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martes, 18 de diciembre de 2018

Crónica Rejects-Upstarts (15-12-2018)


Cockney Rejects- Angelic Upstarts. O2 Academy Islington (Londres). £ 23 

Siempre había querido ir a ver a los Cockney Rejects a Londres y este concierto era la oportunidad perfecta para mí pues, aparte de que libraba en el curro, los teloneros eran nada más ni nada menos que mis amados Angelic Upstarts. En realidad soy más fan de ellos que de los Rejects, pero está claro que los Cockney Rejects estarían también sin duda dentro de mi Top 10 de bandas punk favoritas. Eso sí, al César lo que es del César. He de reconocer que, en general, los Rejects cuentan con más tirón que los Upstarts y más esa noche que jugaban en casa. Prácticamente se llenó la sala, por lo que calculo que habríamos unas 650 o 700 almas, lo que no está nada mal teniendo en cuenta que había llovido a mares casi todo el puto día y que el West Ham jugaba antes en la otra punta de Londres (terminó una hora o dos antes del bolo y ganaron 0-2). 


Llegué a la sala cuando los Upstarts ya habían empezado y se estaban tocando el “Solidarity”. Me sorprendió no ver mucho “movimiento” por las primeras filas pero, según me decían, así era Londres. Los Angelic Upstarts estuvieron mucho mejor que hace unas semanas en Bilston, pero les falló un poco el ambiente. Mensi se dejó de hacer bromas esta vez y se dedicó a cantar como él sabe. El único comentario gracioso que hizo fue cuando comentó que el bajista era del Chelsea (OMG). Mensi es del Sunderland y Newtown, el guitarra, es del Newcastle, por lo que había mucha más variedad que en la formación de los Rejects… Volviendo a la actuación en sí, según los temas que caían había más pogo o menos, pero aun esto, la respuesta del público me pareció un tanto fría. Terminaron con la grandiosa “Liddle Towers” y eché mucho en falta por ejemplo la de “Red Flag”, pues durante un rato un gilipollas se plantó en frente del escenario para dar por saco al grupo y a los que bailaban. El mongolito ponía todo el rato cara de cabreado porque, según le dijo a un conocido, era “anticomunista” y le ofendía que los Upstarts estuvieran tocando. Aparte del engendro éste, todo normal, con punks, negros e indios entre la audiencia y con muchos pelaos y futboleros también. 


Los Cockney Rejects se demoraron bastante en salir por culpa de un problema con un ampli. Cuando todo se solucionó, salieron en tromba con la de “War On The Terraces”, que fue con la que comenzaron. Estaba claro que los Rejects iban a obtener mejor recepción que los Upstarts, por lo que desde los primeros acordes el pogo y la locura se apoderó rápidamente de las primeras filas. El repertorio estuvo a la altura, nada de jeviatadas y sí una buena selección de sus clásicos de toda la vida junto a otros más actuales de su más que decente último trabajo. El desenfreno que se vivía en el pit provocó algún que otro roce y hubo un conato de pelea en la que hubo un chaval del estado involucrado. Y es que hay que decir que esa noche hubo bastante gente procedente del estado, tanto exiliad@s como los que vinieron para la ocasión, viendo el bolo. Aparte del detalle éste de la bronca, todo fue bien y más o menos tod@s disfrutam@s. Yo aún sigo diciendo que el sonido de directo de los Rejects es un poco chungo, pero bueno, el ambientazo de la sala hizo que me lo pasara bien con ellos. Mención especial para un tío que estuvo casi todo el rato pogueando con un brazo en cabestrillo. Para él el premio porque fue una pasada verlo ahí metido en el mogollón todo el rato medio manco. 



Uno de los momentos más memorables de la noche fue cuando los hermanos Geggus sacaron a su anciana madre al escenario. Era además su cumpleaños y la buena señora no se quiso perder la actuación de sus hijos. Entre tema y tema Jeff Turner y el público corearon diferentes canciones de índole futbolera y me imagino que relacionadas con el equipo de su alma: el West Ham. Era la octava vez que veía en acción a los Cockney Rejects y de las ocho, 4 han sido en Inglaterra. Pues bien, esa noche fue la primera vez que les vi tocar la versión punk del himno del West Ham en Uk. Obviamente no toda la audiencia eran “Hammers”, pero está claro que ahí podían hacerla, mientras que en otras ciudades inglesas, si la hacen, mal rollo… En definitiva, al fin he podido ver a los Rejects en Londres y en su salsa, ahora voy a intentar hacer lo mismo con los SLF pero en Belfast o Edimburgo, que es donde de verdad lo petan. Os pongo la foto de la primera parte del que fue su set-list, el resto de canciones os las escribo tal cual (espero no equivocarme): “Fighting in the Streets”, “Flares 'n' Slippers”, “East End”, “The Rocker”, “Join the Rejects”, “On the Streets Again”, “The Greatest Cockney Rip Off”, “Bad Man”, “Police Car”, “I'm Forever Blowing Bubbles” y “Oi! Oi! Oi!”. 

