miércoles, 4 de mayo de 2022

2ª Crónica 0161 Festival (1-5-2022)


El último día del festival llegaba con la incertidumbre de saber si la gente respondería por igual tras un sábado tan exitoso a todos los niveles. Yo era pesimista y lamentablemente, no solo no me equivoqué, sino que como veremos, me quedé corto en mis malos augurios… Hablo a nivel de público, porque a nivel musical hubo como siempre cosas muy interesantes.


Face Up. Este grupo me flipó mucho. Provienen creo de la zona de Birmingham y dieron un conciertazo a ritmo de punk hard core abrasador, destacando por encima de todo la voz de la chica que tienen como cantante. Viniendo de la zona de la que vienen, ya os podéis imaginar a qué sonaron: GBH, Discharge y similares pero con voz femenina. A tener muy en cuenta! 



Migraines. Esta banda de Bristol cuenta con un vocalista que está súper pillado y que a la par que nos sacó una sonrisa a tod@s, le dio mucha vida a la actuación de su grupo, pues no paró de tirarse al suelo o irse a la pista de baile a cantar. Hard core zapatilla a saco que entretuvo a la audiencia a base de bien.



Jawless. Tras la rifa llegó esta banda que cuenta con tres españoles en sus filas más un batería polaco que están afincados en Londres. A ritmo de un hard core trash súper potente, su cantante femenina levantó a base de bien a todo el público pues no paró quieta un segundo (por ello me costó mucho sacarle una foto que no saliera movida). Provocación y denuncia a partes iguales, la vocalista no dejó indiferente a casi nadie y es por ello que hizo que el concierto de Jawless estuviera súper bien. El final fue apoteósico con todo el grupo abajo del escenario tocando. Interesad@s en ell@s, decir que llevan ya varios trabajos editados y que en su página web encontrarás una mayor información sobre la banda. 


Spillage. Tras el vendaval de los Jawless, el siguiente grupo en tocar, que además eran de Manchester, se encontraron con un ambiente muy frío y sin apenas gente en la sala. Spillage también hacían hard core punk en una onda más cercana a unos primeros Hüsker Dü o a los 7 Seconds, de los cuales creo que se hicieron una versión. 


The Mighty Bossmags. Con los Bossmags la cosa ya se volvió a poner medio bien más o menos a nivel de público. Esta banda son una locura estilísticamente hablando, ellos mismos se etiquetan como jazz-core. Los vi en su día en el Manchester Punk Festival y fue una pasada, pero claro, la sala estaba petada y el ambiente en esta ocasión fue bastante frío…


Hagar The Womb. Este grupo de Londres ya son unos clásicos dentro del 0161 Festival y creo que han llegado a actuar al menos en tres ocasiones. Muy marchosos como siempre, tras ellos, la poca gente que quedaba en la sala se esfumó y tristemente nos quedamos 4 gatos mal contados. 


Brigada Flores Magón. BFM fueron para mí el mayor reclamo del festival. De hecho yo vine sobre todo por verlos a ellos, ya que nunca antes los había podido ver en concierto. Lo único negativo del show fue que creo que fuimos menos de 50 personas viéndolos (10 personas arriba, 10 personas abajo). De esas 50 almas, la mayoría eran miembros de la organización u otros músicos, por lo que me da vergüenza decir que en realidad no seríamos más de 20 personas viéndoles, lo que fue ciertamente una puta pena. El domingo estaba muy descompensado respecto al sábado. Los MDB estaban de gira y era complicado cambiarlos de día. Pero opino que la organización al menos debería de haber puesto a The Oppressed junto a los BFM para así retener y equilibrar un poco la asistencia de público con respecto al sábado. La mayoría de la gente inglesa ya se sabe que no son muy dados a escuchar bandas que no canten en inglés, pero estaba claro que los The Bois tampoco eran el mejor incentivo para atraer a la gente. Como decía, una pena…


