miércoles, 11 de agosto de 2010

2ª Crónica Rebellion Festival (6-8-2010)


Rebellion Festival viernes. Winter Gardens (Blackpool).

A eso de las 11 de la mañana me despertaban los del hotel los muy cabrones para cambiarme de cama. Se me terminó el chollo y pasé a ocupar una diminuta, fea y sucia habitación esta vez en el primer piso. El baño era compartido y por la noche me llevé la “agradable” sorpresa de comprobar que no había agua caliente en la ducha… Pero bueno, eso fue al final de la jornada. Tras almorzar algo me puse rápidamente en camino otra vez para el Winter Gardens. Blackpool es una hortera ciudad costera llena de bingos, mini casinos, discotecas... Una especie de Lloret de Mar, Salou o Benalmádena. Es un lugar que recibe mucho turismo pero inglés, y ya digo que es todo super cutre pues las istalaciones fueron construidas la mayoría en los años 70 u 80. Y Blackpool es Inglaterra, por lo tanto, por mucho verano y mucho agosto que fuera, llovió algo cada día y por la noche hacía un pelín de rasca. Para comer no problem (si no se es muy exigente, claro), pues la ciudad está llena también de baratos fish and chips.

Mi nueva habitación
La ciudad con la Torre de Blackpool al fondo

El viernes comenzaban a funcionar los escenarios Olympia 1 y 2, los cuales estaban en el mismo sitio y eso hacía que cuando acababa de tocar un grupo en cualquiera de los dos escenarios, la siguiente actuación comenzaba en cuestión de segundos. Los horarios en el festival más o menos se cumplían con puntualidad, y si algún grupo se pasaba de tiempo, enseguida salía algún técnico con el cartelito de Last song. Los primeros que vi ese día fueron Baby Boom, la versión semi- acústica de Sonic Boom Six y que para mí son un poco como los Canteca de Macao pero a la inglesa (y ojo que algunos temas me gustan). Versiones pop de los 80 y sus clásicos temas en plan ska y reggae para delicia de toda la chavalada allí presente. Tras ellos, al acústico a ver un rato a alguien de los Red Eyes. Pero había demasiada tranquilidad, por lo que los siguientes que elegí ver fueron los Poundaflesh con su hard core punk hiper- potente.

Escenarios Olympia
Baby Boom
Red Eyes Acoustic
Poundaflesh

Monkish tocaron seguidamente y se montaron un show bastante divertido con disfraces de por medio. Guitar Gangsters me dejaron muy buen sabor de boca. Punk rock con melodía perfectamente ejecutado y eso que el batería, según dijeron, solo llevaba dos ensayos con el grupo. A The Warriors los vi poco tiempo, pero hay que destacar que en el programa del festival recalcaran que no querían público racista, sexista u homófobo. Viendo cómo está el percal en la escena Oi, esta declaración de principios les honra. Tras ellos, garbeo entre los puestos y ver un poco la actuación de los alemanes Radio Dead Ones, que se lo hicieron bien.

Monkish
Guitar Gangsters
The Warriors
Radio Dead Ones

Regularmente me iba dando volteos por los puestos pues cada día había nuevos (la mayoría eran los de merchandasing de las propias bandas). También me iba fuera a tomar el aire, donde siempre había ambiente y donde se ponían algunos costras también. Uno de estos costras se puso a cuatro patas y su perro, que estaba en celo, se puso a intentar montarlo y todo el mundo se partía de la risa (lástima que no sacara ninguna foto). Más detalles del Rebellion. Como ya comprobé en un concierto en Leeds al que fui hace unos meses, los niños de cualquier edad podían entrar al festival acompañados obviamente por mayores. Así, era super curiosísimo ver a familias enteras con sus críos, a los cuales les hacían pequeñas crestas o les pintaban el pelo de colores. Eso sí, siempre les protegían los oídos con cascos o tapones. Otro detalle que celebré mucho cuando lo vi es que había agua fresca gratis permanentemente, cosa que era perfecta para hidratarse y ahorrar pasta, claro que si querías emborracharte como que no… Anarquía y Agua Fría que diría Teodoro ReyDeEspaña.

