lunes, 25 de abril de 2016

La historia de Combat 18


White Riot. The Violent Story of Combat 18. Nick Lowles. Milo Books (2001). 338 págs. Inglés.

He aquí la historia del infame grupo Combat 18, el monstruo que se le acabó yendo de las manos a los propios nazis que lo crearon. Si Hitler utilizó las SA a su conveniencia y después las eliminó cuando ya no le eran útiles, se podría decir que el BNP por muy poco no acabó siendo devorado por C18. El autor de la obra fue en su día editor de la revista Searchlight, que era una publicación antirracista y antifascista que hacía un seguimiento de las actividades de los diferentes grupos neonazis. Nick Lowles es quien está hoy día también detrás de la web Hope Not Hate, que continúa en la misma línea que Searchlight. Hay que decir sobre Searchlight y Hope Not Hate que llevan una línea opuesta al funcionamiento y planteamientos de otros grupos antifas, sobre todo por el tema de la violencia, la radicalidad y demás. Precisamente, desde gente que estuvo militando en la Anti Fascist Action en los años del plomo, he podido leer algunas críticas al libro por dar una “notoriedad” a un grupo que, según ellos, fueron confrontados y pateados en su día como cualquier otro grupo nazi con menos “leyenda negra” a sus espaldas. Exagerada o no, lo cierto es que Combat 18 fue el sitio donde fueron a parar todos los tarados nazis de la época y de ahí que acapararan tantos titulares. Salvando las distancias, el contexto y sus diferencias, el libro me ha recordado un poco al enfrentamiento que hubo no hace mucho en el estado entre la ANR y los Outlaw esos con otros partidos de extrema derecha. Vamos con lo que cuenta este White Riot.

A comienzos de los años 90 el British National Party pasó a ser la fuerza hegemónica de la extrema derecha en Inglaterra tras el declive del National Front (NF). Tras sufrir constantes ataques por parte de los grupos antifascistas, para las elecciones de 1992 la dirección del BNP decidió organizar un grupúsculo de gente para que se ocuparan exclusivamente de la seguridad en los actos del partido. Combat 18 nacieron oficialmente tras la reunión que sus miembros fundadores llevaron a cabo en el pub City of Paris de Londres. Gary Hitchcock, quien fuera mánager de los 4 Skins, fue a quien se le ocurrió el nombre, mientras que el logotipo estaba inspirado en las Waffen SS. A pesar de funcionar como grupo de seguridad para el BNP, C18 desde sus inicios intentó siempre mantener una cierta autonomía dentro del espectro neonazi inglés de la época, lo que hizo que adquirieran bastante poder a base sobre todo del uso de la fuerza. Por tal motivo pronto empezaron a chocar con la dirección del BNP, pues aunque parezca contradictorio, los mismos líderes del BNP empezaron a cuestionar las formas y los métodos que Combat 18 ejercían contra sus enemigos. Aunque tarde, los dirigentes del BNP cayeron en la cuenta de que C18 era simplemente un grupo de hooligans que estaban por la bronca y nada más, siendo muchos de ellos auténticos delincuentes con todo tipo de antecedentes policiales que nada tenían que ver con la “militancia política”. Pero como decíamos al principio, el monstruo ya por entonces se encontraba fuera de control. En 1993 el BNP obtiene la victoria en la zona de Millwall y gracias a ello sacan algún que otro concejal. El BNP buscaba parecer ante la opinión pública como un partido político “respetable”, y estaba claro que con los Combat 18 de por medio, eso era imposible. Ese mismo año, la dirección del partido permite a un equipo de la BBC asistir y filmar un mitin. La imagen de partido serio que querían dar se fue al traste después de que miembros de C18 agredieran a los periodistas y sus cámaras. Obviamente la prensa después no tuvo ninguna piedad con el BNP, por lo que el partido siguió con su estigma de ser un refugio para violentos. Tras este incidente, las relaciones entre el BNP y C18 empeoraron aún más si cabe. Combat 18 se comenzaron a radicalizar todavía más y empezaron a apostar por la lucha armada para así provocar una guerra racial que acabara destruyendo al ZOG (siglas en inglés para denominar el Gobierno de Ocupación Sionista). 

