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lunes, 1 de mayo de 2017

Redskins biografía (2ª parte)



Nota. Extracto libremente traducido perteneciente al libro Beating The Fascists, The Untold Story of Anti-Fascist Action, escrito por Sean Birchall y editado por Freedom Press (comentado aquí).

Introducción

El 10 de junio de 1984 los Redskins se encuentran actuando en Londres dentro del festival Jobs For a Change. Junto a ellos, también están en el cartel Billy Bragg, The Smiths, Hank Wangford, Misty In Roots, Ivor Cutler, Mari Wilson, Aswad, Ekome, Abakush, Hi Jinks, Barrio Latino, Vocem y Grand Union. El concierto es gratuito y se realiza en un recinto al aire libre. De repente, un grupúsculo de nazis ataca a los Redskins mientras actúan. Los nazis consiguen que la banda suspenda su concierto y parece ser que Chris Dean es quien sale peor parado en la agresión. El súbito ataque fascista hizo que en un primer momento cundiera el pánico entre la audiencia, aunque como veremos en el siguiente texto, los nazis acabaron pagando cara su osadía, pues incluso el principal instigador del ataque y miembro destacado del BM (British Movement), terminó con sus huesos en el hospital. Y esto no lo dicen los antifascistas, sino que es lo que cuentan las propias fuentes fascistas que he consultado. Curiosamente, el directo de los Redskins en este festival está disponible en internet y, en efecto, se pueden escuchar los cerca de 40 segundos que dura toda la movida antes de que se corte la grabación durante la canción “Lean On Me” (bajarlo en I Vomit For You Blog). 

Nota 2. Veréis que en el texto (y en el libro) se usa casi siempre el vocablo skinhead sin más para referirse a los fascistas, lo que entiendo puede llegar a ofender precisamente a los skinheads. En este capítulo de la obra cuyo extracto traduzco ahora, hay una nota a pie de página en la que el autor explica la diferencia entre los skinheads y los boneheads, aunque dice mantener el término skinhead tal cual cuando se refiere a los nazis, según entiendo yo, para no liar a los lectores ajenos a esta subcultura (“mainly for the benefit of the casual reader” -sic-). 



Extracto del capítulo GLC, Redskins y Harrogate, 1984

[…] a la mitad del evento, cerca de 80 o más NF’s (militantes del National Front) aparecieron entre el público, colocándose cerca del escenario principal en el que los Redskins estaban actuando. La fuerza de su ataque hizo que cundiera el pánico entre la audiencia de izquierdistas. No todos se intimidaron. Ciertos elementos del público, entre ellos algunos mineros en huelga, se reagruparon y, tras algunos enfrentamientos cuerpo a cuerpo en el que un miembro de RA (Red Action) fue rajado y a otro antifascista le rompieron la mandíbula, los fascistas, muchos de ellos skinheads, fueron expulsados.


[…] Pero los NF aún no habían terminado. Dirigidos de nuevo por el metro ochenta y siete de Nicky Crane (nde: jefe de seguridad de Blood and Honour, se da la paradoja que murió de sida en 1993 pues, a pesar de ser nazi, era homosexual!!!), quien había recién terminado de cumplir 4 años de cárcel por un ataque similar a unos negros que hacían cola para ir al cine, los fascistas volvieron a cargar en otro escenario al final del parque mientras actuaba Hank Wangford animados por el impacto producido anteriormente entre los miles de izquierdistas presentes (nde: según fuentes fascistas, a Wangford le estamparon su propia guitarra acústica en la cabeza). Resultó ser un error. La primera vez pilló a la gente desprevenida, pero con el segundo ataque se pudo ver particularmente a los RA más ansiosos que nunca por tener una oportunidad de revancha. Armados con botellas y cualquier cosa que pudieran llevar consigo, los miembros de Red Action corrieron hacia donde se sucedía el ataque. La “carga” tuvo el efecto de estimular al público. 