El poli te ve
Recreativos
Segurata y su bigote
Crío con los cascos puestos
Free water
Glamour punk

Continuemos con las bandas. En los escenarios Olympia tocaron dos bandas de Oi- punk seguidas. East End Badoes, a los cuales no les presté mucha atención, y Crashed Out, con su cantante a lo Bon Scot de ACDC por la gorra que llevaba, y su guitarra con el clásico sombrero turco que siempre luce en directo. Show potente y buena nota para ellos. En el acústico estuve viendo un rato al guitarra de los GBH que iba con una chica que cantaba y tocaba el violín. Tras ellos, me pasé un rato también por The Blame (bonito detalle la bandera al revés...), y después por los Dipsomaniacs. En este último grupo cantaba Steve Smith de los Red Alert y había gente a su vez de los Upstarts. Sonaron bien y prometen, pero el señor Steve llevaba tal borrachera que me vinieron a la memoria sus etílicas apariciones en algunos conciertos y me pregunté qué cómo estaría al día siguiente que tocaba a las 3 de la tarde con su principal banda…

East End Badoes
Crashed Out
Balsall Heathens con Jock de los GBH
The Blame
Dipsomaniacs

Klasse Kriminale tocaron en el escenario grande del Olympia. Quizá por ello se vio la cosa un poco floja en cuanto a público, aunque no les fue mal del todo teniendo en cuenta lo que comentaba antes sobre el tema de que los ingleses, por regla general (que habrá excepciones, of course), apenas oyen grupos que no canten en el idioma del Imperio (aunque por otra parte, el festi estaba plagado de incondicionales italianos). Marco Ballestrino y sus muchachos se lo curraron muy bien y me gustaron mucho. El final fue muy guapo sonando el “If the kids are united” de los Sham 69. Tras ellos, el street punk antisocial y antifa de Stage Bottles. Atención a la camiseta del Kolpez Kolpe de los Kortatu que llevaba el bajista!!! Mensajes contra el fascismo, en solidaridad con la gente de Rusia, colaboración de Attila The Stockbroker y del actual guitarra de los Upstarts, y míticas versiones para terminar como lo fueron el “Work together” de los Oppressed y, sobre todo, el “Solidarity” de los Angelic Upstarts. Tras ellos me dejé caer por la actuación de los Senza Yuma, que se hicieron un show muy potente, y también por el acústico de Arturo Bassick de los Lurkers/ 999 (también cayó foto con él…).

Klasse Kriminale
Stage Bottles
El bajista de SB
Senza Yuma
SY, este chico creo que es de Alacant
Arturo Lurkers Punktry & Western

Mi periplo nuevaolero llegaría con Hazel O’Conner primero y con Department S después. Pues me lo pasé muy bien al ritmo de los sonidos de la New Wave inglesa… Los Broken Bones reventaron el escenario Arena (hace unos años los vi también en este mismo festival pero con otro nombre y no habíamos ni 50 personas), y Attila the Stockbroker hizo lo propio en el escenario acústico, con un show que era una especie de actuación tipo spokenword más algunas canciones. Estuvo muy reivindicativo y cañero como no podía ser menos.

Hazel O'Conner
Department S
Al fondo, los Broken Bones
Attila The Stockbroker

 En el Bizarre Baazar seguían las bizarradas y los conciertos de gente como The Cravats, que el tiempo que los estuve viendo me impactaron mucho. Chelsea estuvieron infinitamente mejor que hace unos años en Barcelona, y los Rezillos inaudibles debido al inepto que llevaban como técnico de sonido. Todos los escenarios sonaban muy mal, por lo que la pericia del técnico de la mesa era fundamental para que un grupo sonara mejor y otros peor. El técnico (o técnica, no sé), de los Rezillos decidió subir a tope el sonido de la banda y la pésima acústica del local hizo el resto. La cagó de lleno. Yo suelo llevar tapones casi siempre y solo diré que tras la foto de rigor me fui a buscar un sitio para escapar del estruendo en que se había convertido su actuación.