Yendo ahora al concierto en sí de los BFM, decir que pese a todo estuvieron inconmensurables. Al final únicamente se tocaron 11 canciones y como veis en el setlist que pongo, tuvieron que prescindir de 4. Se hicieron temas de todos sus discos, aunque eché mucho de menos la de “Heros et Martyrs” y me supo mal también que al final decidieran no tocar el temazo de “Notre Jour Viendra” o la de “Ils Veulent Nous Tuer”. Pero reitero que estuvieron cojonudos y fue un placer escuchar “Pour Ma Classe”, “Violence”, “Ras Les Murs” o el “Identité” de los Camera Silens. No sé si han vuelto para quedarse o si va a ser solo un retorno temporal, pero voy a intentar verlos en alguna otra ocasión porque por sonido y actitud se lo merecen.


The Bois. Si el ambiente entre la audiencia era ya de “funeral”, con The Bois la cosa fue a peor. Pero parte de la culpa la tuvo el mismo grupo o, mejor dicho, Baba, que estuvo muy fallón y desganado. Baba está ahora afincado en Londres y para la ocasión contó con unos músicos de lujo como acompañamiento (el batería y el guitarra de los alemanes Red Bricks), pero ya digo que quien se equivocaba al comenzar las canciones era él y por ello les quedó una actuación muy floja. Ni tan siquiera versiones como el “Ultraviolence” de los Oppressed o el “Antifa Hooligans” de Los Fastidios levantó a los poc@s que aún resistíamos al pie del cañón. Terminaron con el “SHARP Anthem” y esa sí que sonó muy bien, pero era ya demasiado tarde… Pese a todo, espero que Baba se ponga las pilas y The Bois empiecen a hacerse grandes en Londres porque de nuevo, la escena Oi inglesa necesita bandas como ellos ahora más que nunca. 

martes, 3 de mayo de 2022

1ª crónica 0161 Festival 2022 (30-4-2022)


El 0161 Festival de Manchester volvía tras dos años sin hacerse debido a la dichosa pandemia. Hubo algunos cambios respecto al que iba a ser el cartel de la edición de 2020. Algunas bandas que estuvieron anunciadas en su día tristemente no pudieron estar presentes este año, como fue el caso de The Press, los alemanes Wasted Youth y CurbStomp, o los vascos Habemus Papam entre otras. Una lástima, aunque pese a estas ausencias, el cartel de esta edición era en mi opinión igualmente muy interesante. Así pues, organizada toda la logística, me puse rumbo a Manchester con ganas de disfrutar del buen ambiente y de la buena música que siempre hay en este festival. Únicamente asistí el sábado y el domingo, así que vamos brevemente con lo que vi.


First Attempt. Grupo de Oi que sonaron bastante bien pero de los que no he podido averiguar mucho ya que no hay manera de dar con ellos en la red. Se hicieron el “I’m An Upstarts” de los Angelic Upstarts y solo puedo añadir que me alegra mucho que aparezca una nueva banda de Oi que se moje abiertamente con el antifascismo, porque ya sabemos lo que hay en la escena Oi inglesa, así que muy bien. 



Nuke On Route. Nombre muy apropiado para los tiempos que corren… “Chaos Punk”, como ellos mismos se denominan, del sur de Londres. Me sorprendió mucho lo bien que pronunciaba el cantante en una canción el vocablo “Hijo de puta”. Más tarde pude conversar con él y me comentó que había estado viviendo en el estado unos años, de ahí que medio se pudiera hacer entender en castellano. Obviamente, como a tod@s nos pasa, las palabras que primero aprendes o las que se te quedan más son los tacos. 

Por cierto, esta edición del 0161 Festival ha sido la que más gente del estado me he encontrado entre el público y, como veremos, entre los músicos. En su punto álgido yo creo que rondamos la veintena o así, y eso que este año el contingente vasco no pudo venir…


I Dolours. Este grupo de chicas fueron las siguientes en tocar. No las vi terminar, aunque su propuesta era muy interesante. Las dejé cuando presentaban una versión de los Squeeze. Hubo muchísima presencia femenina entre las bandas programadas este año, tanto en el escenario acústico, como en el principal. He de decir por eso que en esta edición apenas vi casi nada en formato acústico, este año me dediqué única y exclusivamente al ruido. 


