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miércoles, 10 de agosto de 2016

1ª Crónica Rebellion (4-8-2016)


En esta nueva edición del Rebellion se conmemoraban los 20 años del festival así como los 40 del punk, por lo que el elenco de grupos que iban a participar era realmente bueno. Por tal motivo, un servidor no se lo podía perder y desde hacía ya meses que tenía toda la logística preparada y cerrada (entrada, hotel, tren y 100 pavos en un sobre que me dejé en casa para no tener problemas para llegar a fin de mes…). Como era de esperar, las entradas volaron y en al menos un par de días que yo sepa hubo sold out. No me atrevo a decir cifras, pero de lo que sí estoy seguro es que hubo más gente que el año en el que vinieron los Rancid y los Social Distortion. Aparte del aluvión de bandas americanas que iban a tocar en esta nueva edición de Rebellion, la gran novedad de este año fue que el festival contó con un escenario al aire libre. Estuvo muy bien, aunque siempre hacía algo de rasca y el domingo como ya explicaré diluvió por algún tiempo.


Este jueves fue con diferencia el jueves más potente de todos los jueves del Rebellion al que yo he asistido, pues normalmente el primer día del festival siempre suele ser el día más “tranquilo”. Aun esto veréis que me he perdido a muchos grupos “grandes”, y es que uno no puede abarcar todo en la vida, además de que alguna que otra renombrada banda tampoco me dice mucho, la verdad. Es por ello que veréis que añadiré más adelante los comentarios de un colega con el que compartí bastante tiempo en este Rebellion 2016 y que sí que vio a algunos de los grupos que yo me perdí queriendo o sin querer. También vais a observar que este año ha sido la vez que menos fotos he tirado y de las que he hecho, la gran mayoría se ven borrosas o no tienen la más mínima calidad. Por tal razón, pondré algunas que he conseguido en los facebooks de turno. Vamos a por las bandas que en mayor o en menor medida vi el primer día del festival…

Pussycat Kill
Cundeez
Werecats
Geoffrey Oicott

El primer grupo del que vi algo fueron los Pussycat Kill madrileños. Ya comenté que el pasado año obtuvieron una muy buena recepción y me imagino que por tal motivo, la organización decidieron contar de nuevo con ellos para abrir la jornada en ni más ni menos que el escenario más grande de todo el Winter Gardens. Otra vez los Pussycat Kill tuvieron mucho público viéndoles y todo el mundo pienso que disfrutó con su actuación. Tuvieron algún problema que otro con alguna cuerda y alguna cinta de la guitarra, pero por lo demás, ya digo que bien el rato que estuve. Tras los de Madrid tuve una de mis habituales “caminatas sin rumbo fijo”, yendo de escenario a escenario y viendo de todo, pero sin ver mucha cosa realmente… Así, vi algo de las actuaciones de los escoceses Cundeez (punk rock con partes con gaita), y l@s Werecats (¿punk pop?, no me acuerdo). Tras esta banda volví al escenario al aire libre donde pude ver parte del cachondo concierto de los criquet’oisters de Geoffrey Oicott

Pete Betham & The Dinner Ladies

Pete Betham & The Dinner Ladies. Apenas había oído hablar de este grupo antes de verlos. Es una de esas bandas que sueles ver en el cartel del Rebellion de vez en cuando pero al no conocerlos y muchas veces al coincidir con otros grupos que me interesan más, no los había visto antes en directo. Me pareció muy buena la puesta en escena, con Pete tocando la guitarra y cantando en medio de las Dinner Ladies a los lados bailando y haciendo coros también. Presencia de saxofonista que daba un toque a algunos temas. En ocasiones, algunas canciones me recordaban un poco a los grupos garageros de Billy Childish, y otros en cambio tiraban más al punk. En definitiva, llegué siendo un espectador más y me fui convencido, los tendré en cuenta en un futuro (Mario).