Bizarre Festival
The Cravats
Chelsea
Rezillos

Y tras ellos, llegaba el plato fuerte de la noche y del festival para mí. Quien haya seguido un poco el blog ya se habrá dado cuenta que los Stiff Little Fingers son mi grupo fetiche. El concierto de esa noche en el Rebellion Festival fue increíble. Lleno hasta los topes, si se me permite la comparación y aunque quede un poco macabro decirlo tal cual, hubo un momento que estaba tan apretujado que me acordé de lo que tristemente sucedió hace unas semanas en el Love Parade alemán. La expectación fue tremenda y todo el mundo se quería poner por las primeras filas. No exagero, acabé con morados en los brazos de las veces que fui aplastado contra la valla. Stiff Little Fingers no defraudaron. Para que os hagáis una idea, menos un tema del último disco (“Strummerville”), todos los demás fueron de sus tres primeros Lp’s. Así pues, es normal entender que la gente se volviera loca. Pogo todo el rato, cánticos y peña constantemente flotando por arriba de las cabezas y cayendo en la zona de las vallas donde eran “rescatad@s” por los seguratas. Yo no paré de bailar y al final mi camiseta estaba tan empapada en sudor que parecía que me había metido en una piscina con ella. Solo una pega con el público: no se puede bailar el pogo con la de “Silver lining” por ejemplo, como si fuera el “Never again” de los Discharge. Un poco de sentido del ritmo, joder!!

Jake Burns SLF
Ali McMordie SLF
Seguretas llevándose a un punkie recien aterrizado
Otra chica siendo recogida
Público SLF

Tras SLF me fui a ver a los Vibrators. No sé si fue por el cansancio acumulado o por el mal sonido que hubo, pero no me gustaron nada. La verdad, me da pena por el Knox, pero lo vi bastante cascado y un pelín “acabado”. Me defraudaron bastante y al acabar la actuación decidí volverme al hotel, donde me encontré con la “sorpresa” ya comentada al principio de que me tuve que duchar con agua fría… En definitiva, otra jornada maratoniana y ahora me tocaba descansar ya que me quedaba un nuevo asalto al día siguiente. Continuará…

martes, 10 de agosto de 2010

1ª Crónica Rebellion Festival (5-8-2010)


Rebellion Festival jueves. Winter Gardens (Blackpool).

Este año el Rebellion Festival me quedaba muy cerquita, por lo que no me lo pensé dos veces y a primera hora de la mañana del jueves, pillé el autobús que me llevó a Blackpool previa escala en Preston. Al principio del viaje solo éramos dos los que íbamos al festival, pero tras hacer el trasbordo de autocar en Preston los pelos de colores, crestas, calvas, etc en el bus ya eran mayoría. Tras llegar a la ciudad y bajarse toda la peña, pude comprobar asombrado como un punkie de cresta verde y parche de Amebix en la espalda se sacó un andador de esos de tres ruedas, como los que utilizan las personas mayores, con el que se ayudaba al caminar. No se veía muy pureta pero sí muy castigado. Aun así, irreductible!


Pues bueno, una vez en Blackpool me encaminé hacia el hotel donde había reservado habitación y durante el trayecto ya pude ver como los punks y los pelaos tenían tomados casi todos los pubs de la ciudad. Llegué al hotel y ahí viví una situación surrealista. Resulta que no daba con la recepción y al ponerme a buscarla, me topé con lo que era (en pasado), el restaurante- bar, el cual lo habían reconvertido en una habitación de 8 o 9 camas (con la barra y algunas mesas viéndose a un lado). El hotel estaba lleno de punkies y estaba claro que los dueños querían hacer el agosto con el festival y habilitaban cualquier sitio como habitación. Tras un rato de malentendidos, un maltés me llevó a un hotel diferente al reservado por mí. Yo ya estaba acojonado pensando que en dónde me meterían, pero era tal el caos y la improvisación, que acabé paradójicamente en la mejor suite del hotel, eso sí, con la condición de que al día siguiente me cambiarían. Así, de haber reservado una habitación individual con baño compartido, pasé a ocupar una doble, con baño propio, sofá, tele y nevera. Empezábamos bien, aunque al día siguiente cambiaría muchísimo la cosa…


Dejada de trastos, ducha caliente, pequeña siesta y para el festi. Al llegar al Winter Gardens me topé con un ambiente impresionante. Había mogollón de punks y un concierto callejero de una banda que hacían ska- punk en frente mismo del lugar. Cola de rigor para entrar, pulserita y programa del festival con unas útiles páginas centrales en las que te podías apuntar tus actuaciones favoritas, con horarios y sitios, para así organizarte mejor.