En su intento de escapar, Crane fue derribado por Peter C. (nde: RA militante), y solo utilizando a una joven antifascista como escudo, pudo escapar de la embestida con algunos cortes y moratones. Menos afortunado fue otro skinhead quien, para su alivio, fue rescatado de la multitud por dos policías que apartaban a los izquierdistas a golpe de porra. El desenlace se dio cuando uno de los militantes salió de la muchedumbre y le dio un puñetazo en la cara a uno de los policías benefactores. Cuando el oficial se dobló para intentar recuperar su casco, lo metieron de cabeza directo en un cubo de basura. Asustado entonces, el skinhead empezó a correr cayendo en la cuenta de lo ineficaces que eran las botas con puntera de acero para tal empresa, por lo que fue derribado y pateado sin piedad mientras la policía se mantenía aparte mirando (indudablemente, antepusieron su seguridad a la del skinhead). No muy lejos, otro par de skinheads, un chico y una chica, fueron pateados en el suelo con la policía otra vez sin hacer ademán de intervenir. 


En particular, un desafortunado skin evitaba a la multitud e intentaba dejar el área de peligro sin llevar camiseta alguna puesta. Resulta que fue sorprendido por un RA que, tras divisar su figura y ver que llevaba una chaqueta Harrington cerrada hasta arriba a pesar del buen tiempo que hacía, fue "obligado" a destaparse y fue así como se descubrió que lo que intentaba ocultar era la camiseta que llevaba con la leyenda puesta de “Nicky Crane”. Añade otra víctima. Las movidas se fueron sucediendo hasta el punto de que los pasillos de las urgencias del hospital St. Thomas se convirtieron en el escenario de los “choques” entre los antifascistas y los cada vez más numerosos fascistas que hacían cola juntos para ser atendidos. Cuando las noticias llegaron a Red Action, un “squad” entero de RA junto a otro grupo considerable de compañer@s, fueron para allá para “solventar” la situación. 

Hank Wangford

Andy (nde: testimonio de alguien que estaba en el hospital acompañando a un amigo que fue herido en el ataque fascista): […] “Cuando llegamos al hospital todo era un caos. Dentro, dos hombres blancos junto a una chica negra bastante alta se ostiaban con miembros de los Chelsea Headhunters, incluido Chris “Chubby” Henderson (nde: el cantante de Combat 84). Los Headhunters pedían al guarda de seguridad negro que les consiguiera un taxi para dejar el hospital de forma segura. Llegaron un par de tipos jóvenes llevando camisetas del Celtic y chapas de RA, se sentaron donde nosotros y nos guiñaron el ojo. Fue justo cuando un grupo de boneheads que habían estado visitando a los suyos, apareció. Estaba asustado, pero claramente los boneheads no estaban por mí sino que tenían otras cosas en su mente. Por la ventana podían ver a un grupo bastante grande de gente a los cuales yo reconocí como RA de los veteranos. Uno de ellos hacía flexiones en los escalones como si se estuviera calentando para lo que iba a venir. Otros señalaban y se reían del líder de los skinheads, discutiendo acerca de si era la cosa más fea que habían visto jamás e instándolo a salir para una mayor y profunda “inspección”. Reconocí al bonehead en cuestión como Matty Morgan (nde: miembro de seguridad de los Skrewdriver que según he averiguado, llegó a pisar la cárcel en una ocasión tras agredir a un oficial de policía que era negro), el cual tenía una reputación de psicópata y al que yo personalmente lo había visto adueñándose de conciertos skinheads. Mientras que algunas chicas skins que estaban con él le animaban a que se enfrentara a ellos, él simplemente se quedó petrificado.


“Fue como en las historietas de los cómics de Asterix que había podido leer de crío. En lugar de intimidarse por las poderosas legiones de la “raza superior”, el grupo de RA estaban ciertamente “animados” y casi discutían acerca de quiénes habían visto a los boneheads antes para darles así el primer “correctivo”. Tras años bajando la cabeza ante la presencia de la extrema derecha, esto fue al menos una gran sorpresa para mí. Más tarde, un grupo de RA nos invitó a “continuar la fiesta” en el pub Agricultural (nde: centro de reunión fascista), pero declinamos” […]. (nde: entre otras "bajas" y según fuentes fascistas, en el ataque a dicho pub resultó herida la que era por entonces “novia” de Nicky Crane y que paradójicamente, “parecía un tío” -sic-).