The Dipsomaniacs
Tony & Dikcie In Memoriam

El primer grupo que vi prácticamente entero fueron los Dipsomaniacs. Me gusta esta banda pero ya se sabe que la calidad de sus directos depende mucho de lo imprevisible de su cantante o, mejor dicho, de lo sereno o pasado que pueda ir su cantante. Y esa tarde Steve Smith llevaba un pedo considerable, por lo que el concierto de los Dipsomaniacs fue un poco churro. Steve más que cantar balbuceaba, y cuando le daba se piraba sin más del escenario… Por tal motivo, los del sonido le subieron el micro al guitarrista Newton y él fue quien mayormente cantó los temas. La parienta de Steve andaba en primera fila bastante cerca de donde yo estaba, así que pude presenciar cómo tras una de las "desapariciones" de Steve, se fue rápidamente en su busca a darle el “toque” para que volviera. Neil Newton bromeaba y le decía que no estaba en Barcelona y que no se pegara la siesta… En fin, vaya pedal que llevaba el Steve Smith y no había que ser adivino para saber que con los Red Alert, con quienes tenía que tocar en el mismo sitio unas horas más tarde, no habría mejorado lo más mínimo (me lo confirmó un conocido que los vio). Tenía pensado otorgarle la medalla de hojalata del medallero que suelo hacer al final de cada crónica, pero no le pondré ya que al día siguiente me lo encontré en uno de los bares del recinto y aunque seguía estando bastante borracho, pudimos hablar un buen rato con él acerca de cómo le iba su nueva vida por Badalona y francamente, fue bastante amena y agradable la conversación dentro de lo que cabe, por lo que me cayó muy bien. 

Evil Blizzard
CJ Ramone
Pogo y un colaborador que creo era de los Dwarves

Tras ver el final del desparrame de actuación de los Evil Blizzard, una de las grandes atracciones del jueves a priori era ver en acción a CJ Ramone. Digo a priori porque pensaba que tocaría más que nada material de su proyecto en solitario y que únicamente se haría un par o tres de canciones de los Ramones. Pero no, me sorprendió mucho ver que casi todo el setlist de CJ Ramone en el Rebellion ese día fue prácticamente en su totalidad material de los Ramones. El “Do You Wanna Dance” dio el pistoletazo de salida y a partir de ahí, CJ alternó los grandes hits de su ex grupo con otros que eran menos conocidos, pero como ya digo, casi todo fue de los Ramones a excepción de dos o tres temas suyos. Veréis que le otorgo la medalla de hojalata por un detalle que no me gustó nada aunque reconozco que no lo entendí al principio y me lo explicaron después. En un momento de su actuación, CJ preguntó si había alguien entre el público que hubiera estado en el ejército (únicamente dos personas levantaron la mano). Acto seguido dijo que se sentía orgulloso de su paso por él. Ejem, como ya digo, no lo pillé en el momento y ahora entiendo porqué un punkie crestudo que había por donde yo estaba le tiró algunos lapos (pensé que era un capulllo haciendo eso, pero ahora lamento que no le hubiera metido un gargajo verde en la cuenca del ojo…). En fin, a pesar de esto, he de reconocer que disfruté mucho con los himnos de los Ramones

Flag

Flag. Para mí eran la principal razón para acudir este año al Rebellion. No me defraudaron en absoluto, como mucha otra gente, opino que ellos son más Black Flag que los supuestos y creo que ya extintos Black Flag de Greg Ginn (pasaré por alto su último disco y la portada). Salieron fuertes con "Revenge", y no pararon de caer temas como "Depression", "My War", "I Don´t Care", "Rise Above", "Six Pack", "Jelous Again", "No Values"… con un gran Keith Morris a la voz y con la contundencia que da al grupo Bill Stevenson y Stephen Egerton (que luego harían doblete con Descendents). Me llamó la atención que tocaban las canciones a la misma velocidad que en las grabaciones, pero a las guitarras les daban una contundencia increíble. Ni qué decir tiene que se formó un gran pogo desde el primer tema y como curiosidad, la gente del centro comercial adyacente que estaban echando el cigarrito en la azotea, se quedaron alucinando con los bailes de la gente (el escenario estaba fuera, el estrenado este año como Tower Arena). Lo peor en mi opinión fue cuando se puso Dez Cadena a la voz (estaba afónico) cantando 4 temas seguidos, los cuales creo recordar que fueron" Padded Cell" y "Spray Paint", entre otros. Para acabar a lo grande tocaron "Gimme Gimme" y "Louie Louie", y podría haber sido perfecto, pero Dez Cadena se arrancó otra vez a cantar "Damage", que creo que sobraba o lo podían haber metido entre medias del set list. Aún así, conciertazo (Mario).

