johnny Rotten, se sumó al coro de meapilas mostrando su pésame en Twitter. There is no future… in the punk?



Bien es cierto que en Londres algunos escaparates y, sobre todo, los periódicos, el metro y las marquesinas de autobuses lucían la misma imagen de Lizzy, en un bochornoso ejercicio de culto a la personalidad y vomitiva apología de un régimen político medieval. Sin embargo, a pesar de que por el centro de Londres pululaba algún membrillo portando flores en honor de la difunta, la city hacía vida absolutamente “normal” (gente currando; mendigos en las calles; Camden Town hiperturistificado), contrariamente a lo que han narrado las interesadas crónicas que recibimos en, ¡oh, casualidad!, otro Reino de mierda. Así pues, Isabel II acabó convertida en meme y excusa para dar rienda suelta a nuestro humor negro. 

Entrando ya en materia musical, el concierto se celebró en una sala grande de estructura circular y 2 plantas; arriba con asientos y abajo de pie. A pesar de la separación y la seguridad, con un poco de ingenio y picaresca era posible colarse abajo. Por lo demás, la priva, cara. La media de edad, alta. Mucha camiseta de los Sparrer y mucho skin, local y foráneo (St. Pauli, Catalunya, Euskal Herria…). 

Lo “especial” del bolo consistió en dos pases diferenciados, con un descanso en el intermedio. En la primera parte, tal y como anunció el cantante Colin tras saltar al escenario en solitario para cantar “Out On An Island”, tocarían temas “raros” y/o canciones que se habían caído del repertorio habitual o que jamás habían tocado en directo. Además, en algunos temas les ayudaron dos músicos más, al teclado y a la guitarra acústica. Por si fuera poco, entre canción y canción proyectaron unos vídeos donde los integrantes y el sexto Sparrer (según cuentan, un colega de toda la vida que hace las veces de pipa o similar), hablaban de la historia del grupo y de algunas canciones. Como aquello carecía de subtítulos, quienes tenemos el Certificado Oficial de Inglés nivel Muzzy, Big Muzzy, no nos enteramos de mucho y no pillamos ni un puto chiste. Paco Martínez Soria en Londres, versión punk. 



En este primer round, cayeron “We Love You” (versión de los Rolling), “Chip On Your Shoulder” (buena acogida), “I Need A Witness” (buen corte, aunque quizás muy largo) y “Bats Out” (basado en una historia real, según dijeron). Punto y seguido para “I Live In Marbella”, cuya letra sobre un robo perfecto en un banco y posterior huida, aseguraron, es pura ficción. Lo cómico del asunto es que el rótulo que proyectaron en la pantalla mostraba el título de la canción acompañado de un sombrero mexicano. ¿Desconocimiento o la misma cagada del CM del Glasgow Rangers cuando ubicó Sevilla en México, o al menos confundió un sombrero sevillano con uno mexicano?

Siguieron “Battersea Bardot”, una tranquila balada a mayor gloria de la actriz Carol White, y unos cuantos temas de su época más reciente, entre los que cabe destacar “One By One” y “Take It On The Chin”, este último incluido en un recopilatorio. Ambas canciones tienen calidad y pegada suficiente como para engrosar el “Repertorio A”. Claro que son muchos los temas y he aquí el dilema: ¿qué otros temas podían haber ocupado este primer pase? A bote pronto, se nos ocurrieron “Is Anybody There?”, “Last Train To Dagenham”, “The Sun Says” o “Bird Trouble”. Una lista a la que se podrían sumar tranquilamente “Trouble On The Terraces”, “Did You Have A Nice Life Without Me?”, “Spirit Of 76” y más aún. Cuestión de gustos, sí, pero prueba también de la capacidad de la banda para producir grandes canciones. 

Tras un descanso para el avituallamiento, llegó el turno del repertorio habitual, el elegido para esta gira de 50 aniversario, pues el bolo fue muy similar, por no decir idéntico, al que ofrecieron en Arrasate. Si en julio la baja del bajista la suplió un tal JJ, de Last Resort, y el bolo duró una hora exacta, en Londres no hubo baja alguna y la segunda parte del concierto se fue hasta la hora y cuarto. 

