Segundo concierto del año y vaya concierto! Marky Ramone sigue explotando su paso por los Ramones (estuvo en dos etapas diferentes un total de 14 años y participó en 12 discos), y aunque va por gustos, nadie duda de que es la parte de la franquicia que mejor se curra el repertorio de los neoyorquinos en directo. Va también al gusto de cada uno/a/ la credibilidad que tenga o no su proyecto. Yo me lo pasé pipa y es que al menos en concierto parten la pana, no como otras “franquicias”, como por ejemplo, la de los Misfits, que según quien la explote deja mucho que desear. Precisamente, la primera vez que vi al Marky Ramone tocándose los temas de los Ramones con otra gente, fue con los Misfits de Jerry Only más Dez Cadena en 2004 y, aunque me lo pasé bien, el resultado en general de aquel experimento fue un poco chungo, la verdad, en parte, porque tampoco el directo nunca fue el punto fuerte de los Misfits, para qué nos vamos a engañar. La segunda ocasión en que vi al Marky Ramone estirando el chicle ramonero fue en 2006 con los The Queers como banda de apoyo y el resultado de todo estuvo mucho mejor. Actualmente, los músicos de apoyo de Marky Ramone desde hace ya algunos años son curiosamente dos argentinos (ex-Expulsados, una banda por cierto de sonido súper ramonero), más nuestro querido Pela a la voz (La Excavadora, Obligaciones, etc, etc). Las bandas tributo suelen copiar looks y ademanes de los originales, cosa que no es el caso aquí. Sí, les dan un aire, claro (sobre todo el guitarra y el bajo), pero al menos Pela se mueve y canta con personalidad propia, no intenta ser un calco del Joey. Espero por eso que el Marky les pague como es debido!!
De camino a la sala, me topé con una larga cola de gente a las puertas de la tienda de discos (y sello) Rough Trade. Muchos/as tenían pintas de punk, por lo que hubo un momento que dudé si ese era mi concierto o no, o que si para variar, había dos bolos punk el mismo día en Liverpool. Pregunté y para mi sorpresa, descubrí que el evento se trataba de un Q/A (Questions and Answers) de ni más ni menos que los grandiosos The Damned. Se ve que presentaban su último trabajo de versiones y tras el turno de las preguntas, creo que se iban a hacer alguna que otra canción en acústico. No sé a cuánto cobraban la entrada, pero no es la primera vez que por estos lares veo cosas similares. Al principio me chocó mucho ver que por una presentación de un libro o de un disco, cobraran a la audiencia por entrar por mucho que se tocaran algo en unplugged (yo esto al menos nunca lo he visto en el estado), pero parece ser que así es cómo funcionan estas movidas en Inglaterra. En fin, tras tomarme algo en un pub irlandés contiguo a la sala y ver cómo el Liverpool perdía el partido en el último minuto del descuento a manos del Bournemouth de Iraola, me fui al Arts Club, una sala que era la primera vez que la iba a pisar.
Muy buena entrada, creo que fuimos unas 600-700 personas más o menos, excelente para ser Liverpool. He de decir que hubo un grupo telonero pero que eran malísimos (con perdón). Intenté indagar en quiénes eran, pero ni a los que pregunté en la sala lo sabían y ni en las redes lo he podido averiguar (no eran punks y no os perdéis nada, tranquilos/as). Yendo ya con el Marky Ramone y los Ramones, hay unas fotos muy famosas por la red de una actuación de los neoyorquinos en el mítico y ya desaparecido club Eric de Liverpool que datan del año 77 (ésta por ejemplo). Pues bien, doy fe de que alguno de los que estuvo como público esa noche, bien pudo haber estado presente en ese concierto del año 1977, porque algunos parecían súper puretas. Pero hablamos de los inmortales himnos de los Ramones, por lo que además de veteranía, hubo también mucha juventud presente. Tras unos minutos musicales de la mano de Johnny Thunders (de hecho, se pudo escuchar el “Chinese Rocks” en su versión original), Marky Ramone Blitzkrieg saltaron al escenario y se pusieron inmediatamente manos a la obra. “Do You Wanna Dance” dio el pistoletazo de salida a la par que el pogo y el desenfreno por las primeras filas apareció. He estado ojeando videos de sus otros bolos por Inglaterra, y de verdad os digo que creo que en este de Liverpool es donde hubo un mayor desfase y fiesta. Y es que tanto los viejos/as como los más jóvenes sudamos la gota gorda al ritmo de las fantásticas versiones de los Ramones. Los de la seguridad me imagino que no estarían acostumbrados a encontrarse con este tipo de ambiente tan “movido”, porque fueron la única nota negativa del evento. Estuvieron muy nerviosos todo el rato, con algunos amagos de trincar a alguien y expulsarlo… Cuando sonó la de “Chinese Rocks”, Pela se fue abajo a cantar con un chaval y el de la seguridad hubo un momento que quiso separarlo de él de muy malos modos (un video con parte del momento se puede ver en el Facebook oficial del Marky Ramone). Exceptuando esto, todo bien. Como no podía ser de otra manera, el repertorio de la noche fue una especie de un "Grandes éxitos" de los Ramones, así que ya os podéis imaginar que fue una pasada (únicamente eché en falta la de “Pet Semetary”). En el tramo final del show cayeron dos versiones más, el “R.A.M.O.N.E.S.” de los Motorhead, y la de “What A Wondeful World”, en la que Marky colaboró en su día cuando la grabó Joey Ramone. No hubo por eso ningún tipo de comentario o recuerdo hacia sus ex-colegas de grupo fallecidos, ya que como era de esperar, todas las canciones las empalmaron y tampoco el Marky tenía micro (solo se dedicó a aporrear la batería). Si en la actuación de 1977 los Ramones entonces comenzaron con la de “Blizkrieg Bop”, en este bolo del Marky Ramone ese precisamente fue el tema con el que terminaron. Acto seguido, por los altavoces sonó el “My Way” cantado por Sid Vicious y un servidor puso rumbo a casa.
| "Chinese Rocks" |
PD: No, como era de esperar, no hubo ni un Fuck Trump, ni un Fuck ICE, y ni mucho menos un Rojava Libre… Al no haber tampoco ninguna bandera Palestina en la sala, no pasó nada que molestara particularmente al Marky Ramone que, repito, no tenía micro y que por no hacer, no hacía ni coros. De rajar sobre Los Fastidios por el asunto palestino a terminar pagando para ver al Marky Ramone, gran contradicción, lo reconozco. No sé si tendrá algo que ver en ello, pero Marky Ramone acusó en sus memorias al Johnny Ramone de ser racista y antisemita (Tommy y Joey parece ser que tenían raíces judías). Aunque es anti-Republicano declarado, está claro que no iba a tomar partido en nada pese a estar su país al borde de una guerra civil. Con tan solo meter en el setlist la de “Bonzo Goes To Bitburg” retitulándola “POTUS o MAGA Goes to Bitburg”, ya hubiera bastado, pero nada de nada y tampoco a los/as que fuimos nos importó esta vez, para qué negarlo.

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