Peter and The Test Tube  Babies

Tras CJ no sé si estuve cenando o qué, pero me perdí bastante cosa y cuando volví, me agobié un poco de ver a bandas de las que no conocía nada, por lo que opté por ir a ver a uno de esos grupos que he visto miles de veces pero que nunca me defraudan. Me refiero a los irreverentes Peter and TTT Babies. Los temas de toda la vida más alguno que otro ya más actual, pero muy potentes como siempre y con un baile abajo brutal. Como era aún de día, pude observar bien los estragos del pogo entre las primeras filas y como corría la sangre en alguna que otra ceja de algún pogueador…

The Bleach Boys

Tras los Peter me pasé de nuevo por el escenario Arena donde me encontré con unos tal Bleach Boys que no conocía de nada (aparte de que hay miles de bandas con el mismo nombre). Estos me sorprendieron gratamente con un punk cañero divertido que cuando lo oí, pensé que podían ser una de las típicas bandas antiguas no muy conocidas que vuelven a la palestra cada año. Y más o menos no me equivoqué. Se formaron en 1976 y aunque con algunas intermitencias, han estado en activo y editando cosas estos últimos tiempos. 

Youth Man

Tras ellos pillé la parte final de un grupo de Birmingham que me encantó y que se han ido directos al primer puesto de mi medallero. Me estoy refiriendo a los Youth Man quienes curiosamente, estaban liderados por una chica cantante que era la ostia. Aparte de su música, que era un potente hard core con algunas partes más tranquilas y roqueras, me entusiasmó su puesta en escena y el sentimiento que le pusieron sobre el escenario, sobre todo su cantante negra. Muy buenos y habrá que seguirles la pista…

TSOL

The True Sound Of Liberty fueron los siguientes que vi en el escenario al aire libre. Creo que me gustaron más que cuando los vi por primera vez también en el Rebellion hace tres años. Sonaron acojonantes y la gente abajo se entregó a fondo. Sonaron algunas de mis canciones favoritas como “The Sound of Slaughter”, “Wash Away” o la de “Code Blue”, que si no me equivoco, creo que fue con la que terminaron a la par que invitaban a los vecinos "unirse" al fin de fiesta. 

The Descendents

Descendents. Eran el gran grupo esperado del festival, ya que no se han prodigado mucho en los últimos años y ahora parece que tienen fans hasta debajo de las piedras, en fin. El Empress Ballroom abarrotado para la ocasión, y abrieron con "Everything Sucks". Desde luego no podían haber empezado mejor. Se fueron sucediendo sus clásicos como "Suburban Home", "My Age", "I Like Food", "I Wanna Be a Bear", "I´m The One", "Silly Girl"… sonando todos ellos muy, muy bien. En la balanza negativa diré que tocaron, en mi opinión, demasiados temas del último disco, el cual entiendo que lo están presentando, pero al ser un festival y con un tiempo limitado, dejó menos espacio a temas más clásicos que es lo que la gente esperaba oír, teniendo en cuenta tanto tiempo sin tocar, como por ejemplo, "Marriage", mi tema favorito. A ver si vuelven el próximo año haciendo una gira más extensa que pase por más sitios, ya que según leí en la entrevista que les hacían en la revista del Rebellion, Milo, el cantante, ha dejado el trabajo que tenía y parece ser que se van a dedicar más al grupo en un futuro próximo (Mario).