Arrancaron como siempre, sirenas al ritmo de “Riot Squad” y pogo automático. El ritmo no decayó en ningún momento, pues tienen himnos, nuevos y viejos, más que de sobra para mantener el nivel del concierto por todo lo alto. Así que el público coreó todo-todito con ganas: “Argy Bargy”, “What´s It Like To Be Old”, “A.U.”, “I Got Your Number” y un largo etcétera. Detalles a destacar: con “Because You´re Young” la pantalla proyectó viejas imágenes de la banda y fotos familiares; insertaron muy finamente “Droogs Don´t Run” en medio de “Teenage Heart”; y como viene siendo habitual, dedicaron “Tough Guys”, ésa que dice que “incluso los tipos duros necesitan a alguien a veces”, a los skinheads. Fin de fiesta con “Suicide Girls”, “England Belongs To Me” (Colin golpeándose el pecho repitiendo “to me, to me, to me”) y “We´re Coming Back”. 



Probablemente, el sonido de guitarra(s) no fuera lo nítido o limpio que hubiéramos deseado, algo tan cierto como que Cock Sparrer nunca defraudan. Servidor les ha visto siete veces por lo menos y jamás han dado un mal bolo. Son un valor seguro, se han cuidado ellos y han cuidado la banda, sobre todo durante los últimos 15-20 años, procurando no desgastarse en directo y facturando buenos discos en estudio, algo que muy pocas bandas del 77 pueden decir sin sonrojarse. En parte, quizás se deba a su nivel de autoexigencia, que deberán medir bien a partir de ahora. Porque están en una forma notable, sí, pero tienen ya una edad. ¿Seguirán en activo, por ejemplo, dentro de 10 años?

Por último, decir que salvo una camiseta “fea”, no vimos nada particularmente reseñable. Evidentemente, al salir de casa y del ambiente de caras conocidas, cabe preguntarse qué se esconde tras tanto Fred Perry y camisa de cuadros. Más tarde, en cambio, nos hablaron de un par de anormales pidiendo supuestamente taxis en alguna canción y un incidente fuera de la sala que se saldó con un tío reventado en la acera en medio de un copioso charco de sangre. 

Fuck nazis está dicho, ¿no?

- Ver concierto en YouTube. 

- Texto: Automatic Lover.
- Fotos: Facebook Cock Sparrer. 

martes, 20 de septiembre de 2022

Crónica del Festival Homenaje a Josu Ostiada Oi! (3-09-2022)



HOMENAJE A JOSU OSTIADA OI! 

En octubre de 2021 fallecía en accidente de tráfico Josu, bajista de Ostiada Oi! y Porrón & Kuentanueba. A fin de rendirle homenaje, sus amigos organizaron un festival, celebrado el pasado 3 de septiembre al aire libre en Elgeta, en el que se reunieron una docena de bandas (finalmente Orreaga 778 se cayó del cartel), representativas todas ellas de aquel movimiento conocido como Bardulia. Buena parte de estas bandas están inactivas o actúan muy puntualmente. 

Empezando a las 3 de la tarde, el festival se desarrolló con una puntualidad exquisita; es más, con adelanto sobre lo previsto. Dado que cada grupo tenía asignados 40 minutos, todos ellos fueron al grano, cosa que es de agradecer en un festi con tanta banda. 


Empezaron Material Rechazado. A destacar su cantante, dándolo todo en el escenario… y debajo de él, pues bajó a cantar con el público alguna canción. Tan a gusto estaba que permanecería a un lado del escenario durante los siguientes dos bolos, haciendo coros, etc… Antes de eso, el grupo nos regaló “Bakarrik”. ¿Sabes esa sensación de reencuentro con un temazo, cuando tu cerebro cree haber olvidado algo y, de repente e inesperadamente, te lo pone de nuevo en los morros? Pues eso, semana posterior al bolo y todavía oyendo el tema en bucle en el puto Youtube. 


Siguieron Never Surrender, primer plato fuerte. ¿Por qué? En su día ya demostraron un gran directo, con un sonido arrollador, velocidad no exenta de melodía y buenas guitarras, y letras excelentes, bien al tratar temas sociales/políticos, bien al tocar asuntos más introspectivos. Empezaron con “Latorrizko dominak” y siguieron con “Panpinak eta metrailetak”. En alguna ocasión el cantante no llegaba, algo lógico por la inactividad, pero el grupo sonó compacto y verles en directo de nuevo fue una gozada. Como sorpresa, subieron algunos miembros de Enboskada, banda con la que iniciaron andadura en forma de Split, a hacerse un par de temas, entre ellos “Amayur gaztelu beltza”. 


