domingo, 2 de junio de 2013

Eskorbuto libros



Rock y violencia. Eskorbuto. Roberto Ortega. Ediciones Cota Cero (2012). 318 y 326 págs.

He aquí la biografía de Eskorbuto presentada en dos volúmenes y escrita por Roberto Ortega, encofrador de profesión. De forma cronológica, las hazañas del trío de Santurce nos vienen relatadas con todos sus altos y bajos, intentando mirar siempre más allá del plano estrictamente musical. Su lectura es sencilla, directa y asequible, aunque encuentro que hay demasiadas faltas de ortografía en según qué capítulos, producto sin duda de no haberse repasado bien el redactado. Nada que achacarle al autor, pues miedo me da a mí corregir mis propios textos del blog por la de faltas que hago… Acertada y necesaria esta biografía sobre todo de cara a las últimas generaciones de Eskorbutines que van saliendo, aunque no estoy seguro del todo de que sea éste el trabajo definitivo sobre Eskorbuto. Me intento explicar. Roberto Ortega es un fan del grupo, cosa muy necesaria para empezar a escribir sobre cualquier banda, pero ello hace en mi opinión que a la obra le falte algo más de espíritu crítico. También encuentro a faltar un mayor número de opiniones. El autor se basa mayormente en material de hemeroteca (labor titánica la realizada, por cierto), por lo que a menudo he echado a faltar un mayor número de opiniones contrastadas de gente que tuvo algo que ver con ellos (que las hay, ojo), o que hubieran vivido a su vez alguno de los hechos narrados (que también las hay), o incluso que hubieran tenido alguna movida negativa con ellos (de nuevo el espíritu crítico). En este tipo de trabajos se hace necesario entrevistar a mil y un personajes para trazar bien la historia y me pregunto incluso si Paco Eskorbuto habrá llegado a colaborar... No sé si el secretismo con que llevó Roberto Ortega su proyecto o el desinterés por colaborar de la gente que podía aportar cosas tuvo que ver, pero creo que el libro podía haber dado mucho más de sí ya que en muchos temas no se profundiza lo suficiente y se queda a mitad de camino. Aunque claro, no hace falta decir que se necesitan medios para hacer todo eso y en Rock y violencia no hay ningún interés económico ni su autor busca la fama, siendo un parado más del sector de la construcción cuando preparó la obra. Después está la autocensura, aunque aquí hay que hilar bien fino. Está claro que mucho se ha quedado en el tintero por miedo seguramente a caer en el morbo, lo macabro o el sensacionalismo. Sí y no. Muchos libros de música se apoyan demasiado en el tópico de sexo, drogas y rock’n’roll para ser atractivos, cosa que casi siempre es negativo, pero en su justa medida, para bien o para mal, me hubiera gustado que hubieran aparecido algunas historias de las más duras u oscuras de los Eskorbuto, pues guste o no, así fueron ellos también. Para terminar con las pegas, me he encontrado a menudo el efecto deja vú en este Rock y violencia. Hay abundante material inédito, pero como ya me pasó en su día con el Historia triste de Diego Cerdán, muchas declaraciones recogidas en la obra ya las conocía o peor aún, Iosu y Jualma me han resultado ahora demasiado repetitivos y contradictorios. No sé, el dossier- fanzine sobre Eskorbuto me impactó mucho cuando lo leí en su día. Yo era un niñato, internet no existía y Eskorbuto eran mis ídolos junto a La Polla Records y demás grupos del punk vasco. Leer sus opiniones y proezas me sorprendió mucho, pero ahora me han llegado a cansar un poco y en algunos momentos incluso me salté los testimonios, lo reconozco, pues incidían casi siempre en lo mismo. Eskorbuto fueron grandes, nadie que tenga dos dedos de frente y que entienda mínimamente de punk rock lo puede negar. Fueron efectivamente auténticos y únicos, irrepetibles y todo lo que queráis, pero con mil y una contradicción también y muchas más cosas que bien valdrían ser discutidas, revisadas o contrastadas mejor. Pero lo dicho, Rock y violencia es un libro escrito por un fan de Eskorbuto para fans de Eskorbuto y sobre todo, para los nuevos Eskorbutines, esos que hacen que la Historia triste de La mejor banda del mundo perdure A pesar de todo y en cada uno de todos los Felices días de tu vida

PD: preparando esta crónica me enteré vía internet que Rock y violencia será revisado, corregido y presumiblemente mejorado. Habrá que estar atent@s.

- http://www.robertoortega.es/
- http://www.eskorbuto.org/
 

Pasión y muerte de Iosu Expósito. Beñat Arginzoniz. Ediciones Cota Cero (2012). 194 págs.