Stan Lee - The Dickies
El roadie de los Dickies
Otro de los cantantes

Tras TSOL venían los Dickies, que para mí eran el gran aliciente de ese día. Bajo, guitarras y batería salieron al escenario y comenzó a sonar la instrumental “Rondo”. Todo aparentemente iba normal y yo solo esperaba que saliera el cantante y que comenzara la fiesta… Pero no, tras finalizar “Rondo” el bajista nos dio la fatídica noticia: Leonard Graves Philips se encontraba ingresado en un hospital por no sé qué motivo y no iba a poder cantar esa noche en Blackpool ni el resto de la gira inglesa del grupo. En su lugar, el bajista comentó que amigos de la banda y diferente gente de otros grupos, cantarían en su lugar. Vaya putadón pensé, mientras esperaba expectante a ver qué tal iban a cantar los que lo hicieran… Y el comienzo no fue muy esperanzador que digamos. El cantante de los Dwarves salió y se hizo el “Paranoid” muy de aquella manera, pero bueno, el público abajo queríamos bailar los hits de los Dickies y sus versiones fueran como fueran cantadas, así que el pogo y el desparrame surgieron rápido. La cosa mejoró y mucho con el roadie de la banda que fue el siguiente en salir a cantar. Él fue quien salvó la papeleta y quien cantó mejor, pues su voz era bastante parecida a la del cantante original. Yo iba disfrutando pero la cosa se comenzó a torcer con la salida al escenario del bajista de los GBH, Ross Lomas, que aunque le puso ganas no estuvo a la altura con la de “Gigantor” con ese vozarrón tan grave que tiene… Pero aún degeneró aún más la cosa cuando salió al escenario un tipo que no sé quién era y que en un grupo de punk-hard core o de crust hubiera quedado muy bien su voz, pero no con el cancionero de los Dickies. En fin, entre uno y otro más el bajista, fueron descargando esos grandiosos himnos que tienen los Dickies, mientras que abajo, aunque el baile no cesaba, las caras de la gente eran un poco así como diciendo vaya ful... El roadie volvió a salir al final y volvió a arreglar los platos rotos. Los Dickies terminaron y se fueron para volver al cabo de unos 5 minutos más o menos a dar un bis, cosa que me dejó flipado pues el recinto ya estaba prácticamente vacío e incluso yo tuve que volver corriendo desde la calle. En fin, vaya putada lo de los Dickies esa noche, les tenía muchas ganas y algo disfruté, pero qué mala suerte lo de su cantante. Espero que se recupere pronto y que vuelvan el año que viene, pues nos deben una!


- Medallero. Oro: Youth Man. Plata: el roadie que se cantó más canciones de los Dickies, lo hizo cojonudamente y salvó en parte la actuación del grupo. Bronce: CJ Ramone. Hojalata: el CJ Ramone orgulloso de haber estado en el ejército criminal de los USA.

martes, 11 de agosto de 2015

1ª Crónica Rebellion (6-8-2015)


Como cada agosto desde hace 6 años llegaba la ineludible cita con el Rebellion Festival. Si le sumo los dos Holidays in the Sun a los que fui en su día, ésta era la octava ocasión en que fichaba en dicho evento. Ya lo he dicho otras veces, pero trabajo casi todos los fines de semana del año más festivos, por lo que no tengo muchas oportunidades de asistir a conciertos en la zona donde ahora vivo. Es por ello que para mí es importante venir a este tipo de festivales donde me desquito de todos los bolos que me pierdo a lo largo del año. Apenas cambios con respecto a la pasada edición a nivel organizativo, quizá lo que más me sorprendió fue que el acceso al recinto estuvo más controlado y te registraban al entrar, lo que provocó bastantes colas en según qué momentos (depende del día se relajaban más y pasabas sin más). A nivel de bandas esta edición del Rebellion me gustó más que la del año anterior. Aunque pueda parecer que siempre tocan los mismos grupos, la verdad es que en esta edición ha habido muchísimas bandas que han actuado por primera vez. Por lo que a mí respecta, este año he intentado ver el máximo posible de nuevos grupos o “viejos” pero de los que nunca antes había visto. Aun esto, por el horario del festival y la cantidad de bandas que coinciden en tiempo en los 5 escenarios que tiene el Rebellion, a menudo se hace muy complicado ver a todos los grupos que te gustaría ver, ya que además de encontrar huecos para comer y demás, se hace necesario descansar un poco, pues estar los 4 días a pié de cañón es un tute de mucho cuidado… Vamos con las bandas que vi el jueves.