Galivantes. Yo equivocadamente les llamaba los “Gavilanes”. Grupo de Manchester que le daban al “pachangueo”, esto es, mezcla de ska, rock, punk etc y que llevaban vientos. Para terminar se hicieron una muy caótica versión para mi gusto del “Bella Ciao”. 


Friendly Fire Band. Venían desde Birmingham y hacían un reggae muy guapo con muchas reminiscencias al gran Bob Marley. Sus letras eran sociales y se hicieron una versión del “I Will Survive” pero cambiándole la letra y dándole caña al puto Boris Johnson




The Oppressed. Roddy Moreno y sus chicos sonaron como una castaña. El festi contó con un muy buen equipo de sonido y todas las bandas a excepción de ellos sonaron muy bien. Los de Cardiff sonaron muy chungo creo que también, por falta de rodaje-ensayos, pero daba igual, pues su clásico Oi sonó aún más auténtico si cabe. Y lo más importante, a la audiencia no le importó lo más mínimo, pues la gente se volcó con el grupo como siempre. Hubo pogo de principio a fin y alguna colaboración que otra como la de Baba de los Bois en la canción creo “The AFA Song”. Pongo una foto del repertorio pero debido al horario tan apretado que había, he de decir que lo tuvieron que acortar/modificar un poco. Una versión que no aparece en el setlist y que se hicieron la penúltima fue el “Living With Unemployment” de los Newtown Neurotics. En definitiva, celebro que Roddy esté de vuelta porque necesitamos bandas como The Oppressed!


Moscow Death Brigade. MDB eran los encargados de cerrar el sábado el festival. Venían de hacer un exitoso tour por toda Europa y se notaba que eran, otra vez, los que más lo iban a petar. La entrada de público el sábado estuvo muy bien aunque no se llegó al nivel de por ejemplo, la edición de 2018, pero claro, en aquellos tiempos, cuando MDB venían, hacían una única y exclusiva fecha en Manchester. Pero ya digo que hubo un ambientazo y que el público enloqueció con los moscovitas desde el primer al último sampler. ¿He dicho moscovitas? Para los conciertos de la gira inglesa MDB contaron con la ayuda de Kieran, el bajista de los Restarts, por lo que fueron trío sobre el escenario. Parece ser que Kieran sufrió un accidente y es por ello que iba con un brazo vendado. 


Moscow Death Brigade descargaron la colección de éxitos que tienen a base de tecno, hip hop y hardcore, destacando viejos temas como la grandiosa “Brother And Sisterhood” (la repitieron al final), “Boltcutter” o “What We Do”, los cuales intercalaron con algunos más recientes como el de “Sound Of Sirens” o el de “Never Walk Alone”. La gente ya digo que no paró de bailotear de todas las maneras posibles con el grupo y me alegra que hayan ido a más a nivel de popularidad. Se lo merecen porque son la ostia aunque reconozca que, aparte de ellos, no oigo otras bandas de su mismo estilo. 


Moscow Death Brigade han ido con cuidado a la hora de anunciarse por ahí debido a su nombre y en no pocas ocasiones se ve que se presentaban simplemente como MDB. Esto es debido a, como os podéis imaginar, al conflicto ruso-ucraniano. Por todas partes hay gente malintencionada, ignorante o las dos cosas a la vez. MDB se han volcado con los refugiados de guerra ucranianos pero guardando las distancias claro está con los nazi-onalistas del Azov y cía. Por su postura anti-guerra no saben qué les puede pasar cuando vuelvan, si lo hacen, a Rusia. A cuenta de todo esto, decir que el grupo hizo un comentario en el concierto sobre los refugiados y la guerra, recordando a su vez otros conflictos como el de Iraq, Siria y, ATENCIÓN, el del Donbass. Un diez por ellos y todo el mundo satisfecho, no como en la edición de 2015, cuando la organización del festival y los Banda Bassotti (más otras bandas que los secundaron, entre ellas, los madrileños Kaos Urbano), chocaron por el conflicto en el Donbass. Todo bien este año pese a la disparidad de opiniones. 