- Fotografías del festival: Steven Leighton.
- Stand Up and Spit Blog (alguna de las fotos y recortes).
- Redskins 1ª parte de la biografía

lunes, 25 de abril de 2016

Beating The Fascists


Beating The Fascists. The Untold Story of Anti-Fascist Action. Sean Birchall. Freedom Press (2010). 412 págs. Inglés. 

Como este fin de semana que viene se llevará a cabo la 3ª edición del 0161 Antifa Festival de Manchester, voy a comentar para la ocasión algunos libros relacionados con la lucha antifascista en Inglaterra. Como también ocurre en el estado, en el Reino Unido existen decenas de partidos de extrema derecha, muchos de los cuales son escisiones de escisiones, aunque la mayoría de sus militantes tienen su origen en los dos digamos “clásicos” partidos de ultraderecha inglesa: el National Front (NF) y el British National Party (BNP). Como está pasando en otros países, en el Reino Unido también funcionan diferentes partidos de extrema derecha de los denominados “populistas”. Uno de ellos, el UK Independent Party (UKIP), logró la victoria en las pasadas elecciones europeas de 2014 y en las generales de 2015, obtuvieron casi 4 millones de votos. La subida del UKIP coincidió con uno de los peores resultados del BNP de toda su historia, pasando de tener algo más de medio millón de votos en 2010, a conseguir tan solo 1600 y pico en 2015. Y es que el “problema” que siempre ha tenido tanto el NF como el BNP, es el de cómo presentarse en sociedad sin atufar demasiado a nacional-socialismo en un país que sufrió los bombardeos indiscriminados de la Luftwafe durante la Segunda Guerra Mundial. Ah, se me olvidaba. En Inglaterra existen a su vez diferentes agrupaciones que sin funcionar oficialmente como partidos políticos, atraen a un buen número de fachas e ignorantes utilizando sobre todo la islamofobia como bandera. Algunos grupos de este tipo serían Britain First (se han llegado a presentar solo en algunas elecciones locales), la English Defence League (EDL) o los Infidels (escisión de la EDL). Puestos un poco en contexto, vamos con la obra que nos ocupa ahora.

Beating The Fascists cubre el periodo de años que va desde 1977 hasta mediados de los 90. Se analizan un poco también los últimos tiempos pero no tan en profundidad como las décadas previas. Nada más ponerme con el libro me sorprendió mucho ver la de “hondonadas” de ostias que había descritas en él. A finales de los 70 un grupo de gente que militaba en el Socialist Worker Party (SWP) deciden crear un grupo de choque antifascista. Para diferenciarse de otras organizaciones que protestaban casi siempre por la vía legal-pacífica como la Antinazi League (ANL), pasan a denominarse “Squads” (escuadras). La acción directa o confrontación física contra los nazis era llamada “Squadism” (escuadrismo). A mí el término escuadra/escuadrismo me da algo de mal rollo y no solo porque lo usen los Mossos, sino porque recuerdo haber leído hace tiempo algún texto fascista de algún grupo paramilitar del estilo de los Guerrilleros de Cristo Rey o alguna mierda parecida, y utilizaban también dichos vocablos, los cuales tienen un origen/significado militar. Estos “Squads” acosaban al NF allá donde iban a manifestarse, hacer un mitin o vender propaganda. La Antinazi League fue una iniciativa del propio SWP y por tanto, estaba bajo el control del partido. Los "Squads" mantuvieron desde el principio las distancias con los mandos políticos de dicha formación y esa autonomía hizo que nunca tuvieran que esperar a ninguna aprobación de ninguna asamblea o cúpula para “actuar”. Pero a la postre, eso les fue creando problemas entre los dirigentes del SWP, ya que no tenían control real sobre ellos pese a que eran miembros del partido. La escalada en las acciones, junto a la cada vez mayor radicalización de éstas, actuó como detonante final para que poco a poco los “Squads” y el Socialist Worker Party se fueran enemistando y distanciando. Tras numerosos episodios en los que se ostia a base de bien a los fascistas, el SWP llamó al “cese de la actividad” argumentando que los nazis ya no resultaban un problema. Aunque efectivamente el NF se desintegraría por los malos resultados electorales, de las divisiones de su militancia saldrían nuevos y aún más violentos partidos, como el British National Party (BNP). Por tanto, los “Squads” decidieron continuar. Pero en 1981, la dirección del SWP los expulsa y es por tal motivo que ese mismo año crean Red Action (RA). Los choques violentos con los nazis se van sucediendo hasta que llega el nacimiento de la Anti Fascist Action (AFA) en 1985. La disparidad de números entre fascistas y antifascistas hace que estos últimos decidan aunar fuerzas entre todo el espectro de la izquierda más los grupos anarquistas. Desde su creación, AFA se involucraría en la seguridad de todo tipo de eventos políticos de izquierda pero sin dejar nunca de golpear a los nazis siempre que se dejaban ver por alguna ciudad. Aunque seguían sin estar de acuerdo en el funcionamiento de la Anti Nazi League, reconocían que su labor a veces era muy útil al menos para mantener a la policía ocupada.