Drag
Anger Flares
Toxpack

Tras las compras de rigor, el primer grupo con el que me estrené fueron los Drag. Chica a las voces y otra a la guitarra. Tenían un punto cercano al ¿grunge? que no me convenció mucho, pero bueno, se dejaban oír. La primera actuación que vi en su totalidad fue la de los japoneses Anger Flares. Hacían un street punk de corte americano que tuvo algunos momentos bastante guapos, aunque no me gustaban cuando hacían incursiones en el hard core. Buena puesta en escena y buena conexión con el público que prácticamente abarrotó la sala, aunque creo que a much@s simplemente les picaba la curiosidad de ver por primera vez en sus vidas a una banda del Japón. Algún coleguilla traían como podéis ver en la fotos, destacando a su vez que llegué a ver a otro punk japonés entre bastidores que por si alguien tenía dudas sobre su procedencia, llevaba una de las tan típicas mascarillas que se estilan allí para cuando estás resfriado. Jajaja los japos son la leche! Tras los de Tokyo me fui a ver a los Toxpack, una de las pocas bandas que venía de fuera y que NO cantaban en inglés, lo que tiene su mérito y su precio, pues no congregaron a mucha gente que digamos. Toxpack me encantaron pese a tener cierto deje metálico (en algunos temas el batera tiraba de doble pedal de bombo). Pese a que había oído mil veces su nombre nunca me había dado por escucharlos, aunque ahora me pondré sin duda alguna manos a la obra. Para evitar “tonterías” dejaron claro que eran antirracistas-antifascistas y aparte de estos detalles, me sorprendió ver que su cantante no se movía apenas. No sé por qué, pero al relacionarlos con la escena Oi alemana me esperaba el típico musculitos yendo de un lado a otro del escenario cantando… En fin, muy buena nota para Toxpack.

System of Hate
Nine Bullets
Viki Vortex and The Cumshots
Besserbitch

Ya he hablado del horario tan apretado y de la gran cantidad de grupos desconocidos que tocan cada día, por lo que los primeros 5 o 10 minutos de cada concierto que veo son claves para decidir si continúo viendo a una determinada banda o si me voy en busca de otra. Esto es un poco injusto, lo sé, pero es lo que hay. Y si además eres impaciente o nervioso como yo, no paras de ir de una sala a otra pillando trozos de diferentes grupos. Y es por tal motivo que durante un tiempo estuve dando tumbos por los escenarios. Vi un poco a System of Hate (post punk), Sick of it All (no se puede abarcar todo en la vida y reconozco que apenas los conozco pese a ser míticos, aunque eso sí, pude presenciar unos minutos de buenas ostias en el pit como era de esperar), y a los Nine Bullets, escoceses con chica a la voz y ciertamente influenciados por los Rezillos u otras bandas como X Ray Spex (pero sin saxo). El siguiente grupo que vi casi entero fue Viki Vortex & The Cumshots. Punk 77 bastante acelerado que al principio me entró muy bien, aunque se me hicieron al final algo anodinos. La chica que canta y me imagino que su pareja, el guitarra, viven ahora en Catalunya, pero no sé cómo andarán de nivel de catalán… De vuelta al escenario Pavillion mi intención era ver a las Besserbitch suecas, pero no me parecieron nada del otro jueves. Para más inri una de las guitarristas tuvo problemas con algún cable, por lo que consumieron esos 5 o 10 minutos que suelo dar de margen a cada grupo para decidir si los veo o no. 

Billyclub
Karl Egghead
Pussycat Kill-1
Pussycat Kill-2
Desesperate Measures
Neville Staple

Echaba en falta algo de tralla y es por ello que me fui a ver a los Billyclub. Puse en la guía de grupos que eran americanos, pero no, son ingleses y su guitarra tiene ciertamente un currículum bastante importante en cuanto a bandas por las que ha pasado (Xtrack, Exploited, Broken Bones…). Aunque son de mediados de los 90, su sonido es claramente Ukpunk82 y me gustaron bastante. No los vi terminar pues había que ir a apoyar a los Pussycat Kill, una de las dos prepuestas procedentes del estado que iban a tocar en el festival este año. Llegué cuando ya habían comenzado y lo primero que me sorprendió ver fue que sonaban bastante mejor que otros grupos que anteriormente había podido escuchar en ese escenario. La segunda cosa interesante fue ver que la sala contaba con una más que buena asistencia de público y que por momentos hubo incluso pogo y todo con la actuación de los madrileños. Aunque no es un estilo que siga mucho me alegro de veras por ellos, pues ver a una banda del estado obteniendo tal recepción en el guiri es digno de mencionar. Tras ellos me fui a pillar algo de los Desesperate Measures, un grupo punk ochentero que provenía de Nueva Zelanda, aunque su cantante lleva bastantes años afincado en Inglaterra y se gana la vida como periodista (entre otras, es editor de la revista Vive le Rock). Los “kiwis” (como se les llama a los neozelandeses) se lo hicieron bastante bien, haciendo una mezcla de punk del 77, proto-punk y punk algo más oscuro. El tramo final del jueves me lo pasé por completo en la sala grande del festival. A Neville Staple le había podido hincar el diente en pasadas ediciones, pero no sé por qué, siempre me lo perdía. Esta ocasión iba a ser la buena y no me defraudó en absoluto. A ritmo del “Guns of Navarone” empezó el show del ex cantante de los Specials y a la par que todo quisqui entonaba el “lo,lo,lo,lo,lo,loooo,lo,lo,lo, lo…”, las placas del suelo empezaban a retumbar por los botes de la gente. Neville Staple intercaló canciones suyas, versiones de ska jamaicano y como era de esperar, clásicos de los Specials. Pese a que sonaban algo diferentes, disfruté como un enano con temas como “Do the dog”, “Concrete jungle”, “Ghost town”, “Pressure drop” o “Monkey man”.