Crónica The Queers en Barcelona (26-4-2022)


The Queers - Ypnosi. Sala Sidecar (Barcelona). 

Abrió la jornada la banda barcelonesa Ypnosi. Salieron al escenario vestidos con faldas, descalzos y pintados. En las primeras filas había bastante chavalada disfrutando del concierto, mientras que los que íbamos a ver a The Queers, los mirábamos con cierto estupor desde lejos. La banda define su música como post pandemia psycho-funk. A los que fuimos a ver The Queers, no nos molaron nada. Escuché a un parroquiano decir: "Si tuviese 18 años, igual me gustaba esto…". Acabaron los teloneros y desapareció la chavalada literalmente, dejando paso a la mítica banda de New Hampshire. Al grito de We are The Queers, salieron al escenario el guitarra, el bajista y el batería, tocando "Rollerdog", un tema instrumental muy vacilón que me sonó a surf 60’s. Acabada la intro, apareció el cantante Joe King chocando las manos a las primeras filas y mostrándose en todo momento muy cercano con el público. No dieron tregua, empalmando las canciones sin apenas pausas. El personal estaba entregado coreando las canciones, bailando sin parar, incluso subiéndose al escenario para saltar. No faltaron sus temas más clásicos como "This Place Sucks", "Monster Zero" y, por supuesto, su tema más conocido, "Punk Rock Girls". De los Ramones se hicieron dos versiones, "The KKK Took My Baby Away" y "Sheena is a Punk Rocker", con la que acabaron el concierto. Me moló mucho la banda y el ambientazo guapo que hubo. Espero que haya más giras de este grupo y que pasen por Barcelona.



Carlos RH.

martes, 26 de abril de 2022

Los Problemas - Nice And Easy - Red London - Crashed Out - 1984 - Bull Brigade


Los Problemas. Malos Vecinos. Amor y Rabia Records (2022).

Vaya grata sorpresa haber conocido a Los Problemas, a quienes podríamos calificar sin ningún género de duda como los Cock Sparrer chilenos. Y es que tanto el sonido como incluso la voz recuerdan (en castellano, eso sí), a los genios del East End londinense que grabaron esa obra maestra llamada Shock Troops. El EP contiene 4 canciones que rebosan frescura y que te enganchan a la primera con esos riffs y punteos de guitarra, más el tono de voz y esos coros que, de nuevo, evocan a los Cock Sparrer. No te defraudarán si te gusta el Oi sudamericano onda Tango 14 o similares. En definitiva, trabajo muy completo, aunque si tuviera que elegir algún tema, estos serían “100 sobrevivientes” y, sobre todo, “Igual se escucha punk”, el cual es tremendo. Me he quedado con ganas de más, espero que graben pronto algo nuevo.



Crashed Out. Against All Odds. Demons Run Amok Entertainment (2022).

Vaya discazo que han parido los Crashed Out! Aparte de su primer CD, el This Is Our Music, y el compartido con los Upstarts, hasta ahora no me había vuelto a pillar nada original de ellos porque los encontraba un pelín irregulares, esto es, en cada disco encontraba que tenían algunos buenos temas pero otros no me decían mucho. Hasta que llegó Against All Odds, un excelente trabajo de principio a fin que cuenta además con un sonido y una producción envidiables. Es difícil mantener el nivel de calidad cuando un CD cuenta con tantas canciones (16), pero increíblemente, Crashed Out lo han conseguido y es por ello que opino que este Against All Odds va a quedar como uno de los mejores trabajos de street punk del año. Lleva una potentísima versión del “In the City” de Joe Walsh, un tema que formaba parte de la película de culto The Warriors y por lo demás, podría poner casi todos los cortes del álbum como favoritos, pero por si alguien quiere algunos títulos como referencia para escucharlos por ahí, estos serían, por ejemplo, “The Bank Of The River”, “Work To Live”, ”A Cry For Help, “Hebburn Town” o “The Coat”. Cojonudo el disco!!