martes, 11 de diciembre de 2018

The Business biografía (3ª parte): Mierda de ciudad



Much@s conocimos a los Business a través del “Mierda de ciudad”, la mítica versión que hicieron los Kortatu del “Drinking And Driving” de los londinenes. Sin lugar a dudas, es un caso de esos en los que la versión supera con creces a la original, pues ya se sabe que hasta las orquestas de las fiestas de los pueblos se la tocan. En 1999 los Taquicardia sacaron un potente trabajo llamado Espíritu de la calle - Tributo a The Business (Action Records) en el que el grupo de Guadalajara adaptaba al castellano 12 clásicos de los Business. Este CD aún es fácil conseguirlo hoy en día (Liquidator Music). Gracias al comentario que me ha dejado Ramón, os puedo poner otra versión de los Business que grabaron los bilbaínos Suspenders en su primera maqueta. El tema adaptado era el de "Real Enemy" y ellos lo rebautizaron como "Pero están aquí".  Otra curiosa versión/adaptación que me han dejado en los comentarios (gracias) es la que los barakaldeses Distorsión hacían del "Never Say Never" titulada "Miento", perteneciente al disco Esto es para kitar el stress. No he podido encontrar más versiones editadas de los Business por bandas del estado, aunque es más que probable que se me hayan pasado algunas. Por lo demás, el grupo barcelonés de punk Oi Suburban Rebels, salta a la vista que toma su nombre del clásico de los Business






Cambiando de tercio, no recuerdo ahora mismo cuándo los Business actuaron por primera vez en el estado, pero calculo que sería ya a partir de la segunda mitad de los 90. Para terminar con su biografía, voy a recordar ahora el que fue su primer y “accidentado” concierto en Barcelona en 1999. No sé por qué motivo, pero los Business parece ser que han arrastrado bastante controversia a lo largo de su carrera, más incluso que otras bandas de su época. Casi todos los grupos de Oi ingleses de los 80 arrastraron y/o arrastran a chusma en sus conciertos. Pero, tras lo visto y leído, creo que los Business han tenido más problemas con los nazis que otras bandas coetáneas. Los comentarios de Tezz Roberts en la segunda parte de la biografía son de por sí inverosímiles. Sin duda alguna les han marcado todas las fotos que corren por la red de sus diferentes giras por los USA y Europa (Holanda, Francia…), en las que se puede observar a numerosos boneheads nazis entre la audiencia o, directamente, fotografiándose con Micky Fitz



Sorprendentes (aunque exagerados) comentarios como el que aparece en el libro Rebellion Festival Annual 1996-2016 (reseñado aquí) y que reproduzco otra vez ahora: …la tensión que hubo también con los Business en su primera aparición en el festival en 1998, ya que por aquellos tiempos siempre había un “elemento de riesgo con ellos" (sic), y de hecho, alguien llegó a llamar a la policía diciendo que hordas de militantes de Combat 18 iban de camino a Morecambe… me hacen, una vez más, pensar si las bandas no pudieron, no supieron o no quisieron, hacer algo más para evitar que los putos nazis les siguiesen. Aunque ya sé que no es tarea fácil, pues nazis se han dejado ver incluso en conciertos de ska, ya digo que si les llamamos boneheads es por algo. Pero en las letras de los Business no hay para nada racismo sino todo lo contrario, está claro, no en vano Micky Fitz tuvo una relación con una chica negra y su hijo, fruto de dicha relación, es actualmente DJ. Aunque por otra parte, me hubiera gustado que Micky Fitz hubiera actuado como Jeff Turner de los Cockney Rejects en el minuto 2:05 de este video (aquí), en lugar de no enterarse de nada como ocurre a partir de los 0:44 segundos de este otro video (aquí). La diferencia salta a la vista! En fin, vamos con la crónica de ultratumba. 


The Business- Suburban Rebels (10-11-1999). Sala Kgb (Barcelona). 

Fui con un variopinto grupo de gente en el que había punkies, red skins… e incluso un maquinero. No me preguntéis qué hacía ahí porque no era de mi círculo de amistades y tampoco lo llegué a tratar. Vino en mi coche, pero apenas hablé con él, entre otras cosas, porque se tiró casi todo el camino, tanto de ida como de vuelta, hablando con el móvil y organizando sus trapicheos. Esto me chocó mucho pues yo por aquella época aún no tenía teléfono móvil. Pero atención, porque la figura de este chico fue sumamente importante como veremos… 

Al llegar a la sala, me sorprendió mucho ver el exhaustivo cacheo al que todo el mundo que entraba se tenía que someter. Parece ser que existía la amenaza de que los nazis aparecieran e intentaran reventar el concierto. Yo me enteré de todo ello la misma noche del bolo, pero según me contaron, incluso había aparecido algo en la prensa (pudiera ser que fuera en el El Triangle, no estoy seguro). Pero nada de momento hacía presagiar ningún incidente. Semanas después del evento, hablando con uno de los organizadores, me explicó que a una de las primeras personas que entró a la sala se le requisó no recuerdo bien si una navaja o un puño americano. Así estaba el patio. Además, me comentó que le dijeron a los Business que no leyeran ningún papel que les dieran desde el público (los Brigadas intentaron pasarle una nota al Micky Fitz, a saber lo que ponía...). 