Una vez por dentro me di unas cuantas vueltas por entre el mogollón de puestos de música y ropa para familiarizarme un poco con el local. Todos los escenarios estaban en el mismo sitio y en poco tiempo te plantabas en cualquiera de ellos. Además, pubs, restaurantes, áreas recreativas y un largo etcétera para que no te faltara de nada dentro (aunque lo mejor era salir de vez en cuando a tomar el aire).


Viendo el cartel de este año se observaba claramente la apertura de miras de los organizadores con respecto a otras ediciones anteriores. Siempre hay un poco de todo, pero creo que nunca antes había habido tantas bandas de psychobilly, ska o hard core americano. Faltaban este año muchos grupos clásicos (Adicts, Exploited, Damned, Antinowhere League, Sham 69, etc), pero en definitiva, había para todos los gustos y donde elegir de sobras. A destacar que poco a poco también se van abriendo a bandas que no cantan en inglés (cosa a la que son muy reacios los ingleses, pues no comprenden que haya gente que oiga música sin entender las letras). Las italianas eran mayoría y también había alguna que otra alemana. Vamos ahora con los grupos que vi ese primer día del Rebellion Festival, teniendo en cuenta que, evidentemente, yo seguí mi propio criterio de gustos (aunque da tiempo de ver un poco de todo y experimentar con grupos o estilos que no escuches mucho).


A los primeros que vi fueron a los 3CR. Punk cañero desde Manchester, con temas cortos y rápidos en su mayoría. El cantante, como se puede apreciar en la fotografía, era un punk veterano con una buena barriga cervecera. Tras ellos, me pasé por primera vez por el escenario acústico, un lugar idóneo para descansar y retomar fuerzas, donde en ese momento se encontraba en el tramo final de su actuación una chica llamada Perkie. Después de ella le tocó el turno al contestatario Andy T. Tras un rato viéndole (el tema del idioma sí que resulta bastante hándicap para disfrutar 100% de cantautores y del formato acústico en general), me dirigí a ver a un grupo llamado Charred Hearts, los cuales, aunque no lo hicieron mal del todo, no me acabaron enganchando.

3CR
Perkie
Andy T
Charred Hearts

Aparte de música, había otras movidas más artísticas como una galería de arte punk o un certamen literario que creo que se suspendió un día y del que no llegué a ver nada. En la galería vendían desde fotografías hasta dibujos, muñecos y otras historias similares. En el mayor escenario del festival, el Empress, estuve viendo a Pete Betham & The Dinningladies. Me gustaron y eso que hacían básicamente pop con pinceladas new wave o punk del 77. Entre medio, vi unos pocos minutos a Pink Herse, pero no me gustaron mucho estas chicas…

Galería de arte Punk
Escenario Empress
Pete Betham
and The Dinningladies
Pink Herse

Seguían las actuaciones y lo que ocurre siempre en este tipo de festivales. A unos los ves y a otros te los pierdes, ya que hay que ir eligiendo siempre qué bandas ver, cuáles no ver y qué otras ver solo un ratito… Aunque tuve pequeñas dosis, por lo general pasé bastante de ska, reggae y folk. Así pues, a los Drunken Balordi (folk punk, los ponían como un cruce entre los Clash y Gogol Bordello), los vi el tiempo justo de sacarles una foto porque me decanté finalmente por unos chavales jóvenes llamados The Dead Class. La verdad que este trío se lo hicieron francamente bien, sonando muy frescos y contando con un personaje curioso que empezó disfrazado como de preso de Guantánamo, y que acabó en pelota picada…

Drunken Balordi
The Dead Class
Performance con The Dead Class
Audiencia con The Dead Class

Pero mi Rebellion Festival empezó realmente con el concierto de los Restarts. Qué brutalidad! Fue en el escenario grande y se petó casi entero, cosa que me sorprendió mucho por ser Restarts un grupo anarco- punk. Desde el primer acorde se originó un pogo brutal que no cesaría ya hasta el final de la actuación. Con ellos empezó también el subirse por entre las cabezas del público para terminar estrellándose en las vallas o contra los seguratas, los cuales por cierto, siempre se comportaron bastante bien y tal como cogían al personal, los devolvían por un lado del escenario otra vez al pogo. Pues eso, con los Restarts y su punk-core a saco me estrené en el pogo.