Nice And Easy. Sold Out! DSS Records (2001).

Nice And Easy fue un efímero proyecto de banda que estaba compuesta por músicos veteranos de la escena punk-Oi londinense como Daryl Smith (The Elite, Cock Sparrer, The Warriors, Argy Bargy), Dustin Burgers (The Elite, The Warriors) y Lol Proctor ( The Elite, Argy Bargy, The Business). Tras editar un EP, en 2001 sacaron este disco o, mejor dicho, discazo, que se lo dedican a “Todo aquel que tenga una visión del Streetpunk que vaya más allá de las canciones cliché que solo hablan de beber, pelear y de fútbol”. Así pues, esta declaración de principios ya nos da una clara idea de que las letras de los Nice And Easy se alejan de los tópicos tan manidos en este tipo de grupos (no así la portada). Pero unas buenas letras sin unas buenas melodías no son nada, y lo mejor de este Sold Out! es sin duda la música. Nice And Easy suenan como un cruce entre los Cock Sparrer y unos The Jam algo más acelerados. Como decía, es un discazo y me imagino que la corta vida que tuvo la banda es la razón por la que a muchos fans del Oi y del punk se les ha pasado este trabajo. Lleva temazos para parar un tren, pero, si tuviera que poner algunos de mis favoritos, estos serían “Point Of You”, “Golddigger”, “Sorry Isn’t Enough”, “I Believe” o “Hypocrite”. Muy recomendable!



Red London. Symphony For The Skins. Mad Butcher Records (2020).

Los de Sunderland no han parado de sacar cosas desde que retomaran la actividad en 2018. Tras el EP Kings Of Streets y el Live in Berlin, este disco que ahora nos ocupa significó su primer larga duración editado desde su vuelta. Symphony For The Skins suena fresco y está muy bien en líneas generales. Las composiciones están a la altura en su mayoría, destacando la que da título al trabajo, “When These Two Worlds Collide” o la de “I’m On Fire”. Como han venido haciendo desde su vuelta, Red London han ido regrabando alguno de sus viejas canciones y las han ido incluyendo junto al material nuevo. En esta ocasión, han sido los temas “48 Reasons” (me quedo con la original por eso), “Wish The Lads Were Here” y la de “This Is England” (ésta la han mejorado mucho). La parte final del CD me ha encantado, con canciones como “Letting Go Of The Past”, el punk-reggae de “Time Will Tell” o la de “After The Tour Is Done”, mi favorita de todo el disco. En definitiva, otro buen disco de los Red London para añadir a la colección que, como bonus, lleva el directo en Berlín del año 2019. 



Nineteen Eighty Four (1984). Never Forget. Combat Rock (2018). 

Segundo larga duración de este grupo francés de Metz que lleva 8 temas cantados en inglés y que dura poco más de 24 minutos. 1984 practican un punk rock potente pero con mucha melodía, pegadizo y lleno de coros. Viendo la portada y las pintas de pelaos que se gastan, más que punk rock podríamos decir street punk, pero desde luego están más cerca de unos Guitar Gangsters por ejemplo, que de unos Business u otras bandas del palo. He de decir que este trabajo me ha gustado mucho más que el que fue su predecesor, el A Decade Of Pain, siendo “Night In Hell”, “Never Forget” y “Fight For Your Rights”, mis canciones favoritas, aunque es bastante completo en líneas generales. Ya lo dice el refrán, lo bueno, si es breve, dos veces bueno. 



Bull Brigade. Il Fuoco Non Si È Spento. Demons Run Amok Entertainment (2021).