Entre los líderes de C18 destacaban dos figuras principalmente: Charlie Sargent y Will Browning, aka La bestia (se le conocía así debido a lo violento que era). Browning había sido guitarrista de Brutal Attack y era miembro permanente en los No Remorse. Combat 18 buscó y encontró apoyos tanto entre los grupos loyalistas del Ulster como en el extranjero (principalmente en los países nórdicos y Alemania). Mientras tanto, sus filas no paraban de crecer en número con todo lo peor del hooliganismo y casualismo inglés, siendo los Chelsea Headhunters uno los grupos futboleros nazis más predominantes. C18 empezó a financiarse a lo grande gracias a que consiguieron el control de Blood and Honour (BH), lo que les reportó pingües beneficios. BH nació para dar apoyo a la causa nacional-socialista a través de las bandas de la escena White Power (poder blanco). Blood and Honour fue creada por el cantante y líder de los Skrewdriver, Ian Stuart Donalson, quien tras su muerte en un accidente de tráfico en septiembre de 1993, provocó que hubiera una guerra por su control entre diferentes facciones de neonazis. Neil Parish y Paul Burnley, cantante de No Remorse, lo llevaban por entonces. Paul Burnley parece ser que no caía bien a casi nadie y mucho menos a su compañero de grupo, Will Browning (éste se la tenía jurada tras visionar un video de una actuación de No Remorse en Alemania en la que el cantante se mofaba de él a sus espaldas por ir pedo). Burnley era además de familia adinerada-progre, por lo que tras difamarlo y darle alguna que otra ostia, Browning se lo quitó de en medio rápidamente (al Alex de los Batle Zone también le hicieron “una visita” para quitarle la tentación de seguir con las riendas de BH). Neil Parish era militante del BNP y por tal motivo, había que sacarlo de la circulación como fuera también. Él mismo ayudó a sus enemigos tras ser encarcelado después de agredir a un homosexual. Aparte, cayó en desgracia dentro del movimiento debido a que fue acusado de desviar fondos de BH para costearse sus adiciones a las drogas y al alcohol (como veis, un auténtico ario). Aunque Ian Stuart en vida nunca congenió bien con Charlie Sargent, éste se las sabía todas y pactó con Parish hacerse con el “negocio” a cambio de seguridad (Sargent era un pájaro de mucho cuidado y en su día vendió a un periódico sensacionalista la foto del cantante de los Skrewdriver junto al Suggs de los Madness por el módico precio de 500 libras). A su vez, Combat 18 sabían jugar muy bien sus cartas y cuando les convenía, pasaban de proteger los actos del BNP, lo que hacía más fácil la “tarea” de los antifascistas… Combat 18 se fueron erigiendo como un bastión dentro de la escena nazi inglesa, aunque como se verá, ésta ya andaba por entonces muy dividida entre partidarios y detractores de ellos. Will Browning, por sus conocimientos en el mundillo musical, pasó a controlar el denominado “ruido blanco” y creó entonces ISD Records (creo que hay otro sello nazi que se llama igual, no confundirlos) para intentar quitarle la parte del pastel del negocio a los alemanes de Rock-O-Rama, quienes por la época acaparaban casi todas las ediciones de bandas nazis. Browning estaba pirado de la olla ciertamente, por lo que tras tener acceso a grandes cantidades de dinero, empezó a pensar en cometer acciones de terrorismo. Un dato que dice mucho de su personalidad es el disco que sacó su grupo titulado Barbacue in Rostock (en referencia al ataque incendiario que sufrió en 1993 un centro que acogía inmigrantes y donde perecieron 10 personas). Este LP de No Remorse es uno de los discos que contiene las letras más duras y explícitas de toda la escena musical nazi. Mientras que Browning se ocupaba del Rock Against Comunism, en 1993 Charlie Sargent creó también la National Socialist Alliance (NSA), una organización que quería aunar a todos los grupos nazis posibles para así distanciarse todavía más del BNP, a los que acusaban de ser simplemente unos Tories (el Pp inglés). La NSA abrazó sin ambigüedades la causa nacional-socialista, por lo que estaban muy radicalizados y en ella acabó aterrizando un ejército de colgados que abrazaban dicha causa (había incluso satanistas metidos, cosa que hoy día aún sigue pasando, ver este link). 

