lunes, 15 de enero de 2018

Tom Robinson Band biografía


Thomas Giles Robinson nació en 1950 en la localidad inglesa de Cambridge. A la edad de 13 años descubrió que era gay tras enamorarse de un compañero de clase. Hay que recordar que hasta 1967 la homosexualidad en el Reino Unido estuvo prohibida y penada con cárcel. Tras una profunda depresión y un intento de suicidio, Tom fue internado en una residencia para jóvenes con problemas emocionales en donde pasó los siguientes seis años de su vida. Fue allí donde vio actuar insitu al blues man Alexis Korner tras una visita que hizo a los internos, y fue allí también cuando se aficionó a la música escuchando sobre todo un programa de radio llamado El jardín perfumado, que era conducido por un todavía desconocido John Peel. Este interés le llevó a estudiar instrumentos como el oboe, el clarinete o el bajo, además de empujarle a formar el grupo Davanq en 1971 con un compañero de residencia: Danny Kustow


Dos años más tarde y ya afincado en Londres, Tom se embarcaría en un trío acústico de nombre Café Society. Dicho proyecto impresionó a Ray Davies de los Kinks, el cual los fichó para su sello, Konk Records. Según Tom, el álbum debut de Café Society fue un fiasco según él por el desinterés que mostró Davies durante el eterno proceso de grabación. El pobre resultado en ventas (600 copias) y la demora en la grabación de un hipotético 2º LP, fue el detonante para que Tom abandonara la formación y se embarcara en el proyecto Tom Robinson Band. En una actuación que la TRB dio en Londres, Tom Robinson divisó a Ray Davies entre el público e, irónicamente, decidió tocar el tema de los Kinks “Tired of Waiting For You” (Cansado de esperarte), en lo que fue sin duda un “claro mensaje" para el jefe de Konk Records. Pero Davies contestaría a Robinson un tiempo después cuando los Kinks grabaron en 1980 la canción “The Prince Of The Punks”, en clara alusión a su figura y a la manera tan exagerada en la que la compañía EMI lo vendió a la prensa. 


Tom Robinson fundó la Tom Robinson Band en enero de 1977. Por aquellos años Tom estaba bastante politizado e implicado tanto en la lucha por los derechos de los gays como en otros asuntos sociales. Es por ello que decidió dar un enfoque político a la TRB. El estilo del grupo se podría calificar simplemente como una especie de rock-pop de amplias miras, pero sus letras políticas, más aparecer justo en el periodo de eclosión del punk, fue lo que hizo que fueran incluidos de rebote en el saco de la escena punk como les pasó a otras bandas en la misma época. EMI se hizo eco de la calidad del grupo y los incorporó al sello, en el que debutaron con el Single 2-4-6-8 Motorway (5º puesto en las listas de éxitos). La canción que daba título al sencillo era bastante glam/pub-rockera, mientras que la cara B era el “I Shall Be Released” de Bob Dylan y estaba dedicada a George Ince, un mafioso que según mucha gente fue injustamente sentenciado a 15 años de prisión por un robo. La recepción que tuvo el single fue increíble y Tom pasó, en cuestión de 9 meses, de hacer cola en el paro a salir en televisión y en la portada de diferentes revistas musicales. Tom Robinson componía, cantaba y tocaba el bajo, mientras que el resto de la TRB lo conformaban su antiguo colega de residencia, Danny Kustow (guitarra), Mark Ambler (teclados) y Dolphin Taylor (batería). 



El activismo político de la TRB hizo que el grupo realizara y repartiera octavillas reivindicativas durante sus conciertos. A su vez se implicaron con la organización de Rock Against Racism, no solo actuando en los festivales, sino también asistiendo a las manifestaciones, dando mítines, etc. La TRB tomó parte de uno de los más exitosos eventos que el RAR llegó a organizar, nos estamos refiriendo al Carnival Against The Nazis del 30 de abril de 1978 en Victoria Park (Londres). Tras la correspondiente marcha comenzó el festival con la participación, además de la TRB, de Patrick Fitzgerald, X-Ray-Spex, The Clash y los Steel Pulse. Alrededor de 80.000 personas se dieron cita en el recinto, sobre todo para ver a los Clash. Y precisamente, la TRB les tocó actuar en el último lugar tras Strummer y cía. The Clash se pasaron del horario y Tom Robinson recuerda estar viéndolos y pensando algo así como: “mi grupo favorito me está robando mi tiempo de tocar”. De hecho, hubo algunos “roces” entre los técnicos del escenario y los roadies de los Clash cuando los primeros intentaron “cortar” la actuación de los Clash (en la película Rude Boy se recojen un poco las fricciones que hubo, ver aquí el momento que acaba en el minuto 47). Pero a pesar de tener que acortar su repertorio, la TRB tuvo una excelente recepción por parte de la audiencia. Tom Robinson introdujo su famoso tema “Glad To Be Gay” (Contento de ser gay) de la siguiente manera: “no tenéis que ser negros para que os guste el reggae; no tenéis que ser mujer para que os guste Joni Mitchell; Y no tenéis que ser gais para cantar esto”. 