Este trabajo era uno de los discos más esperados por mí. Tras dejar el listón tan alto con su anterior y espléndido álbum, Vita Libertà, ciertamente anhelaba una nueva grabación del grupo. Il Fuoco Non Si È Spento me sorprendió mucho cuando lo escuché por primera vez. Si Vita Libertà sonaba a punk-hard core pasado por el filtro motorhediano, este nuevo trabajo es un poco lo opuesto: punk melódico básicamente, menos rápido en general y con un sonido mucho más limpio. Aunque bien mirado, en su anterior EP Stronger Than Time, ya iban por esos derroteros, así que en parte esta evolución era previsible y al menos se han dejado de cantar en inglés. Pese al “shock” del principio, he de decir que Il Fuoco Non Si È Spento es igualmente un discazo. Tras un par de escuchas, se me acabaron todos los prejuicios que tengo con el rollo melódico y empecé a disfrutar del álbum como mandan los cánones. “Quaranta”, con esa aparición espectacular de Roddy Moreno (The Oppressed), la que da título al trabajo y, sobre todo, la grandiosa “Ansia” (la habré reproducido un millón de veces como mínimo), serían mis favoritas, pero es que no hay relleno que valga en este increíble disco!

jueves, 21 de abril de 2022

Reseña del libro Los hijos de la calle - La historia de Kaos Urbano



Los Hijos de la calle. La historia de Kaos Urbano. David González Escudero/Rubén Guindo Nova. Potencial Hardcore (2021). 231 págs.

Como el propio título de la obra indica, en Los hijos de la calle te vas a encontrar con la historia de los Kaos Urbano desde dos perspectivas diferentes, una, la de Sku, quien se ocupa de narrar la biografía en sí de la banda (cuándo y cómo comenzaron, las grabaciones, los momentos destacados, etc), y la otra, la de Peke, el batería, quien se ocupa del anecdotario entorno al grupo, sobre todo en las giras que Kaos Urbano hizo por Sudamérica. 

Los hijos de la calle me enganchó de principio a fin y me lo leí en una tarde noche. Estaba ya en la cama cuando terminé los primeros 9 capítulos y al principio, mi idea era la de seguir en otro momento, ya que tenía que madrugar al día siguiente para ir a currar. Pero lo que me pasó fue que antes de ponerme a sobar, decidí darle una ojeada rápida a la parte del libro de la que se ocupa Peke y eso fue mi perdición, pues me atrapó de tal manera que me lo acabé leyendo del tirón y me fui a dormir a las tantas de la noche. Y es que a partir del capítulo “Años salvajes” la historia se vuelve, ciertamente y válgase la redundancia, 100% salvaje. No tengo palabras para describir las movidas que les ocurrieron a los Kaos Urbano por países como México, Guatemala, El Salvador, etc, solo diré que van más allá de lo meramente musical y que son para flipar en colores!!

Los hijos de la calle se lee muy bien ya que es de fácil lectura. Destila honestidad y es que sus autores se han abierto de par en par para explicarnos lo que significa militar en una banda como Kaos Urbano, tanto en lo bueno como en lo malo. Yo me enganché a ellos cuando sacaron el disco La hora del baile y opino que desde entonces, lo que han ido sacando, ha sido incluso mejor. Tras leer su historia, solamente me queda recomendar el libro y decir que efectivamente, Kaos Urbano no solo hacen honor a su nombre sino que se quedan cortos. Larga vida al Kaos!

sábado, 9 de abril de 2022

Reseña del libro Skinheads - Historia global de un estilo


Skinheads. Historia global de un estilo. Carles Viñas Gràcia. Bellaterra Ediciones (2022). 368 págs.

Skinheads, historia global de un estilo es un completo repaso al devenir de esta subcultura desde sus inicios a finales de los años 60, hasta 1993. De manera cronológica, Carles Viñas nos narra los pormenores del movimiento Skinhead: cómo surgieron, su evolución a lo largo del tiempo, la música que escuchaban, su incursión en las gradas de los estadios de fútbol, el cómo vestían y, cómo no, sus desviaciones políticas. Todo pormenorizado, contextualizado y con sus antecedentes de rigor. Porque antes de llegar a la eclosión de la movida Skinhead, el autor nos explica cómo aparecen y cuáles fueron los primeros cultos juveniles que lo precedieron y cómo los aspectos socio económicos del momento afectaban e influían en todos esos estilos. 