Los Suburban Rebels actuaron aparentemente con normalidad, lo que significa que yo al menos no noté nada raro. Recuerdo además que lanzaron sus típicos cánticos futboleros en favor del Barça. Pero no, como explica el mismo Raül (batería de Suburban Rebels entre otros muchos grupos), “desde el escenario empezamos a ver movida entre el publico... Con Business la cosa fue a más y se formó una línea invisible que dividía la sala entre antifas y fascistas. Golpes, codazos, cánticos y aunque Micky intentó rebajar la tensión con varias charlas entre tema y tema, al final en la calle hubo enfrentamientos... Nunca más ha vuelto a pasar una cosa así en Barcelona”. 

Los Business salieron arrolladores y recuerdo que el primer tema que cayó fue precisamente el “Suburban Rebels”. Efectivamente, tan pronto como el pogo apareció, empezaron los “roces” y recuerdo que hubo hasta un par de conatos de peleas. Hacía ya rato que un grupo sospechoso de unos 10 o 15 tíos se posicionaron a un lado del escenario. Yo por entonces tenía 25 años y cuando los vi, me parecieron la mayoría bastante veteranos y moles (treinta largo o ya en los cuarenta).

Las noticias tardaron poco en correr por el Kgb, dichos neardentales eran en realidad miembros de los Brigadas Blanquiazules. Lo más curioso fue que precisamente el maquinero que se vino con nosotros reconoció a uno de ellos nada más entrar, porque parece ser que trabajaba de segureta en una discoteca. A medida que los Business iban tocando, la división entre nazis y antifas se hizo más y más visible dentro de la sala, pues a la que había contacto se liaba. Uno de los bicharracos que estaba en frente del escenario incluso llegó a gritarles a sus “camaradas” que seguían a un lado del mismo que se unieran a ellos porque, según él, “el concierto era suyo”. 

Lo inevitable ocurrió ya fuera de la sala tras acabar la actuación. Unos pocos se juntaron para enfrentarse a los nazis. Hubo un intercambio de insultos a la par que se empezaba a bajar hacia donde estaban, pero el primer punkie que llegó fue noqueado por uno de los perchas. Eso nos contuvo y nos hizo retroceder un poco, momento que fue cuando comenzó el intercambio de botellazos. El problema era que los Brigadas estaban a la altura de unos containers de basura y de vidrio, por lo que tenían a mano munición de sobra. Aparte de esto, yo personalmente vi a varios de ellos portando armas y un cabrón hasta se sacó unos nunchacus. Nosotros no teníamos nada a mano, únicamente recuerdo ver a un chaval que les lanzó un par de latas de cerveza que estaban en un cubo con hielo y que pertenecían a los típicos lateros que, nada más ver la bronca, se largaron por patas abandonando su mercancía. 

Sin munición y, ahora hablo por mí, sin experiencia y sin verlo nada claro, no nos quedó otra que ir reculando mientras nos llovía de todo. Tras apenas 5 o 10 minutos desde que empezara el follón, un furgón de la Guardia Urbana apareció. Vinieron a saco a por nosotros para variar, pero al final, tras discutir con ellos y explicarles de qué iba la vaina, nos dejaron ir sin más. Ahí acabó el asunto para mí, desconozco si hubo otros encontronazos o si la intervención de la Urbana hizo que todo el mundo se dispersara… 

- The Business Biografía 1ª parte
- The Business Biografía 2ª parte

lunes, 3 de diciembre de 2018

Crónica Cock Sparrer en Badalona (1-12-2018)




Cock Sparrer - La Inquisición - The Upset. Sala Estraperlo (Badalona). 25 €

¡¡Gracias, gracias, gracias y mil veces gracias a los chicos de HFMN!! No se me ocurre otra manera de empezar esta crónica que agradeciendo este magnífico e increíble regalo que nos han hecho a los seguidores del punk y del Oi. El Estraperlo celebraba su X Aniversario trayendo a esta mítica banda a esta sala de pequeña capacidad en donde pudimos ver a estas leyendas a un metro de distancia. 

Debo reconocer que estuve nervioso durante todo el día, he ido a muchos conciertos pero nunca a una “Private Party” como iba a ser esta vez. Cuando me enteré del evento, al cual no se le dio publicidad para que la sala no registrara un lleno absoluto y agobiante, aluciné supongo como todo el mundo. ¿Los Cock Sparrer al Estraperlo? Ufff qué salvajada!! Era una cita que no podía perderme, me enteré un poco tarde, cuando sólo faltaban 15 días para la fecha, pero por fortuna pude finalmente conseguir una de las preciadas entradas.


Entré cuando La Inquisición llevaban 4 o 5 canciones y la sala tenía ya un aspecto bastante imponente (lo que sería la gente que corresponde al cabeza de cartel, esta vez ya estaba para los teloneros). En el Barna`n´Roll no los pude ver ya que tocaban de los primeros y muy pronto, por lo que esta vez me pude resarcir viéndolos aquí. Sólo decir que la banda se lo curró marcándose un buen concierto arropado por casi la totalidad de la sala que coreaba sus canciones y donde se notaba una gran complicidad. Es un grupo que va cogiendo cada vez más nombre con un directo potente que une tanto potencia como melodía, una combinación que a mí personalmente es lo que más me gusta dentro del estilo Oi. 