Mientras tanto, la confrontación con sus enemigos, especialmente con los del BNP, iba subiendo de tono y se hacen cada vez más frecuentes las agresiones entre los mismos nazis. En el ámbito musical también estalla la “guerra civil aria” y cada banda de RAC se alinea con unos u otros según sus afinidades (en cada sitio nacen distribuidoras o sellos que se enfrentan al monopolio de C18 y no son pocas las ostias que se dan entre ellos). Los militantes de Combat 18 tampoco paraban de liarla allá por donde iban, aunque la mayoría de las víctimas de su violencia gratuita eran, por decirlo de alguna manera, blancos fáciles: gays, inmigrantes, izquierdistas, republicanos irlandeses, etc, pero siempre que se las vieron con la Anti Fascist Action, salieron escaldados o por patas pese a su fama de chungos o invencibles. Un momento de inflexión fue cuando a un nazi danés de familia mestiza, para cagarse, le lavan de tal manera la cabeza que se presta a conseguir y mandar unos explosivos a Inglaterra. Lo trincan, claro, y es así como se descubre parte del pastel. C18 tenía pensado atentar contra rojos y nazis disidentes a partes iguales, lo que da una idea de cómo estaban las cosas entre los arios. Pero de repente, aparte del enfrentamiento contra el BNP, Hammerskins y demás detractores, ahora empezaría otro interno entre los mandamases de Combat 18, osea, entre Charlie Sargent y Will Browning, por el asunto monetario (por supuesto, como buenos "judíos" que eran), y por querer acaparar todo el poder dentro del grupo. Los hermanos Sargent lideraban la NSA mientras que La Bestia se ocupaba del asunto discográfico. Comenzaron las acusaciones mutuas y cada bando intentó atraer para su lado el mayor número de militantes posibles. La escalada de tensión entre Sargent y Browning fue in crescendo hasta llegar al momento culminante con el asesinato de Christ Castle a manos de Martin Cross (ex miembro de Skrewdriver y componente por la época de los Razors Edge). Browning mandó a Castle a intercambiar unas listas y dinero por unas herramientas y acabó siendo apuñalado por la espalda. Aparte de CrossCharlie Sargent también sería condenado por inductor y hay que decir que aunque salió en 2014 tras cumplir 17 años de sentencia, no tardó en volver a la cárcel tras verse involucrado en una pelea (ver este enlace). 

Tras el juicio los enfrentamientos entre partidarios de una u otra facción continuaron, dándose a su vez múltiples casos de psicosis en la búsqueda de posibles topos o confidentes policiales. Aunque casi todos son señalados por un motivo u otro, parece ser que durante el juicio se dejó entrever que Sargent estaba a sueldo de la policía, cosa que no le sirvió de mucho a la hora de evitar su condena. Me cuesta creer que Browning no fuera cuestionado en ese sentido, ya que La bestia acabó pagando cárcel por delitos mucho menores que otros más serios en los que tomó parte. Como en su día pasó con Blood and Honour, aprovechando que Browning andaba entalegado, ahora la tensión giraba en torno al control y a los beneficios de ISD Records como buenos mafiosos que eran. Cuando La bestia salió de la cárcel lo hizo más radicalizado que nunca pero queriéndose centrar esta vez más en el gobierno sionista que en los "negros” o los “rojos” (sic), aunque siguió teniendo constantes enfrentamientos con gente del entorno. En 1999, otro zumbado ario de nombre David Copeland, asesinaría a 3 personas y dejaría heridas a más de 100 tras colocar diferentes artefactos a los que cargó de clavos como metralla, de ahí el apodo que se ganó, The Nail Bomber. Era por supuesto seguidor de C18. Esto llevó a la policía a realizar diferentes redadas y detenciones de militantes de Combat 18. El acoso policial, junto a las continuas divergencias dentro del grupo (dinero, acusaciones de ser infiltrados, etc), acabó por llevar a C18 a la vía muerta, aunque oficialmente no se disolvieron hasta el 2014. El libro se detiene en 2001 con Browning celebrando los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York. No sabemos por eso qué es lo que opina del actual contexto político (el islam aventajando al comunismo y al sionismo como enemigos), ya que parece ser La bestia anda desaparecida y “aparentemente” fuera del activismo político (¿a sueldo del MI5?). Combat 18 oficialmente está inactiva hoy día, aunque de tanto en tanto aún se pueden ver banderas con el logo del grupo en algunas manifestaciones de neardentales de extrema derecha… Aunque algo sensacionalista en mi opinión, el libro está en líneas generales bastante bien. 