(Sing If You’re) Glad To Be Gay” apareció en febrero de 1978 dentro del EP en vivo que la banda editó llamado Rising Free (EMI, 1978), el cual llegó al puesto 18 del chart a pesar de que fue prohibido por la BBC. Dave Ruffy, batería de los Ruts, declararía que la canción fue el mayor himno-gay tras el “YMCA” de los Village People, mientras que los Damned la llegaron incluso a versionar en algunos de sus conciertos (aunque eso sí, de una manera más chistosa). El primer LP de la TRB, Power In The Darkness, salió en mayo del mismo año 1978 y alcanzó el 4º puesto dentro de las listas de éxitos del momento (acabó siendo Disco de oro). La portada y el icónico logo amarillo del grupo fue creado por Roger Huddle, militante del Socialist Worker Party (SWP) y miembro del comité del RAR. Se denominó como el “Puño de la Liberación Gay” y salta a la vista que se basó en el símbolo del movimiento del Black Power americano. Power In The Darkness contenía canciones que trataban temáticas como el racismo, “Up Against The Wall”; el “Invierno del descontento” inglés y sus huelgas en el 79, “The Winter Of ‘79”; la rebelión gay en contra del abuso policial, “Long Hot Summer”; y, entre otras, la problemática en Irlanda del Norte, “The Man You Never Saw”. Como ya hemos señalado, la TRB no eran estrictamente un grupo punk y en este disco se puede apreciar bien toda la amalgama de estilos que solían tocar: rock, psicodelia (por los teclados), punk, power pop o rollo mod.


Tras el éxito de su primer trabajo vino el siempre complicado 2º LP, con el que todos los grupos o se reafirman o se pegan el batacazo. Y hay que decir que la TRB fracasó con este segundo disco aparecido en 1979 y titulado TRB Two (EMI). Parece ser que en la debacle influyeron las desavenencias de algunos miembros (Taylor sobre todo) con el productor por la elección que hizo de las canciones, además también de que el teclista original había abandonado el grupo poco tiempo antes. La verdad que este LP es bastante flojo en todos los sentidos. Tiene una producción y un sonido bastante "comercial" y alejado del Power In The Darkness, habiendo muy poca cosa que se pueda salvar de la quema. Continuaban siendo una formación implicada políticamente hablando, pero ya se sabe que cuando haces música, unos textos con calidad no te sirven de nada si los ritmos no son buenos. Para rematar el desastre, tanto Dolphin Taylor como Danny Kustow acabarían dejando el grupo, por lo que la TRB se dio por finiquitada ese mismo 1979. 


Dolphin se unió a los Stiff Little Fingers y después se hizo productor. Danny Kustow se unió al ex Sex Pistols Glen Matlock en los Spectres e hizo a su vez de guitarra ocasional para los Generation X. Tom Robinson, por su parte, llegó a colaborar como letrista para nada más y nada menos que Elton John y probó suerte también con un proyecto llamado Sector 27, pero tampoco tuvo éxito. Así, después comenzó a firmar sus trabajos únicamente como Tom Robinson. No los comentaré aquí, simplemente porque la conexión con el punk es prácticamente casi inexistente. En 1989 la TRB se volvió a juntar y realizaron numerosos y triunfantes shows, pero no tuvieron continuidad más allá de dicho año. En la actualidad la TRB o Tom Robinson continúan tocando más o menos asiduamente. He podido ver que incluso han participado en algunos festivales punk, por lo que me imagino que su repertorio se centrará sobre todo en sus primeros trabajos. Aparte de su faceta musical, Tom sigue incansable como siempre en su lucha por los derechos del colectivo gay además de en otras causas. 

Boletín informativo de la TRB




- Tom Robinson Music Facebook
- Tom Robinson Bandcamp
- TRB en Spanish Bombs Blog

Pingüi (Pisando Fuerte) - DEP


Pingüi - DEP
¡Que la tierra te sea leve!

jueves, 11 de enero de 2018

Algunas cosas para el fin de semana...

The Destructors - Demos 1982/1983


DESTRUCTORS - Demos 1982 / 1983

Recopilatorio de este grupo inglés con temas de las maquetas que grabaron entre 1982 y 1983. Además trae un fanzine de 4 páginas con fotos y una pequeña biografía sobre la banda. La tirada son 200 copias en vinilo negro y 100 en vinilo de color.

- VPR Records Tienda
- VPR Records Facebook
- Bandcamp del disco con algunos temas disponibles para su escucha.

lunes, 8 de enero de 2018

Last Rockers: la historia de Vice Squad


Last Rockers: The Vice Squad Story. Shane Baldwin. ACM Retro (2016). 261 págs. Inglés. 