Anti-Flag
Feligreses
Chris abajo

Tras la sesión de ska llegaba el turno de la sesión de punk “épico” de la mano de los Anti-Flag. Les he perdido un poco la pista últimamente y además, lo que he oído de su último disco no me ha gustado nada, por lo que tenía mis dudas acerca de lo que me iba a encontrar. Pero no, Anti-Flag se ha de reconocer que se montan un show bastante guapo y que saben conectar con toda la chavalada la mar de bien. Comenzaron a ritmo de “Fuck pólice brutality” (muy oportuna) y continuaron desgranado algunos de sus hits (versión del “Should I stay or should I go” de los Clash incluida). Público entregadísimo con pogo todo el rato y gente volando por encima de las cabezas del personal. Estaba claro que lo iban a pedir y por un momento consiguieron que el baile fuera en círculo como en los USA. Como la primera vez que los vi, de nuevo el bajista Chris fue el maestro de ceremonias. Gritos a la hermandad, a la paz, a la no violencia… siempre se dirigía al público como “hermanos y hermanas”, pero el acabose fue cuando pidió, como en una misa de una iglesia cualquiera, que nos diéramos las manos con quien tuviéramos al lado. Al principio reconozco que me dio un poco de vergüenza ajena el asunto, pero al ver que todo el mundo lo hacía y al ver cómo los punkies que tenía a mi lado me saludaban tan efusivamente, la verdad que flipé en colores y me entregué al ritual en cuerpo y alma. El colofón fue también el mismo que les vi hacer en su día y que es bastante impactante. La batería la bajaron con el público y la última canción sonó con Chris abajo junto al batera siendo rodeados por los miles que se congregaron en la sala. Lo dicho, un rollo quizá un poco “cursi” del cual GG Allin si viviera echaría pestes y se cagaría encima llamándonos jipis de mierda, pero que me acabó atrapando por completo jajaja. 

Jerry Only
Jerry Only hijo
Alguno disfrutó y todo...

El final de la jornada vendría de la mano de los decepcionantes Misfits. Jerry Only y su hijo (era clavado a su padre el coleguita), tenían para sí un total de cinco micros para así ir rulando y cantando de un sitio a otro del escenario. Eso, más su habitual puesta en escena y demás parafernalia que no acaba de funcionar y que no convence a casi nadie. No sé qué es lo que falla, la verdad. Los Misfits originales tampoco eran unos virtuosos, sonaban a rayos y centellas, eran sucios y rudimentarios, pero aún así eran la leche. El proyecto que encabeza Jerry Only suena como una mierda pinchada en un palo y no me acabo de explicar si es una cuestión de equipo, del técnico de sonido o de qué ostias. El tipo únicamente debería de intentar "copiar" o capturar mínimamente la esencia misfidiana para así contentar a l@s fans ya ya está, pero no puede o no quiere y tampoco creo que el motivo sea solo que no está el Glenn Danzig o el guitarra antiguo. Joder, pero si ya a la mitad todavía de su actuación la sala se quedó medio vacía (y caben más de 3000 personas en ella). En fin, qué grandísima decepción y cómo me arrepiento de haber aguantado hasta el final. Nunca más!

- Medallero. Oro: Anti-Flag. Plata: Toxpack. Bronce: Neville Staple. Hojalata: Misfits, estaba más que cantado.

- También tocaron, pero no pudieron ser cubiertos: TV Smith, Business, Red Alert, The Ramonas, etc, etc.