No Retreat - Bash The Fash


No Retreat. The Secret War Between Britain’s Anti-Fascists and The Far Right. Dave Hann/Steve Tilzey. Milo Books (2003). 283 págs. Inglés.

Este libro se ha convertido en todo un clásico dentro del antifascismo más militante. No Retreat son las memorias personales de los dos autores en los tiempos en que militaron en la Anti Fascist Action. Hay abundantes historias sobre Londres y otras ciudades inglesas, pero la obra se basa principalmente en la zona de Manchester, pues ahí vivieron ambos. El comienzo de Steve Tilzey como militante antifascista fue cuanto menos sorprendente. Steve era seguidor del Manchester United y en 1977 su intención era ir a ver la final de la Supercopa a Londres entre el United y el Liverpool. Buscando un autobús que le llevara a la capital, acabó por pura casualidad en el de la expedición del National Front. Steve pasaba bastante de política por entonces y su única pasión era el fútbol. Antes de tomar rumbo a Londres, Steve presenció como unos tíos con pasamontañas reventaban las lunas del autocar. “Algo” no parecía ir bien y Steve decidió largarse de allí, pero de repente, los mismos tipos que destrozaron el autobús le abordaron queriéndole agredir a él también. Una vez resuelto el malentendido, Steve terminó yéndose a Londres en el autocar de los antifascistas en lugar del de los fachas. De camino a Londres, Steve se enteró de qué iba la película y los antifascistas fueron tan convincentes con él, que Steve finalmente decidió perderse la final e ir a la concentración anti-National Front en el barrio de Lewisham. Este gesto le cambiaría la vida, pues desde entonces empezó a involucrarse en el antifascismo de acción directa vía el Socialist Worker Party (SWP). Steve se vio de la noche a la mañana atacando los puntos de venta de propaganda fascista, sus mítines, sus manifestaciones y a sus cachorros. Pero el estar en primera línea de combate conlleva sus riesgos, como son las detenciones. Steve y 8 compañeros de militancia (para algunos de ellos era la primera vez que iban a entrar en acción) son detenidos cuando tras divisar un coche de la pasma, retienen dentro de la furgoneta en la que iban a un crío bonehead al que le estaban sacando información acerca de quiénes eran los que estaban amenazando a una supuesta militante antirracista (digo supuesta, porque tiempo después esta persona se evaporó, lo que hizo pensar a Steve que era una operación preparada por la policía o los servicios secretos). Al final el chaval los delató y el grupo de 9 son acusados de retención ilegal y de posesión de armas. Steve fue sentenciado a 15 meses de cárcel y paradójicamente, le tocó compartir chabolo con el líder de la banda nazi Skullhead. Fue entonces cuando el SWP se quiso purgar de “escuadristas” por los motivos ya explicados en la reseña del Beating The Fascists, y fue en la cárcel cuando Steve oficialmente es expulsado del SWP. Al verse sin organización, tanto los expulsados como los desencantados con el partido deciden crear en 1981 Red Action (RA). Steve no solo estuvo en las fuerzas de choque del grupo, sino que también estuvo realizando labores de “inteligencia”, como cuando se coló en un mitin del NF haciéndose pasar por un cámara de televisión (lo descubrieron al final y salvó el pellejo de milagro). El “servicio de inteligencia” era de vital importancia dentro del “Squad", pues eran l@s que se ocupaban de vigilar los puentes de las autopistas para divisar los autobuses de nazis que iban llegando, l@s que descubrían los sitios donde iban a realizar sus actos, l@s que los grababan, l@s que controlaban sus domicilios y l@s que incluso durante un tiempo, infiltraron a un topo dentro de los grupos fascistas. 