Precisamente, por este motivo he disfrutado mucho con la lectura del libro, ya que para llegar a conocer en profundidad la historia de los Skinheads, a su vez me he empapado de la la historia de los Tedys, los Beatniks, los Mods, los movimientos migratorios, el contexto político de cada época… Aparte de, claro está, la historia de los Rude Boys, del Ska, del Reggae, del Punk, del SHARP/RASH o del hooliganismo. En fin, un sin fin de materias que, todas ellas, el autor domina con soltura apoyándose además en multitud de fuentes y una basta bibliografía al respecto. Un ejemplo de esto sería que la obra cuenta con un total de 1.167 notas a pie de página y que en muchas ocasiones, éstas son más extensas que el texto en sí. Así pues, no hay cabo suelto que valga, pues hasta hay un apartado también con lo que aconteció dentro de la escena nazi-racista del Rock Against Comunism. 

Lo único que no me ha convencido ha sido la aparición del vocablo “Estilo” en el subtítulo del libro. Carles Viñas explica el porqué de ello al comienzo de la obra, pero en mi opinión pienso que hubiera quedado mejor “subcultura”, ya que estilo da pie a pensar que es un trabajo únicamente sobre estética skin. En castellano creo que es la primera vez que yo lo veo como sinónimo de subcultura, pero, tras haber preguntado a diferente gente inglesa, incluso en inglés dicho término es algo confuso (al menos para l@s lectores ajenos a leer cosas sobre “tribus urbanas”).

En definitiva, yo también creía que lo sabía más o menos todo sobre el movimiento Skinhead hasta que leí este interesantísimo y muy recomendable libro de Carles Viñas. Y atención que habrá segunda parte!

domingo, 3 de abril de 2022

Crónica concierto-homenaje al Mensi (1-4-2022)




Angelic Upstarts - The Panic Report - Crashed Out. South Shields (Hedworth Hall). £15

El 1º de abril fue la fecha escogida para el concierto-homenaje a la figura de Mensi en su South Shields natal, la ciudad donde nació y en donde se formaron los Angelic Upstarts allá en 1977. El evento levantó una gran expectación y las entradas se agotaron días antes de que comenzara la velada. Yo calculo que nos llegamos a juntar unas mil personas más o menos esa noche entre seguidores/as del grupo, familiares y amigos del Mensi. Así pues, no hace falta decir que el ambiente entre el público estuvo genial, con todo el mundo entregado de principio a fin con las bandas. Como era de esperar, la mayoría de las camisetas que se pudieron ver esa noche eran bien del Mensi o de los Angelic Upstarts.



Crashed Out fueron los primeros en tocar. Sonaron muy bien y tuvieron una muy buena recepción por parte de la audiencia, no en vano son muy queridos en la zona. No los controlo mucho, pero temazos como “Fast and Loose” o “This is Our Music” no faltaron. Crashed Out alternaron canciones de temática más festiva con otras más “serias”. Además se hicieron algún que otro tema nuevo perteneciente al nuevo disco que han editado recientemente y que lleva por título Against All Odds. El guitarra del grupo, que es a su vez el hermano del cantante, es un puto máquina!



Los siguientes en tomar el escenario fueron The Panic Report, una banda mod-ska-punk que entretuvieron a base de bien a toda la gente, más que nada porque se hicieron numerosos covers, destacando sobre todo las dos atípicas versiones que se hicieron de los Angelic Upstarts, el “Never Say Die” (al llevar teclados la bordaron), y la de “Never Give Up”, del discazo Reason Why? Aparte, cayeron además el “On My Radio” de los Selecter, el “If The Kids Are United” de los Sham 69, aunque les salió un poco churro, y el “Complete Control” de los Clash, que la bordaron. Es posible que se hicieran alguna más que no recuerdo ahora o que no pillé en su momento. 



