miércoles, 19 de agosto de 2026

1ª Crónica Rebellion Festival 2026 (Jueves)


En esta edición del Rebellion Festival se celebraba el 30ª aniversario del evento, el cual comenzó su andadura en 1996 denominándose Holidays In The Sun (1996-2003), para luego pasar a llamarse Wasted durante los siguientes tres años (2004-2006). El Rebellion como tal, empezó a funcionar en 2007. Así pues, todo apuntaba a que esta edición del festival iba a ser memorable, como así fue. Aunque el Rebellion a nivel de público está bastante asentado desde hace tiempo, este año ha sido sin duda en el que más rápido se han agotado las entradas. Si mal no recuerdo, para mediados de febrero ya estaba todo vendido, lo que significó un récord para el festival. Y eso que a nivel de bandas, tampoco es que hubieran muchas novedades que digamos (eché en falta, por ejemplo, a más grupos americanos). Hubo más o menos lo de siempre que es a fin de cuentas, para qué engañarnos, lo que todo el mundo espera encontrarse cuando viene al Rebellion.


Me las prometía felices en mi 16ª aparición en el festival, pero mi aventura en el Rebellion 2026 comenzó un pelín accidentada y por poco, casi me pierdo el primer día del festival. Por un fallo eléctrico en toda la red ferroviaria del norte de Inglaterra, todos los trenes dejaron de funcionar. Tras un tiempo de incertidumbre y espera en el que nadie sabía a ciencia cierta cuánto tiempo iba a durar la avería, un grupo de gente que íbamos de camino al Rebellion tomamos la decisión de compartir un taxi porque es que si no, no llegábamos. Tomamos un Uber que entre cinco personas no nos salió muy caro y tras dos horas y poco, llegamos finalmente a Blackpool. Lo más flipante de la historia fue que, durante el trayecto, al Uber en el que íbamos se le empezó a encender la luz del aceite, además de otras. Solo hubiera faltado que nos hubiéramos quedado tirados en mitad de la autopista de camino al festi, pero al final, sin más problemas, llegamos a nuestro destino. 


Llegué tarde y es un rollo tener que correr para ir a ver a las bandas. Nunca antes había comenzado mi andadura en el Rebellion con tanto retraso (a las 18 de la tarde). Así pues, me costó entrar en calor, pero concierto a concierto, y tras ver el ambientazo que había, poco a poco me fui aclimatando. Antes de empezar con las reseñas, he de decir que otro año más ha vuelto haber muchas movidas con los hoteles (básicamente, gente que contrataba una habitación y que luego se la cancelaban sin más explicación o que directamente, se encontraban con que ya no existía el hotel reservado). Muy fuerte esto, sobre todo para el público que viene de muy lejos, aunque he de decir que la organización del Rebellion va a tomar cartas en el asunto, así que espero que este tipo de problemas no vuelvan a ocurrir en futuras ediciones. 

Uk Subs

Mirando el programa del jueves, llegar a las seis de la tarde para mí significaba haberme perdido la posibilidad de haber podido ver hasta un total de 57 bandas, muy mal! Me estrené con los Uk Subs, un grupo que tengo ya más visto que el telediario, pero que quise ver otra vez por lo mismito que dije en mi crónica de 2025. Charlie Harper tiene la friolera de 82 tacos y cualquier día de estos nos da un susto. De hecho, los Uk Subs han anunciado una gira de despedida para el año que viene. Sí, no es la primera vez que lo hacen, pero al Harper, pese a que cumplió sobre el escenario como siempre, estoy seguro que la edad le tiene que estar pesando no solo en las piernas sino también en la cabeza… Estaba tan estresado por el viaje en taxi que no me enteré de mucho, pero bueno, los éxitos de siempre cayeron como es habitual. 

Algunas bajas de última hora en el Rebellion fueron las del Max Splodge, que si leéis mi reseña de su concierto en el festival el año pasado, ya comenté que me dio un poco de pena verlo tan petado cantando en un taburete; y la del Gene October de los Chelsea, que hace unos meses se tuvo que retirar de los directos por cuestiones de salud y a día de hoy, nadie sabe si volverá o no a la banda… Otro caso digno de mencionar relacionado con la salud de los músicos fue el del cantante de los Skeptix, quien el viernes actuó con su grupo postrado en una silla de ruedas debido a que le habían amputado una pierna (ver video aquí). Un diez por él pero comento esto para deciros OTRA VEZ, que aprovechéis la oportunidad que brinda el Rebellion Festival de ver a bandas de punk clásicas inglesas, porque poco a poco, la edad y la salud va pasando factura a sus componentes y dentro de poco, ojalá me equivoque, muchos se nos van a ir yendo… 

Adolescents
Slaughter and The Dogs

Con los Adolescents ya estaba más “entonado”, así que los pude disfrutar bien. La anterior vez que aparecieron por el festival me los perdí, así que tenía ganas de reencontrarme con ellos. Adolescents se lo curraron como es normal en ellos y la gente se entregó abajo con el grupo. Metieron algunos temas de sus últimos trabajos, algunos de los cuales, “OC Confidential” o “Lockdown America” por ejemplo, molan mucho, aunque como es habitual, los que fueron más celebrados fueron los de su primer y clásico LP, con cortes como “Rip It Up” o “No Way”, y sobre todo, los himnos de “Amoeba” o “Kids In The Black Hole”. Muy buenos. 