Turno para Des-Kontrol/Arkada Social, que se dividieron el minutaje y actuaron al alimón. DSK han recuperado viejos temas para el directo, como “Altxa gaitezen”, y ambos grupos, como otros tantos del festi, mezclaron temas de sus inicios con otros más postreros de su discografía. Así, Arkada Social tocó temas como “Esos del barrio” o “Miles de cadáveres”, contundente himno anti-policial. A continuación fue el turno de Sindy Berbenas, a quienes nos perdimos (sorry). 


Jonny Gerriwelt, por su parte, andan tocando de tanto en tanto. Mientras, alguno de sus componentes formó Gatz, que ya cuentan con un par de discos en la calle, por si alguien quiere seguirles la pista. En cualquier caso, los de Ondarru repasaron su viejo repertorio, con canciones mayormente en inglés. No obstante, el público se entregó más con dos temas en euskera: “Haritzaren semeak” y “Ostikoka”, esta última contra los violadores. 


Pero si con una banda se entregó el público sobremanera, esa fue Hell Beer Boys. Algo tendrán sus canciones llenas de coros y ese sonido característico de guitarra para obtener tamaña respuesta. Todas y cada una de las canciones fueron bailadas, coreadas e, incluso, acompañadas de bengaleos; una constante, la de las bengalas, presente en más de un momento durante la tarde-noche, así como el recuerdo, cómo no, a Josu, en boca de todos los grupos. 



Los chicos cerveceros salieron por la puerta grande y les llegó el turno a Fridays Crew. Canciones en favor de los presos políticos, alguna más nostálgica sobre las noches en el Txarrantxa, un histórico bar de Azpeiti que sirvió de punto de encuentro y catalizador (otro más) de Bardulia, y momento álgido al versionear a Apunta, “Kaleko doinua”, junto a su cantante. Todo un himno de la movida Oi! local, como “Lagunen artean” de los Fridays, ya lo dijo Markexa por el micro y no le faltaba razón. 

Turno para cenar, por lo que pillamos por los pelos a Porrón & Kuentanueba versioneando a The Crack (“My World”). Si la vista y el oído no nos engañan, cedieron los instrumentos a unos chavales haciendo punk o, más bien, hardcore. 


Después, Neallta Fola. Quizás sus composiciones sean demasiado largas y les falte un poco de contundencia para el gusto de este inútil musical que escribe, pero es indudable que 1) el sonido de guitarra es de quitarse el puto sombrero y 2) fueron un soplo de aire fresco en la escena. Versionearon a Stiff Little Fingers y, ojo, “Spirit of Keith Moon” de los Peter & The Test Tube Babies. Y esto último, amigos, son palabras mayores. Recordad si no cómo se arrodillaba Peter ante su guitarrista en el pasado Mondra&Roll. 


Penúltimos fueron Kaleko Urdangak, una de las pocas bandas en activo-activo del festival. Están en un gran momento de forma, han completado un repertorio lleno de buenos temas, incluso han traspasado esa frontera de, digamos, la escena para ganar seguidores más allá de las calvas y las crestas. Buen bolo, y aparición de su primer cantante en el escenario, para sumarse en “Iratiko basoan”. Tampoco podía faltar “Asimilar”, una canción original de Ostiada Oi!, con quienes comparten guitarrista. 



Cerraron Ostiada Oi!, con una mujer al bajo que portara Josu. Si la memoria no me falla, abrieron con “Momentu onak” (y más tarde la repitieron), todo un jodido temazo que habla de sacar fuerzas para tirar adelante con la ayuda de los tuyos y pasar de la falsedad de la peña. Cómo no, repasaron sus viejos temas, valga “Behin betiko” como ejemplo, se hicieron “Ultrasubnormales” de Zakarrak y nos regalaron un viejo tema inédito titulado, creemos, “Ostiada Oi!”. Dicha canción es otro puto himno en su sencillez y relata una escena costumbrista cuya letra puede recordar al “Entre paredes de ladrillos rojos” de La Resistencia vía Delincuencia Sonora. Traducción aproximada del euskara al castellano: “Aún recuerdo los juegos de nuestra niñez, cómo jugábamos en las calles; (…) antaño partidos de fútbol, hoy fiestas empapadas en cerveza….”. Sería una pena que el tema se perdiera, por lo que, desde aquí, rogamos: por favor, grabadla. 

