lunes, 11 de diciembre de 2017

Reseña libro Roger Miret (Agnostic Front)


My Riot. Agnostic Front, Grit, Guts & Glory. Roger Miret con Jon Wiederhorn. Editorial Lesser Gods (2017). 304 págs. Inglés. 

Aquí tenemos las memorias del cubano Rogelio de Jesús Miret González, más conocido como Roger Miret y por ser el vocalista de los Agnostic Front. La vida de Roger fue bastante dura a todos los niveles, por lo que el libro impacta bastante y he de decir que me ha gustado mucho pese a que no soy muy fan tampoco de su grupo. Roger llegó a los Estados unidos cuando contaba con 4 años. Su familia por parte de padre eran todos anti-Castristas, pero por la parte de su madre eran pro-Fidel según entiendo y de hecho, aún viven en Cuba. No hay comentarios personales de Roger acerca de Fidel o el régimen cubano ya que cuando dejó la Isla todavía era muy pequeño, pero tras leer detalles de su intento de integración en la sociedad americana y de las penurias por las que pasó su familia, recuerdo pensar que si no se arrepentía de haberse ido a los USA. Pero tristemente, el mayor problema para Roger fue primero su padre biológico y después su padrastro colombiano, pues ambos eran maltratadores y tanto él como sus hermanos y madre sufrieron múltiples palizas (Freddie Madball es hijo del que fue el segundo marido de la madre de Roger). 

A través de un familiar entró en contacto con el mundo del rock’n’roll y del punk, por lo que no tardó en hacerse una cresta y en probar como bajista en diferentes bandas. Conoció a Vinnie Stigma en un concierto de los Professionals. En 1983 Roger decidió raparse la cabeza y fue viendo un bolo de los Angry Samoans cuando le ofrecieron el puesto de vocalista en los Agnostic Front (Roger Miret no fue el cantante original). Roger congenió bien con todos los miembros del grupo y se adaptó rápidamente. Por entonces su vida discurría mal viviendo en diferentes okupas (también vivió un tiempo en una furgoneta), sumido en las drogas y en la delincuencia. El Lower East Side de Nueva York era una zona pobre y deprimida en los años 80 que estaba controlada por diferentes pandillas. Al hablar español, Roger, no pocas veces tuvo que mediar con grupos de traficantes portorriqueños que no veían con buenos ojos a los punks. Al vivir en el mismo barrio, Roger Miret compartió batallas con Harley Flanagan de los Cro-Mags y en este My Riot encontramos bastantes similitudes en algunos capítulos con el libro que editó no hace mucho Flanagan y que ya comentamos aquí. Aun los parecidos y la mala vida que ambos llevaban, Roger asegura que Harley fue en todos los sentidos peor que él. 

Con la salida del EP United Blood los Agnostic Front se empezaron a dar a conocer, también sobre todo por las polémicas en las que comenzaron a verse inmersos debido a su afiliación skin. El auge de la escena hard-core en Nueva York vino paralelo al boom de los skinheads allí. Pero el problema fue que muchos de estos skins no tardaron mucho en hacerse nazis y los que no se hicieron, acabaron siendo unos macarras totales. Por tal motivo, las bandas que se enmarcaron dentro de ese movimiento tuvieron muchas controversias y no eran nada bien vistas por otros punks. En concreto, el fanzine Maximun Rockandroll fue muy crítico en su día con los Agnostic Front. Roger considera que fueron injustamente tratados y culpan a uno de los editores de haberles creado la fama de derechistas y de nazis. Los Agnostic Front aprovecharon a su manera esta mala prensa que tenían y la explotaron de alguna forma, sobre todo con el anti-comunismo y jugando tanto a la provocación como a la ambigüedad, cosa que les hizo arrastrar como seguidores a mucha chusma nazi. De hecho, yo a los Agnostic Front les tuve “gato” durante bastante tiempo ya que aquí también llegaban las crónicas y denuncias de su postura (leer abajo por ejemplo la página 29 del nº 2 del fanzine barcelonés Antídoto o el artículo que salió en su día en el fanzine barcelonés Ortopedic World). Paradójicamente, pese a la guerra civil dentro del punk en Nueva York entre los Peace Punks (anarcos) y los hard-core skins, hay que decir que una de las novias que Roger Miret tuvo fue Amy, la cantante del grupo de punk-crust Nausea (aunque se acabaron separando, tuvo una hija con ella). Pero es que casi toda la escena hard-core a lo largo y ancho de los Estados Unidos acabó desembocando en puro macarrismo y pandillerismo, pues en My Riot salen también historias sobre las ostias que se solían dar los de Nueva York con los de Boston o Washington DC y viceversa. Mucha Unity y lo que quieras, pero todos contra todos.