Tras el cambio de escenario, con la gente ya con muchos nervios, aparecieron los londinenses con la mítica música introductoria que utilizan siempre en sus conciertos y después, su insuperable “Riot Squad” para empezar. Allí ya volaron por los aires 4 o 5 vasos de cerveza mientras sonaban esos primeros acordes. No hace falta esconderlo porque es una evidencia, que se trata de una banda veterana con todos sus componentes rebasando los sesenta años, pero pese a todo no son un grupo que se quede ahí estático en el escenario sin apenas moverse. Algunos se mueven más que otros pero para la edad que tienen, se lo curran y sólo realizan una mini paradita al final que también tiene su mérito. Quizás al que vi un poco más cascadete fue al Steve Burgess, el bajo, pero pese a ello hizo bien su misión y cumplió con su cometido. Una de las veces subió un espontáneo que justamente pasó por su lado para tirarse al escenario y al hacerlo, le dio un toque casi provocando la caída al suelo, se desestabilizó un poco pero continuó sin problemas. También hay que decir que de los cinco componentes, el bueno de Steve Burgess es claramente el que está menos fornido. 



Respecto al set-list, básicamente dentro de lo esperado, los clásicos más populares, es decir, prácticamente la totalidad del Shock Troops (9 de 10) que suelen más o menos tocar siempre, más dos del nuevo trabajo Forever, y las otras diez una recopilación de las mejores canciones que tienen entre el primer y más exitoso álbum y el último, destacando entre ellas “Tough Guys”, “A.U.” o “Suicide Girls”, entre otras. El público estuvo entregado desde el primer segundo, coreando todas las canciones y todas las melodías de guitarra que son potencialmente coreables. En las primeras filas el pogo fue constante durante todo el concierto pero en ningún momento violento. Un par de veces hubo algún enganchón pero del mismo individuo con otras dos personas del público, pero todo por motivos etílicos, claramente se vio que ahí no había ningún otro problema que no fuera ya el efecto del alcohol, el cual ya empezaba a hacer mella. Subidas al escenario hubo algunas, pero nada exagerado que llegara a molestar a los músicos, eso sí, una chica repitió varias veces y en una de ellas perdió uno de sus zapatos Martens granate, que muy amablemente se lo guardaron para cuando estuviera ya de vuelta a su sitio.


Respecto al lleno, claro que la sala estaba a tope, pero no hubo ningún overbooking excesivo que convirtiera aquello en agobiante. Debo reconocer que hace unos años, cuando Vómito regresó a los escenarios y vinieron al Estraperlo, aquello sí que se puso hasta la bandera y no había manera de moverse ni para ir a la barra ni al wc, quedándose varias personas fuera sin poder entrar. Esta vez fue diferente, muy lleno pero sin sobreaforo. Colin McFaull, el cantante, estuvo muy atento con el público y a cualquiera que lo veía cantar más de la cuenta le acercaba el micro. Si alguien le ofrecía la mano, él se la chocaba amablemente y en todo momento se mostró muy maravillado con Catalonia y su gente. Hubo un momento en que preguntó cuánta gente los había visto anteriormente y cuántos de los asistentes habían estado en su visita a Durango en 2010, quizás guardan un buen recuerdo y por eso lo mencionaron a modo de anécdota. 


La otra anécdota de la banda fue cuando Mick Beaufoy, uno de los guitarras, se tiró al público justo al acabar el concierto, siendo llevado en volandas unos segundos hasta volver de nuevo al escenario. Sinceramente no me lo esperaba de él, pues vi más marchoso a Daryl Smith, el otro guitarra y también componente del grupo Argy Bargy, pero bueno, se atrevió Mick y yo que le agradezco el buen detalle. Destacar también el buen rollo de la banda, que hizo alguna broma amagando que tocaban “Argy bargy”, empezando los acordes dos veces para después parar y no continuar con ésta sino con otra canción distinta. 


Cumplieron de sobras con sus 90 minutos de concierto y con sólo un minutito de pausa para refrescarse, dejando para el final tres himnos como “Where are They Now”; la mítica canción que versionó La Polla Records como “Ángeles caídos”, y “England Belongs to Me”, ambas canciones coreadas enérgicamente por el público, ya que el grupo dejó de cantar para que lo hiciera la gente, para despedirse con “We´re Coming Back”, otro de los himnos imprescindibles de su carrera. 


Nota final del concierto: un 11, ay no perdón, que no se puede!! Lo dejaremos en un 10, tanto por la actuación, el público y por la brillante idea de traerlos para celebrar el X Aniversario de la sala. Fue un concierto de los que te guardas en la retina para de aquí a unos cuantos años poder presumir que tú fuiste uno de los pocos privilegiados que pudieron asistir a este histórico acontecimiento. Al terminar todo me vino a la cabeza el pensamiento que a algunas personas mayores les pasó tras ganar el Barça su primera copa de Europa: “Ahora ya me puedo morir tranquilo”. Pues eso, después de ver este bestial concierto ya me he quedado en paz!! 