The Restarts
The Restarts
Restarts pogo!

Tras The Restarts descansé un rato viendo al cantante de los Broken Bones en el formato acústico, Drug Fucker Wakey Duo, y después me fui a ver a Blitzkrieg, los cuales no me gustaron pues sonaban demasiado jevis para mi gusto (uno de los guitarras era una mujer). También me pasé un rato por el Bizarre Bizaar, otro escenario que hacía honor a su nombre y en el que podías ver tanto a grupos (casi todos góticos o rollo experimental), como performances, teatro o stripteases… Picture Frame Seduction se me hicieron al principio algo anodinos (punk cañero escuela GBH, Varukers, etc), pero conforme avanzaba su actuación me fueron gustando mucho. Hablando de Varukers… Vi entre los puestos de música a Rat- Varukers/ Discharge y mientras le observaba me partía la caja recordando lo que explicaron de él y su grupo los Post Mortem en la entrevista que de ellos publiqué en el blog hace unos meses. El caso es que parecía limpio y aseado, por lo que fue con él finalmente con quien me estrené haciéndome fotos con celebrities…

Drug Fucker Wakey Duo
Blitzkrieg
Bizarre Bazaar escenario
Picture Frame Seduction

A los Menace les tenía muchas ganas y no me defraudaron en absoluto. Tenía dudas sobre qué cantante nuevo llevarían pero no hubo tal, sino que se repartieron las voces entre el guitarra, el bajista y el batería. Cojonudo el concierto que dieron (uno de los que más me gustó del festival), y cojonudos fueron también el pogo y el desparrame que hubo. Cayeron todos sus clásicos y con el de “GLC” el bajista se puso un pasamontañas a la par que tiraba algunos más por entre el público. Geniales! Splodgenessabounds también cumplieron pese al pedal que llevaba su cantante Max Splodge, que por cierto, hizo más que triplete en el festival, ya que actuó con su banda, él solo en acústico, participaba en el certamen literario y organizaba cada día un bingo- punk. Tal fue su estado durante la actuación que se pegó una ostia cuando iba a bajar del escenario.

Menace
GLC
Público Menace
Max Splodge
La ostia que se dio al final
Boleto de bingo- punk

A los Lurkers también les tenía muchas ganas y también se lo curraron mucho… A ritmo de “Freekshow” comenzaron y con él también el pogo. Dos de las tres únicas peleas que yo vi en el festival (que no sé si hubieron más…), se dieron en este concierto de los Lurkers. La primera bronca fue entre dos punks puretas que se picaron bailando y acabaron a tortas antes de ser separados, y la otra fue con un “pasao” que no paraba de caerse encima de la gente (al final se lo llevaron los de seguridad y creo que le hicieron un favor, pues agobiaba tanto que la mitad del público le quería pegar, por cierto, el individuo se parecía a Frank Zappa pero en jovencito). El tramo final de la actuación de los Lurkers me la perdí por un detalle que, los días restantes, lo tuve muy en cuenta. Resulta que la organización se miraba mucho el tema de los aforos. Cada vez que entrabas o salías, el de seguridad iba pulsando el aparatito ese que llevan para contar a la gente que entra o sale. Pues bien, salí a mear un momento porque no me aguantaba, y cuando volví habían cerrado de repente (todo fue en cuestión de 2 o 3 minutos) el acceso y una larga cola se había formado con gente esperando a entrar. Me cagué en todo y acabé desistiendo pues solo pasaban a cuentagotas, ya que hasta que no salía alguien no entraba otro y así todo el rato… No me volvería a ocurrir.

The Lurkers
¡Freekshow!
Público

Y punto y final para mí ese primer día del festival. Quedaba mucho por delante y ya andaba petado, así que me fui a dormir disfrutando por una noche de mi habitación con cama grande, sofá y ducha. Continuará...