El festival terminó pasada la una y media de la madrugada. “Invasiones” de escenario, bengalas, cervezas, buen ambiente, viejos conocidos y chavalería entre el público. El Oi! no está muerto, por mucho que el festival tuviera cierto regusto “remember” (ya lo dijo Ekaitz Kaleko por el micro), aún tiene algo que decir (y probablemente, ya puestos, pulir). Sonará moñas, pero ver a chavales jóvenes abrazarse con “Momentu onak”, por ejemplo, ya es mucho. Así que el legado de una Generación, para lo bueno y lo malo, sigue ahí. 

Que la tierra te sea leve, Josu. 

- Texto: Automatic Lover.
- Fotos: Jon Alza. 

martes, 30 de agosto de 2022

Reseña del libro The Story Continues (Steve Ignorant)


The Story Continues. Steve Ignorant/Matthew Worley. Dimlo Productions (2022). 150 pagan. Inglés.

Este libro sería como la segunda parte de la biografía de Steve Ignorant, cuya primera entrega, llamada The Rest Is Propaganda, ya la comentamos aquí en su día. Entre ambos trabajos, Steve editó, si no me equivoco, un par de obras más, aunque una creo que era simplemente una recopilación de fotos y la otra, un compendio de sus letras. The Story Continues comienza en 2010 con The Last Supper Tour, una gira en la que Steve Ignorant interpretó el material de los Crass en directo, teóricamente, por última vez. A partir de ahí comenzará con los recitales “hablados” (Spoken Word), y un tiempo más tarde, formará Slice Of Life, donde el Spoken Word se fusionará con el formato acústico y unas sonoridades más pausadas.

Pero al seguir en activo dentro del mundillo musical habiendo sido el principal cantante y uno de los letristas de los Crass, hará que continuamente, la gente o los músicos con los que colabora puntualmente (Paranoid Visions por ejemplo), le acaben pidiendo siempre que toque material de los Crass en los conciertos que da, con todo lo que ello conlleva, pues algunos ex miembros de los Crass nunca han visto con buenos ojos nada que tuviera que ver con alargar el legado de la banda. De hecho, The Stories Continues termina con la sonada polémica y la bronca “virtual” que tuvieron los miembros de los Crass entre ellos tras la decisión de Penny Rimbaud de reeditar algunos trabajos del grupo. Steve tampoco se extiende mucho en detalles y no hace falta, la verdad, pues cuando ocurrió todo, se filtraron y se acabaron publicando todos los emails y comunicados en la red. 

Aunque todo esté más resumido, The Story Continues tiene detalles interesantes, como cuando Steve nos explica lo bien que se lleva con los Cockney Rejects, con quienes a priori y según el “folklore punk”, se deberían de odiar porque eran en teoría polos opuestos dentro de la escena. E incluso en el último párrafo del libro, Steve explica cómo el Wattie de los Exploited se pasa a saludarlo y charlan amigablemente en el camerino… Y es que pese a sus diferencias, al fin y al cabo todos eran y siguen siendo PUNKS!

domingo, 21 de agosto de 2022

Cuarta crónica Rebellion Festival 2022 (Domingo)


Como es ya costumbre en mí, al último día del festi llegaba roto por los cuatro costados. Pero había que aguantar sí o sí porque los SLF cerraban el Rebellion este año, así que dosificándome, tenía que intentar llegar en el mejor estado posible a mi gran cita. Quería un buen final porque, sin estar seguro al 100%, creo que esta edición va a ser la última vez que asista los 4 días seguidos del festival. La inflación más el Brexit han hecho que todos los precios se disparen una barbaridad y aparte, tampoco creo, sinceramente, que la organización del Rebellion me vaya a sorprender mucho más en el futuro. Volveré sin duda, pero serán solamente días sueltos a no ser que mi situación económica mejore ostensiblemente (chiste malo). Vamos pues con lo que dio de sí el domingo. 




Acidez. Los mexicanos eran un buen método para espabilarte a base de bien si todavía andabas medio dormido. Much@s estaban tan expectantes, que comenzaron a poguear incluso cuando el grupo estaba aún probando sonido. Cuando empezó de verdad la descarga punk-trash, much@s enloquecieron con la banda a pesar de que el cantante estaba bastante ronco. A destacar un individuo que estaba súper pillado y que se tiraba constantemente por el suelo revolcándose por la mugrienta pista de baile. Qué grande jajaja! 