Beating The Fascists salió siete años después de No Retreat, otra de las obras de referencia dentro del antifascismo de choque inglés. El libro contiene más páginas y por tanto, profundiza más en todos los aspectos que confluyeron en torno a la AFA, no solo se centra en las ostias, que como ya he dicho anteriormente, las hay para parar un tren. Beating The Fascists abarca a su vez las relaciones entre los militantes y las divisiones entre ellos (por ejemplo, un colectivo de tendencia anarquista llegó a ser expulsado en su momento acusados de tener polis infiltrados). Y es que como todo “grupo de acción”, militar en la AFA era exponerse a ir a la cárcel (1), recibir una tunda o ser asesinado. En Inglaterra se han dado muchísimos casos de asesinatos racistas, aunque por ahora ningún militante ha caído como producto de un ataque directamente fascista (aunque ha habido heridos graves por doquier). Si no me equivoco, las dos únicas personas que hasta la fecha han muerto dentro de la actividad antifa, fueron asesinadas por la propia policía (Blair Peach y Kevin Gately), aunque este último posiblemente también recibiera algún impacto desde las posiciones fascistas. A su vez, numerosos miembros de la AFA han pasado en algún momento de su militancia por prisión debido a algún “altercado” relacionado con los nazis. Uno de los casos más sonados fue el de tres miembros de la AFA que fueron condenados dos a 4 y uno a 3 años de cárcel tras “cazar” a Nicky Crane en un taxi. Crane era el famoso nazi-homosexual que ejercía como jefe de seguridad en Blood and Honour.

Encuentro este Beating The Fascists como una obra bastante trabajada y seria. Es posible que algunas batallas pudieran estar algo exageradas como suele pasar en publicaciones de marcada filiación política, pero una cosa que dice mucho a favor del libro es que sus autores reconocen cuando son derrotados sin ningún problema (en un par de ocasiones). Eso y que muy a menudo las fuentes de sus historias están tomadas directamente de lo que decían públicamente los fascistas sobre la AFA. Pero hay una cosa que se tiene que tener muy en cuenta a la hora de leer este Beating The Fascists. La AFA no asume como “bajas” suyas muchas de las agresiones infringidas por los nazis a diferentes personas de colectivos antirracistas/antifascistas. De hecho, muchos de estos ataques se cometieron sobre gente que no estaba organizada dentro del grupo de choque que era la AFA y, por tanto, eran blancos más fáciles para los fascistas. Pero es que tampoco AFA se dejaba ver mucho en las convocatorias oficiales. Cuando vas leyendo la obra te das rápidamente cuenta de que todo se “cocía” antes o después del evento de turno (así se evitaba también a la policía), porque no es necesario decir que una de las cosas que buscaba siempre la AFA era el factor sorpresa. Por tal motivo, la AFA funcionaba casi militarmente, contando con un grupo de gente que únicamente se dedicaban a realizar labores de “inteligencia” para así descubrir y emboscar de forma súbita a los nazis. En definitiva, interesantísimo e imprescindible libro para conocer lo que dio de sí el antifascismo de choque en el Reino Unido desde finales de los 70 hasta prácticamente nuestros días. 

- Notas: (1) En Inglaterra hay una mayor probabilidad de pisar la cárcel que en el estado ya que allí no se aplica el eximente de "condena inferior a 2 años+no tener antecedentes penales=no entras a prisión". En Inglaterra son muy comunes las penas cortas de cárcel (mes, mes y medio, etc).

http://beatingthefascists.org/
- Pequeño extracto traducido aquí