Otra asunto que Roger explica en el libro es la historia que hubo detrás de la famosa y polémica foto de su hermano Freddy durante un concierto de los Agnostic Front en la que salió a cantar con ellos llevando puesta una camiseta de los infames Skrewdriver. Según lo que cuenta Roger, el tema fue que en ese concierto unos nazis empezaron a liarla y los propios Agnostic Front les patearon. La cosa fue que le robaron a uno de los nazis la camiseta y se la pusieron a su hermano Freddy. Un poco estúpido por su parte, porque si la quieres tener de trofeo la dejas del revés puesta en alguna parte del escenario, pero no te la pones… En fin, pese a las cosas que hicieron AF y con las que no estoy nada de acuerdo, he de decir que con el paso de los capítulos, Roger y la banda se dejan de ostias y no hay ya ambigüedades que valga. 

Tras el exitoso Victim In Pain en 1984 llegó Cause Of Alarm en 1986. Si ya digo que nunca he sido muy fan de los Agnostic Front es en parte por la influencia metalera que comenzaron a tener en su música, influencia que se deja ver en dicho trabajo. Los cambios en la formación y las nuevas tendencias musicales llevaron a decantar la balanza en la banda hacia el metal, cosa que a Roger Miret nunca le llegó a convencer del todo. Es en este LP donde encontramos la canción que dio pie a otra controversia sobre el grupo y su supuesta ideología derechista. “Public Assistance” no fue siquiera escrita por Roger (la hizo Peter Steele de los Carnivore, otra banda más que arrastra polémica…). Pese a ello, Roger la defiende y puntualiza que no va en contra del subsidio del paro y demás, sino de la gente que abusa de él (recuerda que su familia sobrevivió a base de las ayudas sociales cuando llegaron de Cuba y no tenían nada). Pero la actividad de los Agnostic Front no se detenía e incluso iba a más. Un ejemplo de esto fue que los Motorhead los escogieron como teloneros de una de sus giras por los USA. Lo que ocurrió fue que los técnicos de Motorhead les putearon y les cortaron tras escasos 20 o 25 minutos en su primer concierto, cosa que mosqueó mucho a Roger y sus chicos. Por tal motivo fueron expulsados y reemplazos por los Cro-Mags. Un tiempo después, los Dropkick Murphys fueron escogidos para telonear al Lemmy y los Agnostic Front les pusieron sobre aviso de lo que les pasó a ellos. Efectivamente, los de Boston también sufrieron el mismo trato por parte de los Motorhead. Aunque se cabrearon mucho, al final lo hablaron y estos les terminaron respetando el tiempo de actuación. Sin embargo, años más tarde, serían los mismos Dropkick Murphys los que harían la pirula a otros grupos teloneros, si no que se lo digan a los Non Servium… 

Aunque la banda seguía funcionando bien y contaba con bastantes seguidores, los miembros de Agnostic Front no veían un centavo de dollar y seguían parando por okupas. Tras ser padre de una niña, Roger se vio obligado a buscarse la vida como pudo para que no le faltara de nada a su chiquilla. Es por ello que comenzó a ir a más con el menudeo de drogas y a tratar con toda clase de traficantes hasta que fue detenido por llevar algunas dosis de cocaína en su coche. Roger fue sentenciado a 4 años mínimo de cárcel aunque al final, por suerte para él únicamente pagó 18 meses. Los capítulos en los que habla de su paso por el talego son como estar viendo la peli Sangre por Sangre, pues explica cosas como que aun a su pesar, se tuvo que alienar con los de su raza (Hispanos) y enfrentarse a sus contrarios siempre que había follón. 