Ultra Sect. No vi terminar a los mexicanos porque me habían recomendado ver a este grupo de Oi de San Francisco. No estuvieron mal pero tampoco encontré que fueran nada del otro jueves. Pecaron en mi opinión de sonar algo anodinos o lineales. 

The Insane. Tras ellos me decidí por esta banda de los 80 que se habían reformado para la ocasión y de los cuales únicamente conocía los temas que incluyeron en el famoso recopilatorio Punk and Disorderly. The Insane se lo hicieron bien y recuerdo que alternaron canciones propias con algunas versiones de los Ramones o de los Dead Boys. Su bajista parecía recién venido de una boda. 




Patriot. Los americanos Patriot estuvieron bien el rato que los vi (otra vez las dichosas coincidencias!!!). Al tercer tema o así, el cantante recordó a la audiencia que pese a llamarse como se llaman, no tenían nada que ver con el fascismo, racismo o ideología alguna de derechas. Toda esta polémica, por supuesto, venía de internet y más concretamente de Facebook. En fin, mirad la camiseta que lucía uno de los guitarras y decidme qué otros grupos yanquis se posicionan tan claramente como ellos… 

Lumpen. Los italianos Lumpen me sorprendieron muy gratamente. Se lo hicieron de lujo y derrocharon energía y buen rollo a raudales, cosa que hizo que el público se enganchara a ellos. Bajo y guitarra me imagino que serán hermanos, porque eran casi clavados. No recuerdo ahora con quién de los dos hablé, pero uno de ellos me comentó que vivió un tiempo en Valencia por trabajo, por lo que se podía defender bastante bien en castellano. Ellos por eso se han pasado con su último trabajo de cantar en italiano al inglés, y bueno, el resultado al menos en el concierto que dieron en el Rebellion ya digo que estuvo muy bien. La simpática Jenny Woo les acompañó en dos canciones, “Stay With Us” (creo) y el “Qué será será”. Muy buenos! 

The Drowns. De esta banda de glam-punk rock vi solamente la parte final de su actuación y muy bien, pese a no ser el glam mi estilo de música favorito aunque lo mezclen con el punk. Uno de los temas que les oí fue precisamente una versión del “Ballroom Blitz” de los Sweet, uno de los grupos clásicos de este género. 



Ruts DC. Al escenario Empress llegué en la parte final del concierto de los Uk Subs. No pude llegar antes debido a la larga cola para entrar que había. Visto el panorama, ya no me moví de ahí el resto de la noche para evitar sobre todo los problemas para entrar de nuevo, ya que estaba claro que se iba a petar y de todas formas, en esta sala me iba a despedir del Rebellion Festival este año. Los Ruts DC estuvieron geniales como siempre. Si tuviera que ponerles alguna pega, esta sería que tocaron demasiadas canciones de un nuevo álbum que saldrá en breve. Así, nos tuvieron expectantes por un buen tiempo hasta que cayó toda (o parte) de la artillería pesada que tienen. “Babylon’s Bruning” fue el broche final y habrá que escuchar ese nuevo trabajo que está al caer a ver qué tal…

Stiff Little Fingers. Y qué puedo decir de mis amados SLF? Pues que fue una pasada pese a que Jake Burns estaba casi sin voz. Repertorio increíble y al verlos por las primeras filas en medio de un pogo brutal, casi que escuchaba más a la gente cantando que al propio Jake… Nunca he visto a los SLF en Glasgow o en Belfast (dos de los sitios donde se dice que tienen siempre una mayor recepción), pero claro está, los he visto varias veces en el Rebellion, por lo que en mi opinión, como el público del Rebellion, NADA. La gente respondió de manera increíble y fue una locura presenciarlo in situ. Incluso se hacían mini muros de la muerte en los comienzos de algunas canciones aprovechando los cambios de ritmo del principio, lo que fue ya la re ostia!! Fue una pasada por todos los himnos que nos regaló el grupo y por cómo la gente lo vivió abajo en la pista de baile. Los he visto mogollón de veces y aun así no tengo palabras para describiros el pedazo de concierto que dieron. Si son los putos amos, se dice y ya está, PUNTO. En definitiva, colofón perfecto a mi aventura en el Rebellion!!! 

- Medallero. Oro: Stiff Little Fingers. Plata: Ruts DC. Bronce: Lumpen. Hojalata: Inflación y Brexit. 

- También actuaron: Billy Bragg, Tom Robinson Band, Buzzcocks, Conflict, Theatre of Hate, Evil Conduct…