Dave Hann toma el testigo de la narración en el punto que Steve lo deja. Dave acabó viviendo en la zona de Manchester, pero anduvo mucho tiempo también militando en Londres y es por ello que él comenta las diferentes movidas que sucedieron en la capital durante los años 80 y 90. Dave repasa diferentes peleas y anécdotas vividas en sus tiempos con la AFA, como sobre todo la famosa Batalla de Waterloo o cuando atacaron al público que iba a asistir al concierto homenaje del fallecido cantante de Skrewdriver. Por cierto, el autor tomó parte personalmente en una paliza a uno de los baterías que pasó por esta banda y desmitifica a su vez a los “temidos” Combat 18, pues comenta que corrían y pillaban igual que el resto de los nazis con menos pedigrí. Al igual que Steve, Dave también sufrió algunas detenciones, y es que militar a ese nivel ya sabemos que es bastante comprometido. No en este libro sino en el Beating The Fascists, cuentan que Dave se vio también envuelto en una detención por digamos “delincuencia común” (atraco a un individuo). Dave finalmente salió libre sin cargos, pero esto nos da una idea de que quien militaba en un grupo de choque como la AFA debía de estar "curtido en la vida", ser duro como una roca y saber cómo repartir estopa. Los antifascistas parisinos también recibieron en su día críticas acerca de la violencia incontrolada de alguno de sus miembros y aunque en la AFA inglesa también hubo algunos casos esporádicos, está claro que la militancia política de sus miembros les hacía menos propensos a este tipo de problemas que siempre surgen con grupos así. Pero repetimos que no eran unos ángeles, y si no queda claro, pondré el ejemplo de Desmond Nooan, otro militante de la AFA de Manchester que falleció en 2005 apuñalado en un parque. Parece ser que estaba bastante metido en el crimen organizado y que a su vez andaba muy enganchado a las drogas (este problema lo sufrieron también numerosos Cazadores de nazis franceses). Para conocer mejor la figura de Desmond Nooan, recomiendo leer una entrevista a su persona en el nº 8 del fanzine futbolero La Banda Izquierda (LBI). Aunque el libro cubre casi exclusivamente las peleas, Dave Hann también trata algunos aspectos organizativos dentro de la AFA con un punto de vista crítico, lo que le creó cierta controversia con otros sectores del grupo y en la obra Beating The Fascists, se analizan con más profundidad. Dave tristemente falleció en 2009 parece ser tras una larga enfermedad. Libro hiperrecomendable, si tuviera que ponerle alguna pega, diría que acabé algo saturado de tantas ostias y peleas, pero bueno, así era y es la Anti Fascist Action. 



Bash The Fash. Anti-Fascist Recollections 1984-93. K. Bullstreet. Kate Sharpley Library (2001).

Fanzine de 29 págs con los apuntes personales de un militante de la Anti Fascist Action. A diferencia de No Retreat y Beating the Fascists, el punto de vista ideológico en este caso es el anarquismo, ya que su autor pertenecía al Direct Action Movement (DAM). Aunque breves las memorias, son bastante honestas, ya que si pillaba lo reconoce, así como cuando tenía miedo, etc. También comenta que dejó la primera línea de combate tras ser detenido en una ocasión y a sabiendas de que la próxima vez podía acabar en prisión, cosa que teniendo hijos no se lo podía permitir. Todo está más sintetizado y faltan detalles, pero aún así está bien tener otro punto de vista más de aquellos años. Rápido de leer, interesad@s, id al enlace de abajo pues el fanzine está en internet. 

Beating The Fascists


Beating The Fascists. The Untold Story of Anti-Fascist Action. Sean Birchall. Freedom Press (2010). 412 págs. Inglés. 