Tras su salida de prisión Roger se dio cuenta de que la escena hard-core estaba de capa caída, con cada vez menos gente implicada y más macarrismo y violencia para variar. Para colmo de males, la mayoría de los squatts del LES les estaban pegando fuego intencionadamente para así expulsar a sus okupantes. Empezaba así la gentrificación del Lower East Side neoyorquino, barrio que pasaría de ser uno de los más pobres de la Gran Manzana, a ser uno de los más pijos y modernos. A pesar de que la escena local andaba de capa caída, Agnostic Front comenzaron a salir por Europa y Sudamérica obteniendo siempre una gran aceptación. Hay como siempre buenas anécdotas acerca de sus shows por medio mundo. Los orígenes cubanos de Roger y el éxito que van teniendo por toda Latinoamérica es lo que les llevará en el futuro a grabar alguno de sus temas más emblemáticos en español. A su vez, como la mala fama les continuaba persiguiendo, AF se implicaron también en algún que otro concierto antifascista en Berlín (aunque tampoco se libraron de malentendidos). Pese a que la escena hard-core de Nueva York no estaba en su mejor momento, en los 90 se dio el boom del grunge y del punk melódico, cosa que repercutió en positivo en muchas bandas "Old School" como eran los Agnostic Front. El grupo editó algunos trabajos con Epitaph pero hay que decir que no acabaron bien con ellos. Una de las razones que esgrime Roger cuando habla de que tal o cual disco no funcionó del todo bien, es que por entonces también empezó internet y el tema de las descargas de música "ilegales". 

En los últimos capítulos Roger habla sobre las últimas grabaciones de Agnostic Front, de su proyecto en solitario y de su situación sentimental. Roger Miret compagina hoy día la música con su trabajo de electricista. My Riot es un libro que engancha y si cuando leí el de Harley Flanagan acabé diciendo lo de que “para ser honesto, me ha parecido ciertamente algo controvertida su figura pese a que es su libro y en él teóricamente se intenta explicar y justificar sobre todo lo que hizo bien o mal. Y es que a mí el rollo malote, aunque vengas de un contexto duro, no me va, la verdad”, he de decir que pese a sus faltas y sombras, Roger Miret me ha parecido un tipo muy honesto e íntegro. En definitiva, este My Riot es un libro bastante ameno y recomendable de leer, lástima que este tipo de obras no se acaben traduciendo al castellano. 

4 comentarios:

mario bud(A) dijo...

la vida de roger fue bastante dura a todos los niveles? no me parece mas dura que la de un vasco en la dictadura de franco o la que cualquier madrileño de un barrio pobre en paro, de todas maneras muy buena reseña y muy buen blog.
posdata: si los "peace punks" hicieron una guerra contra los hardcore skins de new york, no eran muy "pacifistas" que digamos xD.

Adiós Lili Marlen dijo...

Los Peace Punks eran los Anarco Punks. Les llamaban así pues seguían la filosofía "crassiana" y estaban en contra de las guerras y predicaban la No violencia. Peyorativamente les llamaban también Jipi Punks, pero no creo que fueran pacifistas en el sentido de dejarse dar de ostias por los skins descerebrados, de ahí que los confrontaran y que hubiera una especie de "guerra".

Por otra parte, sufrir maltrato familiar, estar sumido en las drogas, la delincuencia y malvivir en okupas o en una furgoneta para mí sí que es tener una vida bastante dura, al igual claro que los otros ejemplos que pones. Lo uno no quita a lo otro. Saludos!!

mario bud(A) dijo...

lo uno no quita lo otro a medias o en cierta medida, por que por ejemplo el camino de las drogas es una eleccion personal,yo he conocido personas con los mismos problemas que roger que no han caido ni en las drogas ni en la delincuencia, eso es cosa de cada uno,si uno se complica la vida con esas cuestiones no es en si culpa de los demas,yo por ejemplo prefiero vender cosas en la calle que quitarle el pan a otro obrero. y en cuanto a lo de "peace punks" sigo pensando que el nombre no concuerda con la ideologia, el anarquismo real, el que existio por ejemplo en el 36 en españa no conquisto una revolucion social con discursos anti guerra como los que echaban los hippies hipocritas, se quiera o no para realizar una revolucion social es necesaria una guerra social. militares no, pero milicianos si! pero en fin cada uno tiene su punto de vista.

marcos durruti .l. dijo...

estos "machocore" de mierda pro yanquis eran y son el colmo del lameculismo y la idiotez. el mundo libre? vete a rusia? vete al salvador? el anticapitalismo no va para ninguna parte? parecen tertulianos de intereconomia o de la cope, y encima los subnormales confunden a anarcopunks con estalinistas y pro sovieticos xD. que se vayan ellos al africa saqueada por las multinacionales o a la colombia de las ejecuciones extrajudiciales para que observen los "daños colaterales" de su "mundo libre" xD.