Voy a reseñar el primer libro que he terminado de leer en 2018. Ojo que no digo el 1er libro que he leído en 2018 porque precisamente lo empecé a leer en 2016 cuando salió, aunque lo acabé posponiendo. Así que este dato es ya de por sí un mal “presagio” de cara a la crónica que voy a hacer, pues si dejo un libro al poco de comenzarlo, es porque obviamente no me termina de gustar mucho. Y en efecto, este Last Rockers: The Vice Squad Story me ha dejado un poco frío, sin duda me esperaba mucho más de él. Pero posiblemente, otros factores hayan influido en mi opinión. Primero, con tal de “alimentar” el blog constantemente leo obras relacionadas con la música, por lo que algunas veces me saturo un poco con la materia, pues más o menos todos los libros (sobre todo las biografías), giran siempre entorno a los mismos temas (mánagers, compañías, grabaciones, problemas internos, etc) y por tanto, al ser todo tan repetitivo, pues me cuesta más que los libros me impacten. Segundo, otro hándicap de este Last Records ha sido que lo terminé después de leer las memorias de Roger Miret, My Riot (comentadas aquí), un libro que sí que me gustó mucho, por lo que el listón lo tenía realmente alto. 

Otras pegas serían que no me ha convencido tampoco la manera en que Shane Baldwin ha escrito el libro. El vocabulario es a menudo bastante coloquial, cosa que para alguien que no tiene el inglés como primera lengua y que aún se encuentra muy lejos de dominarlo, como es mi caso, le hace más complicado que le entre la historia. Pero bueno, eso no es un fallo del autor, por supuesto. Cuando digo que no me ha terminado de convencer la forma en la que Shane ha escrito el libro es porque por ejemplo, a menudo parece como que se hayan estado mandando emails entre ellos para ver cómo sucedió una cosa u otra y el autor haya publicado toda la conversación tal cual con todos los comentarios incluidos. No sé, cosas así o el tiempo que dedica a explicar cómo fueron las entrevistas que daban o la promoción que hacían (para mí superfluo). Una cosa que hay que decir es que el que fuera batería original de Vice Squad no ha sido ayudado por ningún “profesional” para escribir el libro como es el caso de casi todos los músicos que escriben sus memorias. 

Pero ni fondo ni contenido. Tras lo leído, he de decir también que el anecdotario de una banda como Vice Squad tampoco fue nada del otro mundo, la verdad. No es que me esperara sexo, drogas, violencia y r’n’r a mansalva, pero a veces las historietas son algo insulsas. Hay buenos relatos relacionados con los conciertos, las giras, Chaotic Dischord… pero lo dicho, demasiado tiempo hablando de las entrevistas y los siempre complejos momentos de las grabaciones. Hay por eso bastantes pinceladas de todo lo que supuso para un grupo de jovenzuelos punks dar el salto y profesionalizarse, y acabar fichando con la multinacional EMI con todas las contradicciones que ello les suponía. Por lo demás, sabida es que la ruptura entre Beki Bondage y los restantes miembros del grupo no fue digamos muy amistosa, pero no esperes encontrar mucha cosa acerca de ello (casi es más completa en ese sentido la bío de la banda en el libro de Ian Glasper, Burning Britain). Quien escribe éste es Shane, vale, pero aun esto me ha sorprendido mucho ver a Beki en la obra ocupando un segundo y muy discreto plano.

Shane y Beki han tenido sus cosas a nivel personal (por ejemplo, a él no le gustó que Beki reflotara su carrera bajo el nombre de Vice Squad con otra gente), pero parece ser que a la hora de ponerse a escribir el libro solucionaron sus problemas, motivo por el cual el "buen rollismo" impera en la obra en detrimento de las polémicas que tanto nos gustan a tod@s jajaja. Sabido es que en casi todos los grupos l@s cantantes son l@s más conocidos y la imagen de sus respectivas formaciones. No hace falta decir que en Vice Squad esto se acentuaba aún más, pues Beki Bondage era la cantante y el icono de la banda en todos los sentidos. Es por ello quizá que los Vice Squad sin ella no tuvieron ni éxito ni continuidad, mientras que Beki sí que puede ella sola tirar del carro y del nombre hasta nuestros días… 

Ya sabéis que siempre suelo poner si salen referencias al estado en los libros de fuera que comento. Pues bien, acabaré diciendo que Dave Bateman, guitarrista original del grupo, se fue a vivir a Fuengirola con su mujer y que tristemente falleció allí en 2007. Aunque por la red se apunte como causa de su muerte una caída, en la obra Shane también confirma que padecía cáncer. Bueno, pues esto es todo. Creo que me ha salido algo negativa la reseña de este Last Rockers: The Vice Squad Story, pero si sois fans de la banda, pienso que os gustará y que por supuesto no puede faltar en vuestra colección.