Cuando leí Pasión y muerte de Iosu Expósito nunca tuve la sensación de estar leyendo una novela de ficción, más bien todo lo contrario. Tal vez fuera porque me puse con el libro nada más terminar los dos volúmenes del Rock y violencia de Roberto Ortega y de alguna forma, identificaba detalles que hacían que me creara mi propia película entorno a las situaciones que Beñat Arginzoniz aquí nos relata. Pero no, como el propio autor apuntaba en esta entrevista, Pasión y muerte de Iosu Eskorbuto es un libro de ficción basado en historias reales sobre Iosu que le explicaron en su día Roberto Moso de Zarama, Jabi Subersión X y Ladys Ramone, todos ellos colegas del malogrado bajista de Eskorbuto. Me lo leí en una tarde y es que sumergirse en el universo eskorbutiano siempre engancha y más aun si el redactado viene de la mano de un escritor como Beñat. Si tuviera que poner alguna pega, diría que me hubieran gustado 100 páginas más de novela… Ah, se me olvidaba, guapísimas también las ilustraciones a cargo de Detritus. Realidad o ficción, la leyenda entorno a Eskorbuto continúa y no para de crecer gracias a trabajos como éste.

- http://www.robertoortega.es/cota-cero.html

viernes, 31 de mayo de 2013

Algunos conciertos para el fin de semana...


- Si quieres que publicitemos tu concierto, envía el cartel a alm_blog@yahoo.es (no lo mandéis por favor vía Punk Ibérico Facebook). Si te apetece reseñar algún concierto al que hayas ido y que vaya con la línea del blog, manda la crónica que la publicaremos (da igual que no haya fotos).
 
 

La cuesta de San Juan



domingo, 26 de mayo de 2013

Crónica Lapido (25-5-2013)



Lapido. Sala Sidecar (Barcelona). 20 €

Parada en Barcelona de la gira de presentación de Formas de Matar el tiempo, último disco de Lapido (compositor y letrista de los ya extinguidos 091). La discografía de Lapido consta ya de 6 discos y un EP. Los “Cero” forman parte de la banda sonora de mi adolescencia, cuando veraneaba cada año en la costa granadina y los pinchaban en los bares del pueblo, la discoteca de verano y por todas partes. Allí tenían el reconocimiento que les faltaba en el resto de España donde siempre recibían laureadas críticas de la prensa especializada pero no éxito comercial, siendo siempre un grupo de minorías.

Al empezar el concierto Lapido dijo: “estamos encantados de estar en Barcelona en esta cueva que nos acoge cada vez que venimos”. Y es que la palabra cueva creo que define a la perfección la sala Sidecar: pequeñita, estrecha, techo bajo ufffff. Sonaron muchos temas de su nuevo álbum como “Muy lejos de aquí”, “La ciudad que nunca existió”, “Desvaríos”, combinando la guitarra eléctrica con la acústica. Los amantes de las seis cuerdas tuvieron ocasión de ver en acción dos Fenders Telecaster, una Gresth, una Gibson eléctrica y otra acústica.
 

Siguieron temas de sus trabajos anteriores como “Luz de ciudades en llamas”, “Nadie besa al perdedor” o “La hora de los lamentos” (esta canción en su disco De sombras y sueños está interpretada junto al cantante granadino Miguel Ríos). También sonó la canción de 091 “Zapatos de piel de caimán”. Todo ello interpretado con una maestría y un virtuosismo impresionantes. Y es que Lapido se acompaña hace ya muchos años de la misma banda para los directos, cosa no muy habitual entre los artistas que emprenden su carrera en solitario.

El público era muy entusiasta, sin una estética definida, casi todos de treinta y pico para arriba, muchos con camisetas de 091 o de Lapido, coreando las canciones y totalmente entregado. Todas las palabras que decía Lapido eran muy bien acogidas, como la frasecilla en catalán “Millor una mica de silenci” (mejor un poco de silencio). O cuando dijo irónicamente que el concierto de esa noche era un duelo entre Lapido versus el Festival Primavera Sound, y que el resultado del duelo se vería mañana en la prensa…
 

Hubo varios bises, la gente pedía canciones, Lapido con una sonrisa decía: “pedid y se os dará”. Entre las peticiones hubo una que me hizo mucha gracia, pues alguien gritó: “toca una de los Clash”, y es que en estos días se ha inaugurado en Granada la placeta Joe Strummer. El líder de esta banda británica colaboró en la producción de uno de los mejores discos de 091 durante los años que vivió en Granada… En vez de tocar una de los Clash, tocaron para finalizar después de casi dos horas (que se me pasaron volando), una de los 091, “Otros como yo”, siendo el final apoteósico.

Carlos.