Y tras ellos, llegaba el momento más esperado por toda la audiencia. Antes de que los músicos salieran al escenario, la organización puso una pancarta en frente de la batería en homenaje al Mensi del colectivo FLAF (Football Lads and Lasses Against Fascism-Futboleros/as contra el fascismo), que llevaba el famoso epitafio que Mensi nos dejó antes de morir: OS QUIERO A TODOS EXCEPTO A LOS NAZIS, ODIO LOS PUTOS NAZIS. Los músicos que mayormente actuaron esa noche fueron la última formación de los Angelic Upstarts, esto es: John Woodward al bajo, Andy a la batería, y Mick Rosbson más Neil Newton a las guitarras. El vocalista fue Chris Wright de los Crashed Out, quien lo hizo muy bien y es que ya en su día llegó a substituir al Mensi durante una temporada (llegó a poner las voces en el disco Anthems Against The Scum, un directo de los Angelic Upstarts que salió en 2001). A ellos se les fue uniendo en según qué temas, otros ex miembros. 



Si seguís el blog, sabréis que no soy muy fan de los “karaokes”. Pero he de decir que esa noche fue Chris quien se hizo todas las canciones a excepción de la de “Anti-nazi”, que la hizo Fiona, cantante de los Slalom D, por lo que todo sonó bastante compacto y súper cañero. Como decía, donde únicamente se producían cambios era entre los músicos, por los que llegaron a pasar en algún momento ex miembros como Gaz Stoker al bajo (actualmente en los Red London junto a Newton), Steve Straughan y Mick Jones a las guitarras (Uk Subs y Red Alert/Loudmouth respectivamente), y Andrew Lainey a la batería quien, si no me equivoco, anda ahora mismo retirado de la música. Me esperaba que también hubieran hecho acto de presencia otra gente como el Decca Wade o el Mond Cowie, pero no hubo mayores sorpresas entre las colaboraciones. 



El repertorio escogido fue un Grandes Éxitos de los Angelic Upstarts como no podía ser de otra manera. El público por eso tardó un poco en entrar en calor, y es que el pogo pogo no apareció hasta que llegó la de “Police Opresión”, que fue la cuarta, y ya no desapareció hasta el final. Aparte del Mensi, también se recordó a otros caídos del entorno de la banda como Tony Van Frater, Dickie Hammond o Tony Feedback. A diferencia de cuando cantaba Mensi y sus largos monólogos llenos de chistes, esa noche no hubo apenas diálogos entre los temas o si los había, eran cortos porque se iba a por faena. Aún esto, me sorprendió un poco que Chris dedicara el “Solidarity” a los ucranianos, más que nada por cómo está de dividida la opinión de la guerra ruso-ucraniana entre mucha gente de izquierdas (al menos en el estado). Yo no me perdí un segundo del concierto, únicamente me entraron las ganas de mear cuando tocaron la de “England”…



La última canción estaba a punto de sonar pero antes, se vivió uno de los momentos más emotivos del festival. Primero, dijeron cuánto dinero se había llegado a recolectar para el hospital en donde fue tratado Mensi, casi 7.000 libras (8.000 euros al cambio de hoy). Acto seguido, comenzaron a subir al escenario familiares y amigos de Mensi, entre los que destacaban sus numerosas hijas, y es que se ha de recordar que, si no me equivoco, Mensi tuvo 15 vástagos (no perdía el tiempo, el colega). No estaban todas, pero sí una gran representación de ellas, aunque me sorprendió mucho no ver a Alice de los In Evil Hour, pues aparte de ser hija, seguía los pasos punk del padre en el mundo de la música y de hecho, en no pocos conciertos de los Angelic Upstarts la vi colaborando en las voces con el Mensi. Bueno, tras los discursos y agradecimientos de rigor, acto seguido y como colofón a un estupendo homenaje cayó el “I’m An Upstart”, momento en el que todo el mundo quemamos nuestras últimas energías por Mensi y los Angelic Upstarts. Bonito el recuerdo que me va a quedar de él y del grupo. Como decía una camiseta que se vendió para la ocasión: MENSI, LEGENDS NEVER DIE… Hasta siempre!