- Texto: Germán. 
- Fotos: Germán y Brais. 

domingo, 2 de diciembre de 2018

Crónica The Damned (29-11-2018)



The Damned- Johnny Moped. O2 Academy (Liverpool). £ 30 

Vaya mosqueo que me pillé cuando vi el precio de la entrada del concierto de los Damned en Liverpool. Los Cockney Rejects tocaban a su vez cerca de casa por 10 pavos menos, pero entre los putos gastos adicionales de la compra por internet de la entrada más el billete de tren, la cosa me salía más o menos por 30 libras también, por lo que al final opté por ir a ver a Los Malditos ya que además, a los Rejects, los voy a ir a ver dentro de un par de semanas. Eso sí, intenté por todos medios y con todo mi morro “mendigar” un descuento o que me metieran en alguna lista de invitados, pero según el Facebook de Johnny Moped, la lista estaba completa!! A su vez, sopesé la posibilidad de presentarme en la sala en plan “Hi, I’m Ei El Em Blog, let me get in”, pero seguro que no hubiera colado… En fin, para una puñetera vez que viene algo interesante a Liverpool y, sobre todo, para una puñetera vez que da la casualidad que no curro ese día, pues me decidí al final por ir y pagar el impuesto (contra) revolucionario que costaba el bolo. Total, para diez conciertos que voy al año… 


Las cosas como son. Si los Damned ponen el precio que ponen es porque desde la salida de su último disco lo están petando. Cuando llegué al garito, me fui ingenuo de mí a la sala más pequeña y el de seguridad me tuvo que dar el toque y decirme que el concierto era en la grande. Me quedé flipado, pues siempre pensé que los Damned no tenían mayor tirón que los Stiff Little Fingers, y estos siempre que tocan en Liverpool van a la sala pequeña que tiene una capacidad para unas 500 personas. Los putos y peseteros Damned calculo que metieron esa noche en la patria chica de los Scousers unas 1000 personas o así, casi las 1.200 personas del aforo con el que cuenta la sala grande del Academy. Increíble!! Por tanto, muy buen ambiente y mucho postureo, pues much@s decidieron ponerse sus mejores galas para esa noche, aunque cómo no, las boinas rojas del Captain Sensible ganaron por goleada a los cardados góticos. 



Paul Haldford aka Johnny Moped fue el telonero para la ocasión. Sabido es que el Captain Sensible y él coincidieron ya en los Genetic Breakdown, que fue el primer nombre que tuvo el grupo antes de que se lo cambiaran por el de Johnny Moped and The 5 Arrogant Superstars. Ambos han mantenido la amistad a lo largo de los años y en alguna ocasión incluso han llegado a colaborar juntos (en el proyecto en solitario del Sensible). Y encima ese día era su 65º cumpleaños, por lo que el público le cantó el “Happy Birthday” y en la recta final de su actuación, el Captain Sensible apareció en gallumbos rojos y le regaló un ramo de flores a la par que colaboró en una canción. No lo tenía apenas oído, por lo que diría que prácticamente esa noche fue mi primera vez. Sonaron algo básicos pero muy marchosos, por lo que pienso que la gente más o menos disfrutó con el show. Johnny Moped se veía súper pureta, pero aún así le puso mucho ímpetu y me hacía gracia cuando se ponía a dar saltitos de viejales… Buena nota para él. 



The Damned salieron a escena puntuales. Ésta era exactamente la 10ª ocasión en que los veía (la primera vez fue en 2001). Los Malditos dieron el pistoletazo de salida con un tema de su último disco, “We’re So Nice”, una canción que me encanta pero que es bastante tranquila, de ahí a que no sea de esos cortes explosivos que hacen que el pogo aparezca al momento, recurso que muchas bandas de punk suelen utilizar para entonar a la audiencia ya desde los primeros acordes. Con “Born To Kill” se animó más la cosa y empezó el movimiento por las primeras filas. “Democracy” es un temazo y es muy cañero, pero no es de los primeros tiempos del grupo, por lo que el pogo continuó siendo muy tímido y reducido. “Dr. Jekyll and Mr. Hyde” y “Standing on the Edge of Tomorrow” (SOTEOT) fueron las siguientes, pero ambas, aunque muy buenas canciones, son muy reposadas, por lo que much@s aún pudieron seguir disfrutando por las primeras filas sin miedo a que las avalanchas pogueras se l@s llevaran por delante. 