Como este fin de semana que viene se llevará a cabo la 3ª edición del 0161 Antifa Festival de Manchester, voy a comentar para la ocasión algunos libros relacionados con la lucha antifascista en Inglaterra. Como también ocurre en el estado, en el Reino Unido existen decenas de partidos de extrema derecha, muchos de los cuales son escisiones de escisiones, aunque la mayoría de sus militantes tienen su origen en los dos digamos “clásicos” partidos de ultraderecha inglesa: el National Front (NF) y el British National Party (BNP). Como está pasando en otros países, en el Reino Unido también funcionan diferentes partidos de extrema derecha de los denominados “populistas”. Uno de ellos, el UK Independent Party (UKIP), logró la victoria en las pasadas elecciones europeas de 2014 y en las generales de 2015, obtuvieron casi 4 millones de votos. La subida del UKIP coincidió con uno de los peores resultados del BNP de toda su historia, pasando de tener algo más de medio millón de votos en 2010, a conseguir tan solo 1600 y pico en 2015. Y es que el “problema” que siempre ha tenido tanto el NF como el BNP, es el de cómo presentarse en sociedad sin atufar demasiado a nacional-socialismo en un país que sufrió los bombardeos indiscriminados de la Luftwafe durante la Segunda Guerra Mundial. Ah, se me olvidaba. En Inglaterra existen a su vez diferentes agrupaciones que sin funcionar oficialmente como partidos políticos, atraen a un buen número de fachas e ignorantes utilizando sobre todo la islamofobia como bandera. Algunos grupos de este tipo serían Britain First (se han llegado a presentar solo en algunas elecciones locales), la English Defence League (EDL) o los Infidels (escisión de la EDL). Puestos un poco en contexto, vamos con la obra que nos ocupa ahora.

Beating The Fascists cubre el periodo de años que va desde 1977 hasta mediados de los 90. Se analizan un poco también los últimos tiempos pero no tan en profundidad como las décadas previas. Nada más ponerme con el libro me sorprendió mucho ver la de “hondonadas” de ostias que había descritas en él. A finales de los 70 un grupo de gente que militaba en el Socialist Worker Party (SWP) deciden crear un grupo de choque antifascista. Para diferenciarse de otras organizaciones que protestaban casi siempre por la vía legal-pacífica como la Antinazi League (ANL), pasan a denominarse “Squads” (escuadras). La acción directa o confrontación física contra los nazis era llamada “Squadism” (escuadrismo). A mí el término escuadra/escuadrismo me da algo de mal rollo y no solo porque lo usen los Mossos, sino porque recuerdo haber leído hace tiempo algún texto fascista de algún grupo paramilitar del estilo de los Guerrilleros de Cristo Rey o alguna mierda parecida, y utilizaban también dichos vocablos, los cuales tienen un origen/significado militar. Estos “Squads” acosaban al NF allá donde iban a manifestarse, hacer un mitin o vender propaganda. La Antinazi League fue una iniciativa del propio SWP y por tanto, estaba bajo el control del partido. Los "Squads" mantuvieron desde el principio las distancias con los mandos políticos de dicha formación y esa autonomía hizo que nunca tuvieran que esperar a ninguna aprobación de ninguna asamblea o cúpula para “actuar”. Pero a la postre, eso les fue creando problemas entre los dirigentes del SWP, ya que no tenían control real sobre ellos pese a que eran miembros del partido. La escalada en las acciones, junto a la cada vez mayor radicalización de éstas, actuó como detonante final para que poco a poco los “Squads” y el Socialist Worker Party se fueran enemistando y distanciando. Tras numerosos episodios en los que se ostia a base de bien a los fascistas, el SWP llamó al “cese de la actividad” argumentando que los nazis ya no resultaban un problema. Aunque efectivamente el NF se desintegraría por los malos resultados electorales, de las divisiones de su militancia saldrían nuevos y aún más violentos partidos, como el British National Party (BNP). Por tanto, los “Squads” decidieron continuar. Pero en 1981, la dirección del SWP los expulsa y es por tal motivo que ese mismo año crean Red Action (RA). Los choques violentos con los nazis se van sucediendo hasta que llega el nacimiento de la Anti Fascist Action (AFA) en 1985. La disparidad de números entre fascistas y antifascistas hace que estos últimos decidan aunar fuerzas entre todo el espectro de la izquierda más los grupos anarquistas. Desde su creación, AFA se involucraría en la seguridad de todo tipo de eventos políticos de izquierda pero sin dejar nunca de golpear a los nazis siempre que se dejaban ver por alguna ciudad. Aunque seguían sin estar de acuerdo en el funcionamiento de la Anti Nazi League, reconocían que su labor a veces era muy útil al menos para mantener a la policía ocupada.