Los siguientes que cayeron después fueron los Slaughter and The Dogs, pero primero, hay que explicar que actualmente, como ocurre con los Sham 69, hay dos bandas funcionando bajo el mismo nombre. Es todo un culebrón. Por una parte, está el cantante original, Wayne Barret, quien reside en Francia y quien lidera una versión del grupo. Por la otra parte que es la que nos ocupa ahora, están los miembros que grabaron en su día el disco Bite Back bajo el nombre de Slaughter y en donde Wayne Barret ya no estaba. Esta formación consiste en Mick Rossi, guitarra; Brian Grantham, batería; y Howard Bates, bajista (en algún nombre podría estar equivocado). Precisamente, al principio, cuando aparecieron, se hacían llamar únicamente Slaughter II y como vocalista tenían a Edweena Banger (quien grabó dicho LP con ellos en 1980), lo que pasa es que tristemente falleció en 2025 y desde entonces, la banda funciona como trío. Desconozco por qué decidieron llamarse Slaughter And The Dogs y si ha habido litigios legales de por medio, pero así está ahora mismo la situación. Esta versión de los SATD han llegado a grabar un álbum (White Heat), mientras que la otra del cantante original, ha hecho lo propio (Il Tradimento Silenzioso-The Silente Betrayal). 

Wayne Barret y Mick Rossi partieron caminos cuando Barret echó a Rossi del grupo por negarse éste a tocar en un festival donde según el cantante iban a percibir una importante cantidad de dinero. Rossi se negó por estar por la fecha inmerso en la realización de un documental. Así pues, siempre que toca la versión de Mick Rossi, el cantante Wayne Barret o su mujer lanzan algún que otro mensaje por las redes atacando dicha versión de los SATD. Como decía, un buen culebrón. Y qué tal estuvieron los Slaughter and The Dogs de Mick Rossi y compañía esa noche en el Rebellion? Pues estuvieron bien. Estuvieron bien hasta que tocaron la última, la de “Cranked Up Really High” y ahí me di cuenta que los que hemos salido perdiendo con esta rencilla son los/as/es fans del grupo, pues no me mató mucho que digamos el cómo la hicieron. Además, se dejaron sin tocar la fantástica “Where All The Boot Boys Gone”... La canción que de verdad me gustó mucho escuchar y la cual ejecutaron como dios manda, fue la grandiosa “Dame To Blame”. Lo dicho, bien pero mejor que arreglen sus cosas y vuelvan a juntarse de nuevo.

Buzzcocks
Sick On The Bus

Seguimos con más polémicas. La muerte de Pete Shelley en 2018 fue todo un mazazo para mí. Él era la inconfundible voz principal de los Buzzcocks. Sí, Steve Diggle se cantaba algunas, entre ellas, el temazo de “Harmony In My Head”, pero su voz era bastante diferente a la de Shelley, por lo que tras su muerte, había muchas dudas de cómo sonarían los viejos hits de la banda con su voz… Tampoco ayudó mucho el flojo, en mi opinión, Sonics In The Soul, primer trabajo sin Shelley. Pero tras ver a los Buzzcocks de Diggle esa noche en el festival, tengo que reconocer que sonaron muy bien y que además, lo último que han sacado, el disco Attitude Adjustement, otra vez en mi opinión, está mucho mejor que el anterior. Así pues, me gustaron y disfruté mucho con ellos. Eso sí, parece ser que no todo el mundo tuvo el mismo parecer que yo. Justo al terminar con precisamente la de “Harmony In My Head”, vi que pasaba “algo” con alguien del público que estaba en frente del escenario. No le di mayor importancia y me fui rápido de la sala para evitar la típica congestión que se forma al salir después de cada concierto. Pues bien, por la red pude leer que alguien por las primeras filas les comenzó a increpar en plan diciéndoles que "no eran realmente los Buzzcocks", "que si eran una fraude", etc, cosa que provocó una pequeña fricción con el bajista, quien se encaró con el tipo. Me apena que pasara esto, aunque en parte lo entiendo. No es la primera vez que ocurre ni será por supuesto la última. Los grupos siguen independientemente de quien quede detrás, algunos con más credibilidad que otros, claro, y va según los gustos de cada uno/a aceptar esto. Se puede criticar algo que no te gusta, por supuesto, pero ir a liarla cuando en el mismo horario tienes diferentes opciones de ver otras cosas (desde Stranglers a The Mob entre otros), es francamente reprochable. 

En fin, a otra cosa. Aunque vi a un rato a diferentes bandas que no comentaré, mi jueves del Rebellion básicamente terminó con el tramo final de la actuación de los cañeros Sick On The Bus, grupo que emergió a principios de los 90 con gente que venían de los Varukers y con un sonido que se podría calificar, como una vez leí por ahí, como una mezcla de los English Dogs, Motorhead y los Damned. Sus letras y actitud son a priori más desenfadas que otras bandas más “serias”, aunque también cuentan con innumerables canciones donde claramente se mojan, si no, leer la letra por ejemplo de “It’s My Fucking House”, que es de su último trabajo, editado este mismo año, titulado Badly Drawn Penis. Eso sí, cuando buscas info sobre ellos, una cosa que casi siempre aparece es su enemistad y la movida que tuvieron con los Oi Polloi... no digo más. Bueno, el jueves del festival empezó como una pesadilla pero terminó con mucha caña, como tiene que ser. 

- MedalleroOro: Adolescents. Plata: Buzzcocks. Bronce: Charlie Harper y sus Uk Subs. Medalla honorífica: todos los músicos que por cuestiones de salud no pudieron estar en esta edición del Rebellion. Medalla de hojalata: la mafia hotelera de Blackpool. 
- También actuaron: Stranglers, Steve Ignorant, Bow Wow Wow, Au Pairs, Scream, Maid Of Ace…

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