“Wait For The Blackout“ ya es uno de los himnos indiscutibles, por lo que a partir de ahí el baile, que no el pogo, ya sí que se hizo más o menos constante y masivo por el frente del escenario. Y el bailoteo no cesó con los siguientes temas que también pertenecían al The Black Album y que, curiosamente, en el disco van seguidos también. Todo quisqui disfrutaba, pero estaba claro que la artillería pesada estaba aún por caer… Por lo que a mí respecta, el show me estaba gustando y no hace falta recordar lo bien que sonaba todo y lo bien que los Damned ejecutan su trabajo, pero por otra parte, me parecía todo como demasiado “light”. En otras ocasiones el setlist lo hicieron con más alternancias (caña-psicodelia-caña), pero esa noche sin duda era mejor guardarse las fuerzas para la recta final… 


“Alone Again Or” (incluida en el Anything), fue la versión de la noche (es original de los Love y pega muy bien con el estilo de los Damned), aunque otra vez, es demasiado tranquila, por lo que yo hubiera metido otros covers más cañeros como el “I Feel Right”, “Looking At You” o la de “Jet Boy, Jet Girl”. Aunque me gusta, agradecí que no cayera esta vez la de “Eloise”, pues entonces ya todo hubiera sonado como demasiado popero. “The History of the World (Part 1)” dio paso a la esperada segunda mitad del concierto, en el que la crème de la crème iba a caer. Antes por eso sonó la de “I Don’t Care”, temazo perteneciente al último trabajo de la banda que me encanta. En canciones como ésta o la mítica “Curtain Call”, que cayó después, se aprecia bien las excelentes dotes del Vanian como cantante, el cual es un auténtico punk-crooner. “I don’t Care” y “Curtain Call” son además temazos que me chiflan porque van de menos a más, comienzan muy tranquilitos y al final viene el éxtasis, el júbilo y el súper pogo… 


Desde el “Love Song” hasta el final (ver foto arriba del setlist), fue ya un no parar y un desfase total. Los que aún hibernaban despertaron y las primeras filas se convirtieron en tierra quemada para tod@s aquell@s que hasta entonces habían estado tranquilos y sin ser molestados contemplando la parte psicodélica de la actuación de los Damned. El pogo los barrió de las vallas y el desenfreno se apoderó de la pista. Valió la pena esperar el subidón. El dejar la parte más punk para el final hizo que el público estuviera más ansioso que nunca y joder, solo l@s que estuvimos ahí metidos sabemos lo que disfrutamos y cómo se sudó la gota gorda. Increíble! The Damned se hicieron dos bises, destacando que la de “Ignite” la alargaron lo suyo (al igual que anteriormente el “Neat, Neat, Neat”), y que la gente se quedó coreando lo de Uohhoh, Uohohoh incluso cuando el grupo se fue del escenario. 


La apoteosis llegaría con “There Ain’t No Sanity Clause” (estaba claro que caería debido a las fechas que son), y la grandiosa e inefable “Smash It Up” como colofón, donde tod@s l@s pogueadores/as quemamos nuestras últimas energías y nos ganamos con méritos propios una buena ducha de vuelta a casa. En definitiva, disfruté de la actuación de los Damned, aunque como siempre me ocurre, yo hubiera variado algo el repertorio y habría incluido otras canciones que me gustan más y que eché en falta, como por ejemplo, la de “Melody Lee”, “Just Can’t Be Happy Today”, “Generals”, “Disco Man”o “Anti Pope”. Sin desearles nada malo, ahora solo espero que baje un poco el “boom” Damned y así quizá el precio de la entrada la próxima vez no será tan caro…

domingo, 25 de noviembre de 2018

Crónica Sham 69-Angelic Upstarts (23-11-2018)


Sham 69-Angelic Upstarts. The Robin 2 (Bilston). £ 22. 

Los Sham y los Upstarts llevan tiempo haciendo bolos juntos, pero por un motivo u otro nunca los he podido ir a ver. Este concierto en la sala Robin me cuadraba bien con el trabajo, por lo que no me lo pensé dos veces y en Bilston que me planté por la tarde esperando con ansia que la velada comenzara pronto. The Robin 2 cuenta con un aforo de 700 personas según su propia web, pero yo juraría que ahí cabe más gente. Sea como fuera, faltó poco para colgar el cartel de “sold out”, y es que la sala prácticamente se petó entera. Como es habitual, mucha veteranía entre el público, destacando a su vez que había mogollón de skins entre la audiencia. Al actuar los Angelic Upstarts estaba tranquilo y no me esperaba que hubiera nada “anómalo”, ya me entendéis… Vamos con las bandas. 


Angelic Upstarts. Las novedades entorno al grupo es que recientemente han grabado una versión acústica del “Anti nazi” que ha sido incluida en el CD recopilatorio Rock Against Racism (por cierto, cómo eché de menos esa noche este tema y el de “Red Flag”, pues no se los hicieron). Por lo demás, tras la marcha de Gaz Stoker (ahora en los Red London), como nuevo bajista está John Woodward, quien compagina los Upstarts con, atención, los Sham 69 pero de Tim V!!!!! Me imagino que la sangre no llegará al río cuando comparte escenario con los Sham 69 reales del tito Pursey y compañía… Otras formaciones en las que toca o ha tocado, son los Gonads del Garry Bushell y los Long Tall Shorty. Yendo a la actuación en sí de los Upstarts esa noche, no sé qué decir, la verdad. Empezaron como un vendaval con “Two Million Vocices”, “Never’ad Nothin” y “Teenage Warning”, pero tras estas tres canciones, más que un concierto de los Angelic Upstarts, lo que siguió fue el Club de la comedia de Mr. Mensi


Bromas por aquí, bromas por allá, eternos monólogos entre tema y tema que, como siempre, lo que acaban provocando es que el público se enfríe y que los Upstarts dejen de tocar, por falta de tiempo, alguno de sus gloriosos himnos… Joder, con este concierto era la 20ª vez que los veía. Solo hay dos bandas que he visto más que a ellos: los Stiff Little Fingers y La Polla Records. Esto significa que los amo y apoyo al 200%, pero es que a veces, como esa noche, no puedo con él, me sobrepasa. No entiendo tampoco el rollo este que lleva porque además, con tanto show y broma idiota, siempre le salta de malos modos el típico garrulo de turno pasado que hay en cada pueblo, y Bilston no fue excepción, pues un tipo no paró de “provocarlo” durante un rato pero ya sin risas de por medio. Se le veía claramente mosqueado y no paraba de hacerle la típica peineta inglesa (los dos dedos) en frente del escenario. Milagrosamente, en la recta final el Mensi se puso las pilas y los Upstarts levantaron el vuelo, por lo que la gente se volvió a reenganchar a su actuación y hubo un súper pogo de la ostia. 


En fin, con los conciertos de los Angelic Upstarts es lo que hay, una de cal y otra de arena. Unas veces tremendos y otras, como decía, un puto Club de la comedia malo… Me quedo con una curiosa anécdota que me ocurrió cuando tocaron el “Solidarity”: un punkie veterano me hizo un comentario que yo, claro, no entendí. Cuando le solté el típico ”Sorry, I’m guiri…”, me preguntó que de dónde era y, tras escuchar “Barcelona”, con una sonrisa de oreja a oreja y mientras me abrazaba comenzó a decir con su acento inglés “Pep Guardiola”, “Pep Guardiola”!!!! Acto seguido se levantó la camiseta y me mostró un tatuaje que llevaba en la espalda no sé si del Pep o del City, porque no lo pude ver bien. Pero flipé en colores y él más, seguro jajaja. 


Sham 69. No hay muchas novedades que yo sepa entorno a los Sham 69 Original Line-Up aparte de que últimamente están tocando con bastante más regularidad que en antaño. Repasando el Facebook del grupo, me reí mucho tras ver una foto que subieron. Pertenecía a un extracto de una entrevista a Simon Le Bon de los Duran Duran. No es nada del otro jueves, pero Simon explicaba que fue a ver en su día a los Sham 69 en el Roxy y que Jimmy Pursey, cuando soltó lo de “Ésta va para todos los pequeños niños punk ricos” (me imagino que fue antes de tocar la de “Hey, Little Rich Boy”), lo señaló directamente a él… Ya veis, el cantante de los Duran Duran, antes de “New Romantic”, se interesó por el punk también. Gracias Jimmy por desenmascararlo!! 


El concierto que dieron fue una auténtica pasada. Los Sham salieron a por faena desde los primeros acordes del “What We Got” hasta la de “Hurry Up, Harry”, que fue con la que terminaron. Apenas parones entre canción y canción y los justos comentarios por parte del Pursey (muy bueno el “Make American Shit Again” antes de la de “No Entry”, ya os podéis imaginar por quién iba). Qué diferencia entre ellos y los Upstarts, y qué diferencia entre Jimmy Pursey y el Mensi. Sabido es que es muy criticado también y que no goza tampoco de mucha popularidad debido a su carácter, pero cuando se lo gana, hay que darle el reconocimiento que se merece. Y esa noche en Bilston, Jimmy Pursey y sus Sham 69 lograron el primer puesto del podio por méritos propios. De las veces que los he visto, la que más me han gustado sin duda, aunque seguro que tuvo mucho que ver que la sala no era muy grande y el escenario quedaba a un escaso metro de las primeras filas. Eso y por supuesto el ambiente, claro. La gente respondió muy bien y hubo pogo masivo de principio a fin. Eso sí, muy bestia, y es que la media de peso de los punks puretas y los skins perchas era lo menos de 100 quilos o más… “Borstal Breakout” fue la más celebrada junto con el “HerSham Boys” (la gente ya empezó a corearla en el descanso anterior al bis) y también, cómo no, la de “If The Kids Are United”. 


¿He dicho que el ambiente estuvo bien? Bueno, a mí me pareció que sí. Ya digo que había calvos a punta y pala, pero que pensé que estando los Upstarts de por medio no habría nada dudoso entre la audiencia. Pero parece ser que no fue exactamente así… Yo, aparte de algún tatuaje algo sospechoso (digo sospechoso porque no era “explícito”), no vi nada raro, al menos por las primeras filas, que es donde más estuve. Pero a la mañana siguiente, al repasar los Facebook del garito y del evento, vi que alguien había puesto el siguiente comentario: “hubieron algunos racistas entre la audiencia y a los de la sala no les importó lo más mínimo”. Desconozco si eran muy numerosos o si hubo movida, porque repito que yo no vi nada extraordinariamente anómalo (me refiero a sig heils, esvásticas, camisetas de skrewdriver y mierdas por el estilo). En fin, los Sham 69, al igual que ocurre con los Cock Sparrer y al igual que les pasa a tantos otros grupos de Oi, aún continúan atrayendo a alguna que otra chusma, muy minoritaria, eso sí, a sus conciertos. Por eso decía antes que la de “Anti nazi” hubiera estado muy bien que la hubieran tocado los Upstarts esa noche... 