Beating The Fascists salió siete años después de No Retreat, otra de las obras de referencia dentro del antifascismo de choque inglés. El libro contiene más páginas y por tanto, profundiza más en todos los aspectos que confluyeron en torno a la AFA, no solo se centra en las ostias, que como ya he dicho anteriormente, las hay para parar un tren. Beating The Fascists abarca a su vez las relaciones entre los militantes y las divisiones entre ellos (por ejemplo, un colectivo de tendencia anarquista llegó a ser expulsado en su momento acusados de tener polis infiltrados). Y es que como todo “grupo de acción”, militar en la AFA era exponerse a ir a la cárcel (1), recibir una tunda o ser asesinado. En Inglaterra se han dado muchísimos casos de asesinatos racistas, aunque por ahora ningún militante ha caído como producto de un ataque directamente fascista (aunque ha habido heridos graves por doquier). Si no me equivoco, las dos únicas personas que hasta la fecha han muerto dentro de la actividad antifa, fueron asesinadas por la propia policía (Blair Peach y Kevin Gately), aunque este último posiblemente también recibiera algún impacto desde las posiciones fascistas. A su vez, numerosos miembros de la AFA han pasado en algún momento de su militancia por prisión debido a algún “altercado” relacionado con los nazis. Uno de los casos más sonados fue el de tres miembros de la AFA que fueron condenados dos a 4 y uno a 3 años de cárcel tras “cazar” a Nicky Crane en un taxi. Crane era el famoso nazi-homosexual que ejercía como jefe de seguridad en Blood and Honour.

Encuentro este Beating The Fascists como una obra bastante trabajada y seria. Es posible que algunas batallas pudieran estar algo exageradas como suele pasar en publicaciones de marcada filiación política, pero una cosa que dice mucho a favor del libro es que sus autores reconocen cuando son derrotados sin ningún problema (en un par de ocasiones). Eso y que muy a menudo las fuentes de sus historias están tomadas directamente de lo que decían públicamente los fascistas sobre la AFA. Pero hay una cosa que se tiene que tener muy en cuenta a la hora de leer este Beating The Fascists. La AFA no asume como “bajas” suyas muchas de las agresiones infringidas por los nazis a diferentes personas de colectivos antirracistas/antifascistas. De hecho, muchos de estos ataques se cometieron sobre gente que no estaba organizada dentro del grupo de choque que era la AFA y, por tanto, eran blancos más fáciles para los fascistas. Pero es que tampoco AFA se dejaba ver mucho en las convocatorias oficiales. Cuando vas leyendo la obra te das rápidamente cuenta de que todo se “cocía” antes o después del evento de turno (así se evitaba también a la policía), porque no es necesario decir que una de las cosas que buscaba siempre la AFA era el factor sorpresa. Por tal motivo, la AFA funcionaba casi militarmente, contando con un grupo de gente que únicamente se dedicaban a realizar labores de “inteligencia” para así descubrir y emboscar de forma súbita a los nazis. En definitiva, interesantísimo e imprescindible libro para conocer lo que dio de sí el antifascismo de choque en el Reino Unido desde finales de los 70 hasta prácticamente nuestros días. 