Y esto ocurría justo el día en que los Uk Subs decidían suspender un concierto por tener a un grupo “controvertido” como teloneros, cosa que ha provocado una ardua discusión en las redes sociales y ha dividido a mucha gente. Dicha banda no sé ahora, pero durante años mantuvieron a un punk cerdaco como cantante aparte de que también otro de sus miembros tocó durante un tiempo en uno de esos grupos skinheads autodenominados apolíticos y que eran/son bastante ambiguos. Ahora recogen lo que sembraron. Ya pueden patalear. Muy bien por Charlie Harper y los Uk Subs! Como en su comunicado decían que aparte de antirracistas y antifascistas se consideraban una banda anti-extremismos políticos, no pocos les han echado en cara que su próximo concierto es con los Angelic Upstarts, a los cuales muchos de los que ahora lloran y patalean consideran precisamente “extremistas políticos” de izquierdas… Veremos a ver qué pasa. Por lo que a mí respecta, mis dos próximos conciertos van a ser otra vez de combos de punk-Oi (alguna banda la veré por partida doble además), espero que no pasen cosas raras. Os lo explicaré, por supuesto. 

lunes, 19 de noviembre de 2018

Crónica Street Dogs en Badalona (11-11-2018)


Street Dogs. Sala Estrapelo Club (Badalona). 

Siendo domingo no me esperaba demasiado ambiente en el Estraperlo, de hecho, la última vez que vinieron Streets Dogs a la misma sala hará unos 5 o 6 años presentó un aspecto bastante pobre. Para mi sorpresa, el ambiente era más que aceptable, la sala no estaba llena pero cuando llegamos, justo en el momento en que acababan los Topnovil y hasta el final, la sala ya presentó una media entrada larga. Con Batec ya contaba que no llegaría a verlos, pero los Topnovil sí que me hubiera hecho gracia poder oír algunos temas en directo ya que escuché su último trabajo y no sonaban nada mal. 


Antes de empezar los de Boston, el plato principal de la noche, salí a la calle y un poco alejados de la gente (a unos 25 metros), los 5 componentes de Street Dogs formaron un círculo y los vi hablando y animándose entre ellos, prácticamente igual que los jugadores en el túnel de vestuarios antes de saltar al campo. Fue un hecho que me llamó la atención, quizás muchos lo hacen en los camerinos, pero como ellos lo hicieron en plena calle, la vista me dio para ver ese bonito momento. 


Sobre las 22:10 salían los de Boston al escenario, primero unos segundos instrumentales para acto seguido llegar al escenario corriendo y todo acelerado, Mike McColgan, el cantante. Cabe decir que el bueno de Mike iba con camiseta, camisa de cuadros, gorra y chaqueta tejana, y lo llevó prácticamente todo el concierto ¡con el calor que hacía dentro! Cabe recordar que estábamos en el llamado veranito de Sant Martí y efecivamente, el día fue fiel a la cita, es decir, temperaturas muy suaves para la época del año en la que estábamos. 


Éste era el último concierto de la gira europea de los de Masachussets y tenía la referencia del día anterior en el Gasteiz Calling, donde leí algunos comentarios referentes a que había sido una de las mejores actuaciones del sábado. En la sala, hablando con gente, me advirtieron que como mucho en 50 min. se ventilaban la actuación, esa era mi idea inicial, pero me dieron una grata sorpresa al ver que llevaron la actuación hasta los 75 minutos. 


En cuanto al set-list fue sobresaliente, las 4 o 5 canciones de rigor para presentar el nuevo trabajo y lo demás, los temas más reconocidos por el gran público. Menos un par de acústicas y tranquilas, el resto fueron todo himnos de todos sus anteriores álbumes. El toque diferencial de un concierto de Street Dogs es Mike, su cantante, no miento cuando digo que estuvo casi medio concierto entre el público de la sala, iba andando por la sala con el micro y se iba acercando a la gente según su parecer para a ver quién se animaba a cantar junto a él. 


Ahí se vio el carácter introvertido del público catalán, que por el miedo a no hacerlo bien o a no pronunciar bien el inglés, pocos eran los que daban el paso y se animaban a cantar junto a Mike. Pese a ello, él iba subiendo y bajando del escenario, no fuera a ser que cambiara la cosa y el público se soltara de repente. Cantar con Mike no se vio mucho, en cambio, en las canciones más cañeras y con mayor velocidad, sí que se formó un buen pogo en la primera línea. 


El cantante y el bajista fueron los que más se prodigaron en discursos, no políticos precisamente, pero sí de alabanza a lo bien que se vive en “Catalonia” por el clima, la comida, etc, etc... Al final de todo, Mike hizo la bajada final pero esta vez tirándose al público y yendo en volandas unos metros por la sala entre las manos de los fans. El broche final a una muy buena actuación fue su tema final, el “Borstal Breakout” de los Sham 69, con ella nos dijeron adiós y ojalá sea un hasta pronto, un par de añitos y por aquí de nuevo otra vez! 

Germán.
- Fotos: Germán y Snap Live Shots