- Notas: (1) En Inglaterra hay una mayor probabilidad de pisar la cárcel que en el estado ya que allí no se aplica el eximente de "condena inferior a 2 años+no tener antecedentes penales=no entras a prisión". En Inglaterra son muy comunes las penas cortas de cárcel (mes, mes y medio, etc).

lunes, 18 de abril de 2016

Rock Indiana #3 para descargar


- Rock Indiana nº 3. Madrid. Otoño de 1994.

Contenidos: entrevistas a The Crépitos, Aneurol 50, The Posies, Shock Treatment, Helio, The Dayfriends y Pesadilla Electrónica. Biografías sobre Stiff Little Fingers, The Clash, Stiv Bators, Surfin’Lungs y Chopper. Éso, más reseñas de discos y diferentes contactos. 

Aunque pongo algunos enlaces a la actual web de Rock Indiana, no he visto nada acerca de los fanzines (si aún se hacen o si todavía se pueden conseguir…). Alguien vende 8 números en la página Todo Colección por el “módico” precio de 60 euros. El fanzine era bastante caro pero porque traía un single de regalo además de llevar una maquetación profesional y un papel de calidad (no recuerdo ahora mismo cuál venía con este ejemplar y eso que lo tengo que tener por casa….). En éste enlace, podéis leer una entrevista a quienes estaban/están detrás del proyecto Rock Indiana (no solo hacían el zine, también funcionan como sello y editan unas guías musicales muy útiles).


Fanzine Punk Rock #9 para descargar



- Punk Rock nº 9. Barcelona. 1985.

Contenidos: más que contenidos concretos, son un compendio de noticias en las que el editor se hace eco de diferentes grupos y salidas de discos. Así, habla un poco de The Fall, la escena finlandesa y sueca, el compilado PEACE/WAR, los Exploited, Interterror, Generation X, Pink Fairies, Decibelios y algunas noticias más relacionadas con la escena Punk. Aunque es del 1985, yo me lo pillé a comienzos de los 90, posiblemente el mismo 1990, pues entre las páginas del zine, aparte del póster de más arriba, venía una hoja informativa de la Asociación de Vecin@s del Turó de la Peira, en la que explicaban la problemática del barrio (derrumbe de edificio más concretamente) y convocaban a la gente a una concentración en el mes de noviembre del año 1990. 

Fanzine que realizaba el Punky Xavi, quien hacía y hace el programa Punkitudes Magnéticas en Radio Pica. Según me comentó por facebook, no tiene ninguna copia de sus antiguos zines pues su antigua pareja se los tiró todos, por lo que si alguien no guarda algún ejemplar más y lo sube, éste número que publico es por ahora su único legado... Lo que le pasó al Xavi a mí también me ha ocurrido, por lo que me gustaría que todo el mundo intentara escanear sus fanzines antes de que terminen en la basura. Ripear un CD es sencillo, lo dejas en el ordenador con el programa correspondiente y cuando vuelves a casa tras comprar el pan, ya lo tienes. Escanear un zine es un curro de la ostia y no hace falta decir que se ha de estar todo el rato ahí en el ordenata para ir pasando las hojas en el escáner (y hay fanzines de 50 o más páginas!!). Además, hay que ir intentando que el scan salga correctamente y que todo se vea con una óptima resolución… Y todo, cómo no, con las molestas grapas de por medio. Pero lo dicho, hago un llamamiento desde aquí para que la gente vaya poco a poco escaneando sus viejos fanzines y evitar así que caigan en el olvido o en cualquier container de reciclaje de papel. Mejor compartirlos para que así todo el mundo los pueda consultar.

miércoles, 13 de abril de 2016

Guillem Agulló

En homenaje a la figura de Guillem Agulló i Salvador, subo una página del nº 3 del fanzine Black and White (Iruñea) que salió unos pocos meses después de que el Guillem fuera asesinado en abril de 1993. En dicho zine recopilaron y publicaron una serie de esquelas para rendir tributo a la figura del Guillem en el que colaboraron diferentes colectivos de todo el estado. La descubrí cuando me iba a poner a escanear el fanzine para subirlo y la verdad, cuesta no emocionarse. Guillem Agulló, ni oblit ni perdó!

Clicar en la fotografía para verla o guardarla en tamaño grande: